Hola a tod@s. Hace mucho que no paseo por estos lares ni dejo alguna que otra letra... y veo que "todo y todo"ha cambiado muchísimo: bibliotecas, estantes... Vaya, este libro de arena es ya como la Biblioteca de Babel que tanto torturaba a los habitantes del mundo borgiano.
Sea como fuere, espero que en este nuevo espacio tengan cabida mis letras.
Apellido: Moccia
Nombre: Federico
Cargos: A tres metros sobre el cielo
No sé qué "bombillita" se iluminó en mi cabeza el día que dije en clase que la siguiente lectura del curso se iba a elegir democráticamente. Si es que ya lo decía el noventayochista malhumorado: LA DICTADURA DEL NÚMERO. En fin, que tras mucho discutir, eligieron los discentes al tal Moccia ese y su libro gravitatorio. ¡La madre que los parió! Se puede escribir mal, muy mal, muy muy mal y atentar contra las bases de la narratología siendo el Moccia este. ¡Vaya adquisición!
Para mi sorpresa, el éxito entre los alumnos está siendo desproporcionado: "Profesora, por fin un libro que nos gusta y sentimos cercano".
¿CERCANO?
Desconocía yo que las salvajadas machistas del niñato protagonista sean el día a día de estos que nos pagarán las pensiones. ¡Uy!, perdón, si no nos vamos a poder jubilar...
Hay que leer, hay que fomentar el gusto por la lectura, es estupendo que se hayan quedado "pegados" a las páginas de un libro por vez primera... Pero... NO SE PUEDE FOMENTAR LA LECTURA A CUALQUIER PRECIO. ¿Hasta cuándo venderemos nuestra alma para que estas generaciones lean algo más que la prensa distribuida en el metro? Campos de fresas, El curso que me enamoré de ti, La espada y la rosa... Si es que el repertorio cada vez es más tóxico.
No sé qué os habrá parecido el librito, pero de verdad que se cae por todos los frentes: personajes planos y estereotipados peyorativamente, un ritmo narrativo que aparece porque no está (existe por omisión), unos saltos espacio-temporales traídos por los pelos y peores que las anécdotas que cuentan los niños de cinco años, un vocabulario limitado... ¡¡¡¡¡¡¡¡Si es que no hay por donde cogerlo!!!!!!
Y yo que pensaba que lo peor que había leído en mi vida era el puñ... campito de las fresas, y ahora la gravedad me ha hecho trizas al precipitarme desde una altura de tres metros...
Por cierto, ¿alguien sabe por qué la edición "cara" se titula A tres metros sobre el cielo y la de bolsillo Tres metros sobre el cielo?
Hola a tod@s. Este puente me sorprendí tarareando esta canción. Todavía se me humedecen los ojos cuando resuenan en mi mente esas palabras: "¿Qué te puedo dar? que no me sufras ¿Qué te puedo dar? que no te hunda"...
He pensado que ahora que ha terminado la presión de los exámenes puede ser interesante plantear su comentario en el aula. Y es que no solo enseñamos contenidos curriculares, también enseñamos a sentir. La literatura es "un arma cargada de futuro", pero también una forma de cambiarlo. Solo con conseguir llegar al corazón y la mente de uno de ellos ya habré saldado mi deuda. A mí me cambiaron, me dotaron de alma, de natural esencia, con unos versos... Ojalá pueda honrar a mi maestro y conseguir lo mismo con alguno de mis alumnos. Es un sueño, el sueño de todo profesor.
Me encantaría que opinárais sobre el texto. Ya os contaré si he tenido algún éxito. Mientras hay aula hay esperanza
LA MADRE
Nada que ver con la común historia:
?nadie me quiere?, todas esas cosas.
Ella fregaba suelos,
nunca se compró ropas,
por darle un buen colegio
multiplicó las sobras.
¿Cuál sería el instante?,
¿Quién le enseñó estas cosas?,
¿cuándo probó la muerte
y amaneció entre sombras?
