SOBRE LOS "INTEGRISMOS"...TAMBIÉN LITERARIOS.
Queridos amigos:
No entiendo los “integrismos”, ya sean religiosos, políticos o literarios.
Me refiero al hablar de “integrismo” a la forma absolutamente dogmática e irreflexiva de manifestar una idea o concepto. Nace de forma visceral e irracional y se mantiene porque al ser emocional contamina la razón al predominar sobre ésta. El integrismo nos lleva a extremos muy peligrosos, donde las ideas pueden convertirse en espadas y las palabras en condenas fanáticas, en “fatwas” delirantes que subrayan el carácter autoritario y dictatorial del que pretende ser el baluarte de la verdad y para el cual no existen otras opiniones ajenas a su criterio inflexible. Es lo opuesto al relativismo moral que entibia las conductas y las respuestas de aquellos otros que no desean posicionarse en determinadas opciones éticas.
Como amantes de la Literatura, de la libertad que impulsa al creativo arte de escribir, no podemos defender nunca una posición que es contraria a la Cultura. Por eso me deja un amargo sentimiento de pena el leer a ciertos críticos literarios que se ensañan con tal o cual escritor o libro por el simple hecho de no coincidir con sus gustos, ideas o estilo.
O los que hablan de “quemar en una hoguera los malos libros” o determinado tipo de literatura (recordemos algunos comentarios suscitados a raíz de mi anterior opinión sobre los libros de “autoayuda”). Considero que una cosa es decir lo que se piensa y otra acompañar las opiniones de sacrosantas aseveraciones que no dejan lugar al diálogo constructivo. Los variopintos gustos humanos se manifiestan también en la escritura, por eso no voy a condenar a quien disfrute con la “novela rosa” o voy a mirar con aire de superioridad e infantil condescendencia a quien no se haya leído La Odisea o El Quijote (que no obstante recomiendo a todo el mundo que lo haga, es decir, que lea esas y demás obras inmortales).
Por cierto, también disfruto mucho cuando en algunos momentos releo a “Tintín” o algún comic de “Mortadelo y Filemón”.
Feliz día, amigas y amigos.
7 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Tolerancia es la palabra. En literatura cómo en muchas cosas, es cuestión de gustos.
Saludos.
¡Hola!
Debo decir que no puedo estar más de acuerdo contigo. Creo que todo el mundo tiene derecho a leer o escribir según sus gustos y preferencias, y nadie es quién para pontificar sobre ello.
Cualquier libro, para mí, es valioso como tal, y ello a pesar de que su contenido sea contrario a mis ideas o prejuicios. No creo en la censura. De ningún tipo.
Yo leo de todo, pero comprendo a quienes no pueden con determinados textos. Ello no es óbice para criticarlos.
Por cierto, de viguesa a vigués, un cariñoso saludo.
Absolutamente de acuerdo con vosotros.
Ý otro saludo para ti Elora, desde Vigo, y gracias por el comentario.
Javier Akerman
Estoy de acuerdo contigo siempre y cuando no caigamos en el error de buscar siempre la equidistancia en los gustos tan correcta como ridícula. Jamás será lo mismo leer a Corín Tellado que a Cervantes.
Totalmente de acuerdo Wnefron. Lo único que digo es que no hay que estigmatizar a quien le guste ese tipo de lectura "rosa" (aunque a mi no me gustan).
No pretendo ser el adalid que sale en defensa de Corin Tellado y seguidores, para nada. Solo pido tolerancia y respeto.
Además, hay quien pasó de Corin Tellado y Marcial Lafuente Estefanía a Cervantes... por algo se empieza.
Saludos cordiales.
Javier Akerman
Como en el tríptico llamado "El jardín de las Delicias", hemos llegado al fin a la "concordia" del relativismo.
Poniendo a la Libertad, la fulana de todos los corrales, como bien supremo e inapelable, todo perdió su medida. Pájaros e insectos gigantes entre hombres y mujeres desnudos cuya única libertad (único condicionamiento) es ir allá donde sea la fornicación más exquisita. Frutas descomunales, vírgenes acorraladas, Caballeros que vuelan sobre peces que siguen el señuelo de una caña de pescar. Mundo sin medida, donde las torres añejas se cubren de enredadera muerta y sirven de mojón aéreo a legiones de aves de paso.
No cuente con mi voto, solo en eso me siento soberano. No vendedor.
Buenas noches,
Lord Gordon Byron, socialiste
Yo me he criado con los tebeos de Mortadelo y Filemón, bueno, con esos y con la serie Olé! de Editorial Bruguera.
Con las novelas del Oeste de Marcial Lafuente y cuando aún los chiquillos del barrio cambiabamos tebeos.
Una cosa lleva a la otra. Me gusta la lectura, toda la lectura.
En cuanto al respeto...siempre que haya una opinión, habrá otra opuesta y la línea del respeto es muy delgada.
No sólo en LDA, puedes visitar cualquier foro de cualquier tema en cualquier idioma. Si es que somos así.
Un saludo
Miguel





