Libro de Arena
Login

Bet

"La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla" Gabriel García Márquez

"La Despedida"

A penas pudo y todavía siendo una niña huyo, se alejo de todo y de todos y durante años no volvió a verlos, queriendo de alguna manera olvidar. Pero al conocer la noticia de su enfermedad e inminente muerte, sintió que quizás era hora de poner punto final a una etapa de su vida.

Caminaba en silencio y sin muestra alguna de tristeza ni dolor, mientras acompañaba el cortejo fúnebre recordaba los dolorosos episodios de su niñez y el odio inmenso que sentía por ese ser.

Habían crecido juntos, compartieron lazos tan fuertes como el de la sangre, pero el mal que le causo nada lo pudo borrar. Siendo tan solo una niña, como un cruel y despiadado animal, le robo su pureza y virginidad.

En su corazón solo había dolor por los recuerdos que en aquel momento parecían revivir.

Una tímida lágrima se asomó y tibiamente callo por sus mejillas y con voz temblorosa solo pudo pronunciar “ADIOS HERMANO”

Esas palabras le permitían quedar en paz, algo que durante décadas no tuvo, pero sentía que la justicia había llegado, los últimos años de aquel despiadado hombre habían sido una agonía constante, el cáncer cerebral que lo consumió lentamente se había llevado por fin su vida y sobre todo su maldad.

Rosario dejaba así partir el doloroso fantasma que la acompaño toda su vida.


4 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo Luis ALfonso 16 Marzo 2008 | 06:03 AM

Saludos, Bet,

Hace tiempo que no te visitaba.

Me ha gustado mucho tu relato, lo leí y releí varias veces.

Un beso con alas.

¡Namaste!

lo dijo Bet a Luis Alfonso 16 Marzo 2008 | 12:41 PM

Gracias amigo por tu visita, te he extrañado, últimamente no se te ve por LDA.

Espero que estés bien.

¡Un beso con alas para ti también!

lo dijo lunaland 17 Marzo 2008 | 01:01 AM

teneis razon una "historia rara" bueno rara, rara no ji ji ji

Comenta!