?¿Qué te puedo dar?
que no me sufras,
¿Qué te puedo dar?
que no te hunda,
que no vea en tus ojos
reflejos de cristal
que me mata tu angustia
que me puede tu mal.
¿Qué te puedo dar??
Quiso ayudarle sin saber ni como
y, aunque no pudo, fue vendiendo todo.
Pero todo era poco
para un saco sin fondo,
un golpe a una farmacia,
algún pequeño robo.
Ya de vuelta en la casa
del hospital sabía,
que más pronto que tarde,
la herida se abriría.
Con la prudencia que da la locura
buscó los datos,
aclaró sus dudas.
Con un último esfuerzo
le compró la más pura,
y al mirarle a los ojos
se le borró entre bruma.
Él creyó que soñaba
en el fugaz instante
en que acabó su tiempo
abrazado a la madre.
Antes de nada muchas gracias a Alice y a todos los que han visitado este blog durante mi prolongada ausencia. La verdad es que ha sido un año frenético... no he parado casi un segundo: las clases, luego de tribunal de las PAU otro año más, y ahora en negociaciones con una importante editorial que quiere que dirija un blog en su web. Si finalmente la cosa llega a buen puerto ya os daré la dirección si os interesa.
Bueno, después de esta breve introducción a modo de saludo y de reencuentro, vamos al lío.
¿Alguno de vosotros, como yo, ha vuelto a caer en la trampa de Carlos Ruiz Zafón? Yo tengo que reconocer que compré la "segunda entrega" de La sombra del viento. Las razones: muchas. Primero, estaba convencida de que tras la famosa Sombra se hallaba la culminación de un proyecto literario del propio autor que no acababa de cuajar y que se inicia en obras como Marina, El príncipe de la niebla... Vale, está bien, ya has perfeccionado la técnica, ya has retratado majestuosamente la Barcelona oscura, ya has explotado el juego entre vivos, no vivos y muertos; ya has jugado a la metaliteratura...
Segundo, y no menos importante, es el hecho de que haya estado tantos años en silencio. En principio pensé que era digno de alabanza por no empezar a publicar libros como churros tras su éxito rotundo. Una segunda parte tan demorada solo podía ser una muestra de total y absoluto respeto hacia los lectores. Ingenua de mí: ese parón solo sirvió para que "se lo llevara calentito" gracias a todo lo que había publicado hasta entonces y que pocos conocían. Hasta tal punto llegó la desvergüenza que, tras publicar por separado, finalmente reunió sus obras "menores/juveniles" bajo el título La trilogía de la niebla.
Estos argumentos hicieron que el mismo día en que salió a la venta el libro ya estuviera en mis manos. Fue un regalo precioso, pero una obra insostenible.
ZAFÓN, la novela se te cae por todas partes.
¡Qué coñazo con la Barcelona oscura! ¡Qué aburrimiento con tanto incendio! ¡Qué forma más traída por los pelos de relacionar ambas partes introduciendo el cementerio de los libros olvidados sí o sí, aunque no encajara ni con calzador! ¡Qué abuso del personaje femenino misterioso y malogrado! ¡QUÉ COÑAZO DE LIBRO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!1
Seguro que, como es normal, muchos no estéis muy conformes con lo que digo, pero es mi humilde opinión.
Ah, solo un apunte más: el libro maldito que sustentará una nueva religión es casi tan inverosímil como la masa gelatinosa de Kafka en la otra orilla de Murakami, aunque eso es otra historia ya contada.
Hola a tod@s. Haciendo "limpieza" el otro día me encontré con este texto. Se trata de un artículo que resumí y retoqué para adaptarlo a los alumnos de Bachillerato y al tiempo de un examen (creo que el original ocupaba unas tres páginas). La rabia es que perdí la referencia... (si es que soy un desastre!!!!!!!!!). Bueno, sea como fuere y pidiendo de antemano disculpas por el anonimato al que lo someto (que el autor me perdone) es un artículo muy provocador en el que se cuestiona hasta qué punto matar es un arte y, como tal, proporciona la famosa catarsis aristotélica... El autor se plantea esta cuestión y toma fragmentos de la obra de Thomas de Quincey, El asesinato como una de las bellas artes. Libro interesantísimo por otra parte. Los comentarios de los alumnos fueron variopintos y muy interesantes... Aquí os lo dejo. Disfrutadlo.
