Una mirada al mundo
Decía Alberto Manguel que una mirada a nuestros libros es una mirada a nuestro mundo, un universo que se presenta como opción a la realidad que vivimos a diario, con sus personajes, escenas y escenarios, lugares, barrios enteros y ciudades colosales.

Recuerdo a Robert Musil y El hombre sin atributos – mi primera gran lectura – a Günter Grass, William Faulkner, las Hojas de Hierba de Walt Whitman, la escritura dulce de Iris Murdoch y la Lolita de Nabokov, Pierre Michon, James Joyce y Dickens, El viejo y el mar de Hemingway - reconozco que la biografía del escritor americano me ha impedido avanzar hacia otras lecturas de su obra -, Albert Cohen, Fernando Pessoa, Claude Simon, Franz Kafka, Emmanuel Bove, Thomas Mann, Orhan Pamuk, Edgar Allan Poe – y su gato negro -, y los Siete cuentos góticos de Isak Dinesen.

Pero he de reconocer que las mayores satisfacciones como lector las encontré siempre en la literatura con la que comparto lengua; Juan Carlos Onetti, Roberto Bolaño, Sergio Pitol, Pedro Páramo de Juan Rulfo y la nada despreciable cuentística de Roberto Arlt, Ernesto Sabato, Borges y García Marquez, Mario Bellatin, Alejandro Zambra y su primera novela, Bonsái – uno de esos regalos que caen cada diez años - , Julio Ramon Ribeyro, Cesar Aira o Ricardo Piglia, Eduardo Berti y Eduardo Halfon, por citar a algunos autores de la otra orilla.

O los más cercanos, El jinete polaco de Antonio Muñoz Molina, Las bailarinas muertas de Antonio Soler – en palabras del escritor Carlos Cañeque, la mejor novela de la narrativa española de los últimos cincuenta años –, Camino de Sirga de Jesús Moncada, la obra completa de Javier Marias, Los girasoles ciegos de Alberto Méndez, Labia de Eloy Tizón, y La asesina ilustrada de Enrique Vila-Matas.
Abrir un libro es descubrir otras realidades, allí donde el lector encontrará paz, el escritor a un posible competidor, y quién aspira a ser escritor, escontrará lo que nunca será capaz de hacer.
2 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Ah!!! HOjas de HIerba, El viejo y el Mar... tú si que sabes. Pessoa, Pamuk...Pero he de confesar que de todos ellos no he conseguido avanzar con Borges, creo que no le entiendo; me han recomendado leerlo y disfrutarlo sin intentar entender.
Tu último párrafo bien puede ser una verdad universal.
Me ha gustado mucho tu post. De esos para saborear y rememorar a otros escritores... Gracias.
Hola Apple,
Te agradezco tus eligios sobre este pequeño artículo, ya que me da confianza para seguir a diario en esta senda de palabras perdidas.






