¿Qué puedo decir? el título del post lo dice todo, comparto con todos vosotros un momento de emoción muy especial, escuchadlo tranquilamente, y sobre todo hasta el final.
¿TE GUSTA ESCRIBIR? Entonces te puede interesar este libro fácil de descargar en pdf desde Bubok.es.
Se puede descargar gratis, o comprar en formato libro de papel. Espero que os pueda ser de utilidad.
Sinópsis el libro:
PINCELADAS LITERARIAS
Ejercitando el misterio de escribir
(Textos realizados siguiendo el temario de un taller de escritura creativa)
“Imaginemos a alguien de unos cuarenta años que, con cualidades como escritor (sin él saberlo), decide hacer un curso de escritura creativa. De pronto se reencuentra consigo mismo y vuelca, en cada ejercicio y exigencia del curso, toda la fuerza creativa y profunda acumulada durante años, descubriéndose como escritor, dando expresión a una vocación hasta entonces casi dormida... Pues eso es Pinceladas literarias. Ojalá este libro sirva para que otros, también escritores potenciales, se reencuentren con el misterio de escribir”.
El libro sigue el orden del curso. Cada escrito comienza con el enunciado y la exigencia de un ejercicio, abarcando todas las posibilidades de la novela.
Hace ya varias semanas que prometí escribir un blog dedicado a la mujer a modo de homenaje, pero no acababa de encontrar la manera de hacerlo. Por fin hoy me ha venido la inspiración, y cuando menos lo esperaba, que es como mejor suelen salir estas cosas.
Como cada mañana me dirigí al bar donde suelo almorzar, y para que me atendieran llamé por su nombre a la camarera —¡Libertad! — la palabra estalló en mi boca llenándome de reminiscencias —¡Libertad! — volví a repetir. No pude evitar decirle a la camarera lo bonito que era ese nombre y que no me había dado cuenta hasta ahora. Le pedí entonces que me explicara por qué le pusieron ese nombre, y esto fue lo que me contó: La culpa la tiene mi abuela, quiso poner a mi madre Libertad por un familiar que estaba preso, pero como estaban en la posguerra, y dadas las connotaciones del nombre, no la dejaron. Así pues mi madre me lo puso a mí y yo se lo he puesto a mi hija.
Sé que muchos no estarán de acuerdo conmigo, peor para ellos, pero yo os veo a todas “princesas”, seres que van con el corazón en la mano, que hasta cuando se enfadan sólo exageran un poco; lo hacen para ver si nos enteramos los hombres. Con ellas en la jefatura de los gobiernos el mundo gozaría de más libertad, pues la fraternidad, la tolerancia, la comprensión, la simpatía, la paciencia, la armonía, la alegría, la vida… todos son, o podrían ser, nombres de mujer. Como dice Michel Moore en “Estúpidos hombres blancos”: esta sociedad machista y competitiva, inventora de las armas de destrucción masiva, la desigualdad social y despiadada con la naturaleza y sus recursos, jamás hubiera existido si las mujeres mandaran.
Pero más allá de lo político o de lo puramente anecdótico, está lo que ellas, por ser como son, inspiran en nuestras burdas sensibilidades. Para mejor explicarlo hago mías las palabras de Miguel Hernández que, si bien hablan de un niño, expresan a la perfección lo que trato de decir:
Trabajo como diseñador gráfico. Pero si alguien quiere conocerme por el currículo profesional, estará muy equivocado, pues este es fruto de la necesidad económica del subsistir.
Valga pues mi sincera confesión. Nací hace 45 años. Tengo estudios medios, soy un autodidacta que se ha cultivado a fuerza de inquietud por saber, espíritu filosófico y amor por la literatura.
He escrito y participado en varios concursos de cuentos y monografías, llevándome el primer premio en un concurso de cuentos infantiles hace algunos años, y alguna que otra mención.
Mis artículos han sido publicados en la revista Esfinge y algunas otras publicaciones de pequeña tirada.
También he hecho pequeños trabajos de periodismo para la publicidad de empresas.
Pero mi vocación literaria despertó del todo hace dos años, tras terminar un curso de escritura llamado: Scriptorium - Curso de Creación Literaria.
Así pues, podréis encontrarme en todo lo que escribo, espejo fiel de lo que soy y dejo de ser.