ARTE DE MATAR
Mucho antes de que el cine llenara de glamour la figura del psicópata, de que un caníbal aficionado al chianti hiciera relamerse a la platea, hubo un hombre ?un opiómano cargado de deudas, para más señas- que supo ver la potencialidad poética del crimen, extraerle la belleza a un acto presuntamente atroz, admirar ese diamante en el culo de un cadáver del que hablaba Burroughs. Para buscarle una respuesta al dilema acerca de si podemos admirar estéticamente algo que condenamos moralmente, el subversivo periodista, crítico y ensayista Thomas de Quincey escribió El asesinato considerado como una de las bellas artes, publicado en dos partes (en 1823 y en 1839), con un post scriptum de 1845, e la revista londinense Blackwoods.
Si tomamos distancia respecto al dolor inmediato que genera y apartamos las consideraciones éticas que surgen de un análisis espontáneo en términos de culpa y castigo, el acto de quitarle la vida a alguien deviene susceptible de ser valorado y juzgado bajo criterios artísticos. Apunta el pensador: ?Tras las primeras manifestaciones de pena por quienes han perecido, y cuando el tiempo ha sosegado la vehemencia de la pasión, es inevitable examinar y evaluar los aspectos escénicos ?o los que, en términos de estética, podrían llamarse los valores comparativos- de los distintos asesinatos. Se relaciona un asesinato con otro; se cotejan y valoran las circunstancias que hacen que uno sea mejor que otro, como el índice de efectos de sorpresa, de misterio?? Adelantándose también a la célebre cita de Chesterton según la cual ?el criminal es el artista creador, mientras que el detective es solo el crítico?, De Quincey introdujo en su ensayo una imaginaria Sociedad de Expertos en el Asesinato, la cual se reunía a la luz de cada nuevo derramamiento de sangre de bella factura con el fin de ?hacer la crítica como si de un cuadro, de una escultura o de otra obra de arte se tratara?. El autor busca coartadas filosóficas en la idea kantiana de que el arte es un fin en sí mismo (por lo que un crimen que se comete desligado de un móvil entraría en la definición) y equiparando los efectos de un asesinato a los que Aristóteles hacía derivar de la tragedia, producir un terremoto catártico ?que purifica el corazón?. Desde este ángulo inverso, Caín es considerado un ?hombre de genio extraordinario?, el pionero que abre un camino de sangre a perfeccionarse sin descanso, mientras que un desalmado carnicero como John Williams, responsable de la muerte en 1912 de casi dos familias enteras y que acabaría suicidándose con unos tirantes, es retratado como un ser ?hábil y dispuesto, fértil en recursos ante las dificultades esperadas, capaz de adaptarse con toda flexibilidad a la más variada vida social?.
Aquí os dejo la traducción de los versos que nos regaló Jerjes en una de sus intervenciones a Ombra mai fu. A muchos no os hará falta pero yo he tenido que recurrir a una inmejorable traductora. Disfrutadlos:
Los dos podemos ir y venir,
nos podemos olvidar
y volvernos a dormir después.
Despertarnos, sufrir, envejecer,
dormirnos de nuevo,
soñar con la muerte,
despertarnos, sonreír y reír
y rejuvenecer
Nuestro amor permanece
terco como una mula
vivo como el deseo
cruel como la memoria
tonto como las penas
sensible como como el recuerdo
frío como el mármol
bello como el día
frágil como un niño.
Nos mira sonriente y nos habla sin decir nada.
Y yo escucho y tiemblo y grito...
grito por ti
grito por mí
te suplico.
Por ti, por mí y por todos los que se aman
y que son amados.
