15 de abril de 1938. Ha muerto César Vallejo
Han pasado muchos años desde que leí Piedra negra sobre piedra blanca, seguramente uno de los mejores poemas que se hayan escrito en el siglo XX, y sin duda, la pieza por la que se recordará siempre al poeta peruano Cesar Vallejo, y aún hoy, tras saber que apesar de haber llevado una vida de perros, murió más o menos de la forma que predijo, yo me pregunto qué se esconde tras estas líneas que me nubla toda perspectiva mientras lo leo de nuevo.

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París - y no me corro -.
Tal vez un jueves, como hoy, de otoño.
Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás, como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.
César Vallejo ha muerto, le pegaban todos
sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro
también con una soga; son testigos
días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...






