Arte y obra de arte
Beatriz Acha: Arte y obra de arte
El arte no deja de ser un confuso concepto que suele reducirse a una posición meramente psicologista (“me gusta”/ “no me gusta”). Tomando “cultura” en el sentido axiológico, diríamos que es producto de la cultura subjetiva pero, a su vez, producto de la cultura suprasubjetiva. ¿A qué se debe esta oscura relación? Sería cultura subjetiva desde el punto de vista el músico que conoce su instrumento y sabe tocarlo, del pintor que domina las técnicas plásticas o del escritor que conoce las reglas gramáticas y la estética literaria. Sin embargo, es parte de la cultura objetiva, dada la influencia innegable de los adelantos tecnológicos (del laud, al órgano de tubo, al piano y a los teclados electrónicos, &c), y también de la cultura intersubjetiva ya que está inmerso inevitablemente en las instituciones culturales que establecen las pautas de relación entre los sujetos. Tomamos pues, en la definición, un perspectiva tridimensional. Pero considerandolo estrictamente, el arte, actualmente se halla completamente inmerso en la cultura objetiva, y sin embargo, sus fines no llegan a la línea de “lo práctico”. El arte no tiene un fín práctico como podría tenerlo un teléfono móvil, si acaso, como mucho, tendría un fín ornamental (o de autoafirmación como autoadulación del artista).
El problema de la definición deriva del psicologismo en el que nos vemos inmersos una vez entrados en la tarea de explicar “qué es el arte”. Alejándonos más allá de ese punto de vista asistemático y perjudicial para nuestros fines conviene aclarar, sobre manera, un hecho: el Arte se haya ligado, no ya a los gustos subjetivos personales e intersubjetivos dados por consenso y argumentos de autoridad, sino al virtuosismo o, si se quiere, a la competencia del artista -o supuesto artista- en su campo. Así, como ejemplo, no cabe apreciar a Beethoven sin menospreciar, implícita o explícitamente, el Gothic Metal -a pesar de que muchas de las cantantes integrantes de grupos, como puede serlo Epica (Simone Simons), son sopranos o mezzosopranos que ejercieron o ejercen actualmente como cantantes líricas de ópera, como por ejemplo la ex-solista de Nightwish, Tarja Turunen (la cual, anteriormente de entrar en esa formación era cantante “especializada” en óperas de Wagner y, ahora, tras su expulsión, es cantante de lieds y líricas, como por ejemplo el Ave María[1] de Schubert, o también solista en La traviata junto con Raimo Sirkiä [2]); y no cabe tampoco apreciar a Tarja Turunen sin, a su vez, menospreciar su labor en Nighwish, así como no cabe apreciar a Nightwish sin despreciar el reggaeton (bien sea consciente o inconscientemente).
No olvidemos que “arte” en sus principios se refería al “oficio”, por tanto, está ligado a ejercer ese “oficio” correctamente, es decir, impecablemente, esto es “con virtuosismo”; pero las “Bellas Artes” (sin entrar en la complicada idea de “belleza” como si fuere constitutivo de ellas) se contraponen a Artes Serviles (al servicio de; como por ejemplo “artes mecánicas”, “artes” como oficio cualesquiera) Sin embargo, tampoco cabe comparar a un copista de Velázquez con el propio pintor, ya que el copista realiza un oficio con fines puramente ornamentales (o fraudulentos) por muy competente que se muestre dicho pintor en su tarea. Por otro lado, resultaría ridículo pretender poner en el mismo escalafón a Miguel Ángel que a Louise Bourgeois, así como no cabe tampoco poner al mismo nivel a este último sin rebajar a Richard Serra. No encontramos virtuosismo alguno en unas escaleras pegadas en la pared del Guggenheim, considerado cual “catedral del arte moderno”, al modo de Anselm Kiefer, ni resultan, en ninguno de los sentidos, los cuadros de éste o de Miró comparables a Goya, a Velázquez o a Leonardo Da Vinci, por ejemplo. Con esto no niego que no exista un arte moderno, lo que niego es que teñir el agua de la Fontana di Trevi de rojo [3] sea arte en ninguno de sus sentidos, si acaso en una expresión de “originalidad futurísta” y de daño al patrimonio artístico de un modo grosero y gratuito.
Podríamos decir de este modo que, el arte, no sólo es algo sublime -entendiendo esto en el sentido gnoseológico, algo que pocos conocen y reconocen- sino que está guiado además por dos criterios: la técnica y la origninalidad de la obra; es además, extrasomático y sensible [4]. Cuando hablamos de objetividad en cuanto a la técnica no nos referimos sino a figuras como Marat o Delacroix, los cuales. con el fín de retratar con más exactitud la figura del cadáver, acudían a contemplar las operaciones realizadas por el forense(el sujeto operatorio ya se sumerge completamente dentro de la cultura objetiva en su más alto cúlmen). También cabe pensar que está el arte más destinado al receptor que al propio artista. El arte moderno obstenta el cargo de la ornamentación, ya sea decorativa, ya sea corportal, pero en ningún sentido implicaría esto que tuviese el mismo valor, dada la competencia de los dibujantes en este caso, de Andy Warhol, de los dibujos de CatWoman, o de las pinups, que el de un huevo frito mezclado con pintura roja y lanzado sobre un lienzo, con el arte abstracto (y la técnica incluso en la figura humana) de Dalí.
Anotación:Podrían todas estas consideraciones hechas a mi herencia artística pictórica, y de hecho creo que así es, ya que liberarse de prejuicios es imposible; pero, sin embargo, también creo que “así es” y he pretendido mantener una objetividad sistemática durante toda la argumentación.
NOTAS y REFERENCIAS
[1]Tarja Turunen - Ave Maria - Live In Lahti (12.12.06)
[2]Tarja Turunen y Raimo Sirkiä - La Traviata - (21.07.06)
[3] “La fontana de Trevi, sonrojada” - Diario ABC [Edición Nacional Online] 19 de octubre de 2007
5 comentarios - Escribe aquí tu comentario
" También cabe pensar que está el arte más destinado al receptor que al propio artista. "
El arte como expresión sublime del alma, toca indudablemente al artista, pues deja en cada movimiento de su pluma o de su pincel parte del querer o del sentir de su propia alma.
Me encantó leerte Beatriz/
Tarja demuestra en este vídeo y en el disco entero su valor como cantante lírica. Una pena que se dedicara al metal.
Tu espada.
-Luz Marina, muchas gracias; ¿tienes blog? estaría encantada de leerte. Un abrazo
- Cruzado, yo creo sinceramente que Tarja demostró desde un principio con Nightwish su valor como cantante lírica, y a canciones como Sleeping Sun me remito; sin embargo, no estamos en condiciones de negar que, evidentemente, se "luce" más con LO SUYO. Su voz es maravillosa. Tu arco
Beatriz, si claro que si, tengo dos blogs. De poesias/luzmarina/ y de prosa poética/angeldeinspiracion. Me encatará verte allí/
Ehmmmm... casi que me lo imprimo y eso. Si lo tienes en pdf pues mejor oye. Quién es FFasc? Creo que me he enamorado - ¿tiene novia? - asi que espero que no sea Jaimito xD