Necesito abrazarte sin decir nada
Este texto es en mi opinión uno de los más cómicos de la literatura española. Literatura costumbrista con afilada pluma que nos deja ver cómo muchos anticipaban la muerte de una corriente que tal vez duró demasiado... o tal vez no, porque me resisto a llamar posromántico a Bécquer. Mesonero Romanos hace gala de un humor basado en la caricaturización extrema... pero no se le puede negar que es un gran ejemplo de cómo hacer humor y criticar ferozmente algo sin perder en ningún momento el buen gusto.
Me retiro y os dejo ante este divertido texto... A vuestra salud
?El Romanticismo y los románticos?
En busca de sublimes inspiraciones y con el objeto, sin duda, de formar su carácter tétrico y sepulcral, mi sobrino recorrió día y noche los cementerios y escuelas anatómicas; trabó amistosa relación con los enterradores y fisiólogos; aprendió el lenguaje de los búhos y de las lechuzas; encaramóse a las peñas escarpadas y se perdió en la espesura de los bosques; interrogó a las ruinas de los monasterios y de las ventas (que él tomaba por góticos castillos); examinó la ponzoñosa virtud de las plantas, e hizo experiencia en algunos animales del filo de su cuchilla y de los convulsos movimientos de la muerte. Trocó los libros que yo le recomendaba, los Cervantes, los Solís, los Quevedos, los Saavedra, los Moretos, Meléndez y Moratines, por los Hugos y Dumas, los Balzacs, los Sands y Souliés?
Fuertemente pertrechado con toda esta diabólica erudición se creyó ya en estado de dejar correr su pluma, y rasguñó unas cuantas docenas de fragmentos en prosa poética, y concluyó algunos cuentos en verso prosaico; y todos empezaban con puntos suspensivos y concluían en ¡maldición! ; y unos y otros estaban atestados de figuras de capuz, y de siniestros bultos, y de hombres gigantes, y de sonrisa infernal, y de almenas altísimas, y de profundos fosos, y de buitres carnívoros, y de copas fatales, y de ensueños fatídicos, y de velos transparentes, y de aceradas mallas, y de briosos corceles, y de flores amarillas, y de fúnebre cruz. Generalmente, todas estas composiciones fugitivas solían llevar sus títulos tan incomprensibles y vagos como ellas mismas; v.g.: ¡¡¡Qué será!!!, ¡¡¡No!!!, ¡¡¡Más allá!!!, Puede ser, ¿Cuándo?, ¡Acaso!, ¡Oremus!
Esto en cuanto a la forma de sus composiciones; el cuanto al fondo de sus pensamientos, no sé qué decir, sino que unas veces me parecía mi sobrino un gran poeta, y otras un loco de atar; en algunas ocasiones me estremecía al oírle cantar el suicidio o discurrir dudosamente sobre la inmortalidad del alma; y otras teníale por un santo, pintando la celestial sonrisa de los ángeles o haciendo tiernos apóstrofes a la Madre de Dios. Yo no sé a punto fijo qué pensaba él sobre esto, pero creo que lo más seguro es que no pensaba nada, ni él mismo entendía lo que quería decir?
Convencido de que para llegar al templo de la inmortalidad ?partiendo de Madrid- es cosa indispensable el pasarse por la calle del Príncipe, quiero decir, el componer una obra para el teatro, he aquí la razón por la que reunió todas sus fuerzas intelectuales; llamó a concurso su fatídica estrella, sus recuerdos, sus lecturas; evocó las sombras de los muertos para preguntarles sobre diferentes puntos; martirizó las historias, y tragó el polvo de los archivos, interpeló a su calenturienta musa, colocándose con ella en la región aérea donde se formaban las románticas tormentas; y mirando desde aquella altura esta sociedad terrena, reducida por la distancia a una pequeñez microscópica, aplicado al ojo izquierdo el catalejo romántico, que todo lo abulta, que todo lo descompone, inflamóse al fin su fosfórica fantasía, y compuso un drama? Ni la suerte ni mi sobrino me han hecho poseedor de aquel tesoro, y únicamente la memoria, depositaria infiel de secretos, ha consevado en mi imaginación el título y personajes del drama. Helos aquí:
¡¡¡ELLA!!!? y ¡¡¡Él!!!
