UN PASEO A LA LUZ DE LAS FAROLAS. I
Me cruzaré con peones o con cocineros, ambos fuera de servicio, con un bebé congratulado en una sillita que tiene apenas un par de semanas, con un niño sosteniendo un helado de bolas montado en cocoletas, me cruzaré con muñecas rusas o señoritas mayores combatiendo la artrosis de camino al peseo marítimo... le llaman Luna, pero la verdad es que aún no tiene un nombre definitivo, puede ser Luna, África o Lucía, uno de estos tres o ninguno de ellos, el niño se llama Manolo, pero le dicen lito o manolito ¿ por qué no le dirán Manolo ?, las muñecas seguro que tienen nombre pero como soy incapaz de pronunciarlo con un mínimo de gracia, seguirán siendo rusas, y de todas las señoritas una de ellas podría ser mi madre o mi abuela, pero de momento esto será mentira, porque si no se acaba la historia. Y la historia aún está por empezar.
Continuará...
2 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Aquí estaré, de noche en mi terraza, sobre la tumbona que dilata mis vacaciones, zambulléndome en tu relato salpicado de espuma del mar.
Un abrazo a la espera...!*
Hola Tarasia,
Te agradezco tu atención y la espera. Nos veremos pronto.
Un saludo.






