Libro de Arena
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Basileia -BB-

Princesa al fin y al cabo

cuento de otoño en primavera (para Naná)

Hace tiempo me contaron un cuento que recordé sin querer el otro día.

En realidad sólo recuerdo por encima el cuento, aunque sí recuerdo el final. Os lo contaré de todas formas, e inventaré aquellas partes que se borraron de mi memoria. Espero que os guste:

"La Última Hoja"

"En una calle cualquiera de un pueblo tranquilo vivía un anciano pintor. A lo largo de su vida había amado y olvidado muchas veces y ahora en la vejez, se encontraba solo, sin amigos, sin familia y sin ganas de pintar. Nada ni nadie, en lo que le rodeaba, le atraía lo suficiente cómo para ser dibujado y aunque lo intentaba una y otra vez, terminaba por soltar los pinceles aburrido y desesperado.

Pero un día la casualidad quiso que se encontrara con una niña pequeña, con esa calidez que sólo los niños tienen y la transparencia de esa mirada lo envolvió.

Corrió a su estudio, levantó los pinceles, y ahí estaba: ¡por fin un cuadro nuevo! Y qué cuadro. Era con mucho, de lo mejor que había pintado. Volvió muchas tardes a ver a su pequeña amiga jugar en el parque y los dibujos de nuevo llenaron las paredes y los suelos de su estudio. El pintor estaba feliz. Visitaba a la pequeña en su casa, dónde era recibido con alegría, pues el pueblo era muy chiquito y sus habitantes, gente amistosa y él sentía que volvía a vivir esos años que creía perdidos para siempre.

Una tarde al final del verano, la niña enfermó. Pasaron los días y lo que parecía un catarro sin importancia se reveló como una gravísima dolencia que la mantenía postrada en cama, con alta fiebre y a ratos perdida la conciencia.

El pintor la visitó una tarde y en uno de los raros momentos en los que la pequeña se despertó le dijo al pintor que ella sabía que no viviría mucho más tiempo. Qué cuando cayera la última hoja de la hiedra que se veía desde su ventana, ella también se iría.

El pintor sin saber qué hacer, salió corriendo pensando que no podía permitir que algo así ocurriese, que no podía consentir que esa niña muriese. Tenía toda la vida por delante y le rogó a Dios que se llevase a él, a cambio de la niña.

El pintor la visitaba cada día y cada día era mayor su angustia pues a la hiedra, cada día le quedaban menos hojas. Hasta que una noche se desató una lluvia muy fuerte y el pintor se dio cuenta que la fuerza del agua arrancaría las últimas hojas de hiedra y eso no podía consentirlo.

Se puso un impermeable, cogió una escalera y un bote de pintura y se lanzó a la tormenta. No podía permitir que la hiedra que marcaba cual reloj, el tiempo que le quedaba a su amiguita, perdiese ni una hoja más.

Apoyó la escalera y se subió a ella con un pincel mojado en pintura en la mano y dibujó la más bella hoja de hiedra que jamás se vio.

Al día siguiente la niña miró por la ventana y vio que su hoja seguía allí, más brillante que nunca y pensó que a lo mejor aún no era su tiempo de marcharse.

Comenzó a mejorar despacito, mientras comprobaba asombrada que la hoja de hiedra no se caía y pronto pudo levantarse y caminar.

Con la llegada de la primavera, la pequeña estaba totalmente restablecida y la hoja que pintó el viejo pintor en aquella noche desesperada, no se veía, pues estaba cubierta por las nuevas hojas que le habían salido a la hiedra.

La niña miraba la hiedra y recordaba a su viejo amigo, pues ya no podía verle, ya que en aquella noche de lluvia, se había enfermado y no había podido superarlo.

La gente del pueblo dice que se fue feliz, pues aunque fue al final de su vida, por fin se sintió acompañado y querido.

La hoja sigue pintada en esa pared, otoño tras otoño, brillante y hermosa."


14 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo Violetaberna 27 Mayo 2008 | 12:58 AM

Es una historia preciosa !!

Me la quedo para contarla con tu permiso...je je

Besos.

lo dijo BB a Violetaberna 27 Mayo 2008 | 09:29 AM

Qué bien que te haya gustado!

Por supuesto que tienes todo mi permiso para quedártela, ja, ja, ja.

Qué la cuentes bien ;)

Un beso.

lo dijo naná 27 Mayo 2008 | 11:26 AM

gracias!!!! muchisimas gracias por dedicarme una historia tan bonita!!

yo tambien me la guardo, como vio.

me alegra verte!

besos guapisima

lo dijo BB a naná 27 Mayo 2008 | 01:36 PM

De nada.

Me alegro mucho de que te haya gustado.

Un beso.

lo dijo La dama descubierta 27 Mayo 2008 | 01:51 PM

Uy uy, que cosa mas bonita, me la guardo también ;)

Es de esos cuentos que te enseñan tanto...

Gracias por traerlo, linda mariposa

lo dijo Preludio 27 Mayo 2008 | 01:55 PM

Con tu maravillosa historia sale igualmente a la luz tu sensibilidad exquisita. Me gusta esa historia y tu sensibilidad. Un beso.

lo dijo BB a Dama 27 Mayo 2008 | 02:40 PM

Esta mariposa se va a echar la siesta en tu ramita de romero.

Un beso.

lo dijo BB a Preludio 27 Mayo 2008 | 02:42 PM

Mi sensibilidad se ha quedado alucinada con tu úlitmo relato.

Un beso y muchas gracias por venir.

lo dijo BB a Sorti 27 Mayo 2008 | 08:25 PM

Hola!

Sí, supongo que pensamos que nos queda todo el tiempo del mundo para pintar esas hojas y al final nunca lo hacemos...

Un beso.

lo dijo BB flipando a sorti 27 Mayo 2008 | 08:29 PM

¿Cómo es que mi comentario se ha colocado antes que el tuyo?

lo dijo Sortilegios y m. 27 Mayo 2008 | 09:00 PM

A veces podríamos hacer tantas cosas, pintar tantas hojas para hacer felices a los demás... la felicidad es salud. Y viceversa. Un saludo muy afectuoso para esa "vampiresa hechizada".

lo dijo margarita a BB 28 Mayo 2008 | 08:34 PM

Anoche me fue imposible dejarte ningún comentario.

Me fui muy feliz a la cama, porque lei un cuento precioso, adivinas cual???

Besos, preciosa.

lo dijo BB a Margarita 28 Mayo 2008 | 10:20 PM

¡Qué me vas a contar!

Te dejé un comentario en tu casa y se colocó en medio de los que ya tenías de antes!!!!

De locos.

En fin, al menos me alegro de que pudieses leer mi cuento y te gustase.

Un beso.

lo dijo patricia 29 Mayo 2008 | 07:51 PM

qué cuento tan lindo... me ha encantado. es triste pero hermoso, lleno de ternura. un regalo genial!

un beso guapa.

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