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EL RINCÓN DE ALIX

Los Seres de Luz siempre se encuentran, aunque mueran por el camino


Extracto capítulo 26 de «La hora de los perros»

 Adela Rubio Calatayud, «La hora de los perros», Ed. Hades, Castellón 2018


Extracto del capítulo 26


Mucho más tarde, ya de madrugada, Michel besó la mejilla de Tanya,le subió las sábanas hasta la barbilla sin que ella se despertara, y salió a la calle húmeda. Había dejado de llover pero olía a agua y a barro. Era esa hora incierta, ni noche ni día, todavía oscura, en que las calles ya se habían vaciado y pronto volverían a llenarse. Caminó a buen paso cruzando el distrito de Whitechapel, y cerca de él escuchó una voz que no supo de dónde salía.


-Sólo los perros pueden aventurarse por las calles a estas horas. Los hombres duermen y los perros acechan. Esta es la hora de los perros.


   Michel sintió un sobresalto, se le erizó el cabello y estuvo a punto de echar a correr. Al dar la vuelta a una esquina, percibió a dos mujeres caminando delante de él, arrastrando los pies de cansancio. No se veía bien. Ellas se desviaron y se perdieron en el interior de un alojamiento barato. Sólo cuando ya estaba cerca de su casa Michel se dio cuenta de que una de ellas era Gladys.


 


 


 

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Sinopsis de mi nueva novela

 Adela Rubio Calatayud, «La hora de los perros» (Editorial Hades, Castellón 2018)


Londres, 1887-1888: El Jubileo de la reina Victoria I, el descubrimiento de Joseph Merrick (El Hombre Elefante), los crímenes de Jack el Destripador, los privilegios de las clases acomodadas, las protestas obreras, la reivindicación de los derechos de la mujer. Entre la niebla, los faroles de gas y la soledad, los personajes de esta novela deambulan por una ciudad en la que el peligro los acecha a cada paso. Conviviendo con el esplendor victoriano y la miseria de los abandonados a su suerte, se buscan a sí mismos en esa hora incierta de la noche en la que solo los perros velan

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Nueva novela

 Quería deciros que el pasado viernes 26 de octubre presenté mi nueva novela, «La hora de los perros». Es mi cuarta novela y estoy muy contenta

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Del Poemario «Sin que tú lo sepas»

 Cuando muera y tú no lo sepas


dejaré para ti


caminos azules


hechos de amanecer


y de guirnaldas.


No hará falta que los sigas,


no hará falta


que preguntes dónde van.


Ni siquiera importará


si caminas por ellos


creyendo que sigues


tus propias huellas.


Porque habré muerto


sin que tú lo sepas.


«Sin que tú lo sepas», Zaragoza 2018

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nueva publicación

 Quería compartir con vosotros que acabo de publicar un nuevo relato y estoy muy contenta


"El sueño de Eurícide" en VVAA 'Historias para leer sin prisa', Ed. Comuniter, Zaragoza 2017

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NO LO SUPIERON

(Publicado en "Relatos Descatalogados", ed. Atlantis, Madrid 2017)


Geli jugueteó con uno de los libros esperando que el café se enfriase un poco. Hacía calor. Demasiado, quizás, para tomar el líquido hirviendo.

Hasta su mesa, situada en un rincón de la cafetería, llegaban los murmullos de las conversaciones, alguna risa. Y sobre todo en aquel ambiente flotaban los exámenes y las calificaciones.

Miró distraídamente a través del cristal. Reconoció algunos de sus compañeros de curso entre los estudiantes que pululaban con libros y carpetas bajo el brazo.

Se sentía tan cansada. Cansada de estudiar, de suspender aquellos estúpidos parciales. Porque había vuelto a hacerlo: No había sabido reconocer varias filminas en el exámen de Arte. Velázquez o Tiziano, ¿qué importaba? Todos los cuadros parecían iguales. ¿Qué demonios le importaban a ella las técnicas?

Estaba acostumbrada. Se había equivocado tantas veces. Veinte años de errores, confundiendo términos y sentimientos; renunciando muchas veces a su personalidad para adoptar otras ideas. Pero ya estaba cansada. Mandaría al cuerno la Universidad y se marcharía.

Abrió el bolso y sacó el paquete de cigarrillos. Sólo le quedaba uno, y soltó un taco entre dientes al mismo tiempo que accionaba el pulsador del mechero. En su mente se forjó el pensamiento de que su vida transcurría entre tacos y agonías, buscándose entre el volumen de la música y perdiéndose entre la masa que abarrotaba el garito de moda, con un anhelo de evasión que a veces se diluía en humo de porros y en una única ocasión en el gramo de coca que Quique había comprado no sabía dónde, y que ambos compartieron solemnemente. Sacudió la cabeza, y los pequeños rizos le cayeron sobre la frente. Bebió a sorbos lentos.


Pedro se oprimió los ojos con los dedos. Le dolía la cabeza, y sentía un vago malestar que se extendía desde el estómago, inundándole de sudor frío. La esperanza que le alimentaba se había hecho añicos aquella misma mañana. Tantas ilusiones y creencias, tantos proyectos. Ya no servían. Ya no eran nada. Él mismo dejaría de ser en poco tiempo, cuando aquel cáncer o lo que fuera terminara de devorar su cuerpo. Ya sólo le esperaba un doloroso tratamiento y hospitalizaciones esporádicas antes de morir, perplejo y asustado.

Tantos años de renuncias, privándose de pequeños caprichos para ganar tiempo con los estudios, hasta convertirse en un ratón de archivo; aquellos veranos intentando arrancar de la tierra los restos de la Historia... ¿Para qué? Se sobresaltó, creyendo que había hablado en voz alta. Deseaba conocer tantas cosas. Su vida le exigía a gritos un tiempo que se le escapaba de las manos. Se sentía aturdido y vacío, luchando entre la resignación y la rebeldía, sabiendo que nada de lo que hiciese añadiría días ni horas. Miró su vaso de coca-cola con la convicción de que era absurdo estar allí sentado, con gente que no le miraba o pasaba a su lado sin saber que ya era como si estuviese muerto.


Geli arrojó al suelo la colilla prescindiendo del cenicero y la aplastó con el pie; de buena gana hubiera fumado otro cigarrillo. Hizo un gesto de fastidio y cerró los ojos. Aquello era el infierno. Un pequeño infierno que había comenzado con los primeros suspensos y culminado con Quique. Se sentía capaz de asumir que como estudiante era un desastre, desorganizada y poco interesada en las asignaturas; pero Quique era una espina que dolía, sobre todo porque le veía continuamente en la Facultad y él le pedía los apuntes cuando hacía pirola.



Los ojos se le llenaron de lágrimas. Habían quedado para preparar juntos un trabajo, durante el curso anterior. Se amaron en medio de un caos de libros y posters, con la ventana abierta, mientras otro chico estudiaba en la habitación contigua. Y luego, aquella reacción de Quique, tan frío, tan molesto cuando ella lloró entre sus brazos.


La alarma del reloj de Geli sobresaltó a Pedro. Había pasado otra hora. Una hora menos. Y de pronto se sintió solo. Solo y cansado, con una tristeza que le anegaba el alma. Era tan pequeña la vida. El ser humano era tan pequeño, tan indefenso, caminando con su carga de soledad a la espalda, engañándose sobre su destino.

Se secó el sudor de la frente, y miró a su alrededor intentando absorber todas las imágenes, todos los detalles, aferrándose a aquel minuto. Sus ojos tropezaron con los ojos grises y pensativos de Geli. Adivinó, más que vio, los títulos de los libros y los adhesivos de colores de su carpeta. No la conocía. No la vería nunca más.

Pedro ofreció un cigarrillo a la chica solitaria en un último gesto de humanidad. Sin preguntarle por ella; sin esperanza de poder tomar juntos un café después de las clases. Pagó su consumición, y salió procurando mostrarse sereno. Consciente de su realidad, sintiéndose débil y apartado de todos.


Geli terminó su café, que se había quedado frío, y salió a la calle. Recorrió los metros que la separaban de la parada del autobús, y esperó.


En la acera opuesta Pedro caminaba despacio con los ojos muy abiertos.




 

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SINOPSIS DE "RELATOS DESCATALOGADOS"

Un asesino obsesionado con el recuerdo de su víctima. Una chica obligada a mentir para escapar de la vida que tratan de imponerle y que no quiere… Sólo son dos de los personajes que, a lo largo de estos dieciséis relatos de estilo costumbrista y con detalles biográficos nos mostrarán, unas veces en tono dramático, otras con tinte de humor, lo anodina y solitaria que puede llegar a ser su vida en determinadas circunstancias. Iluminados, alucinados, desesperados, sensatos, lúcidos, buscadores, aventureros… se pasean por las páginas de este libro contándonos su historia, sus ilusiones y sus sueños. En un relato final, a modo de making of, la autora nos cuenta cómo nacieron los personajes y su entorno. 

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Presentación de libro

 El martes día 21 presentaré en Zaragoza mi nuevo libro "Relatos Descatalogados". será en la Biblioteca de Aragón (C/ Doctor Cerrada, 22) a las 19h. Estáis todos invitados

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