DRAMA ROMÁNTICO Y NATURAL.
Emblemático, sublime, anónimo, sinónimo, tétrico y espasmódico, ORIGINAL, EN DIFERENTES PROSAS Y VERSOS, EN SEIS ACTOS Y CATORCE CUADROS? Siglos IV y V.- La escena pasa en Europa y dura cien años.
(?)
Los títulos de las jornadas ?porque cada una llevaba el suyo a manera de código- eran, si mal no me acuerdo, los siguientes: 1º Un crimen.-2º El veneno.-3º Ya es tarde.-4º El panteón.-5º¡Ella!.-6º¡Él!; y las decoraciones eran las seis obligadas en todos los dramas románticos, a saber: Salón de baile; Bosque; La Capilla; Un subterráneo; La alcoba y El cementerio.
Con tan buenos elementos confeccionó mi sobrino su admirable composición, en términos que, si yo recordara una sola escena para estamparla aquí, peligraba el sistema nervioso de mis lectores; conque así no hay sino dejarlo en tal punto y aguardar a que llegue el día en que la fama nos las transmita en toda su integridad, día que él retardaba, aguardando a que las masas (las masas somos nosotros) se hallen (o nos hallemos) en el caso de digerir esta comida que él modestamente llamaba un poco fuerte.
Artículo incluido en Escenas Maritrenses, serie II.
Y escrito en 1837.
"Frondi tenere e belle
del mio platano amato,
per voi risplenda il fato.
Tuoni, lampi, e procelle
non v?oltraggino mai la cara pace,
né giunga a profanarvi
austro rapace.
Ombra mai fu
di vegetabile
cara ed amabile,
soave più.
Ombra mai fu
di vegetabile
cara ed amabile,
soave più.
Cara ed amabile,
ombra mai fu
di vegetabile
cara ed amabile,
soave più.
soave più."
Xerges:Tuoni, lampi, e procelle
non v?oltraggino mai la cara pace,
né giunga a profanarvi
austro rapace
Jerjes tomó Atenas, y después de un breve período de ocupación, la abandonó... su interés ni siquiera residía en la conquista, sino en el castigo a aquellos que habían llevado la guerra contra otras ciudades griegas del Asia Menor...
Jerjes llegó, conquistó y abandonó... presa de su propio objetivo que no era más que él mismo. Creer que tenemos el deber o la obligación de hacer lo que se considera correcto... huir...cobardía... Ombra mai fu...
"Bravo. Permíteme aplaudir por tu forma de herir mis sentimientos.
Bravo, te vuelvo a repetir, por tus falsos e infames juramentos.
Todo aquello que te di en nuestra intimidad tan bello
quién me iba a decir que lo ibas a tornar en sufrimiento...
Te odio tanto que yo mismo me espanto de mi forma de odiar
y deseo, que después de que mueras, no haya para ti un lugar...
Y el infierno... es un cielo comparado con tu alma
Y que Dios me perdone, por desear que ni muerta, tengas calma..."
No todas las poesías están en los libros. No todas las letras están hechas para el silencio. No todos los poetas caben en un libro...
Si hay alguien que merece, desde mi humilde opinión, el nombre de poeta... de genio, más que otros que han impreso sus nombre con oro en los libros ajados de las grandes bibliotecas; si alguien, repito, lo merece... ése es Nacho Vegas. Por favor, no es Antonio Vega ni tiene que ver nada con Nacha Pop. Es un cantante asturiano... una de las pocas cosas que me llevé del naufragio (la rata salió primero y no se ahogó. Yo todavía vomito sal cada noche...) que fue mi vida durante seis años. La otra es tan inmensa, tan grande, tan especial que es una parte de mí. Es más, para ser justos, la otra es la una y la una es la otra... Bueno, que me pierdo más que Ansón como presidente del jurado de Miss España (manda huevos. Académico y tasador de carne.)
Volviendo al autor de los versos arriba citados... os invito a que lo descubráis... porque la literatura no solo se lee. Aunque también es verdad que ha publicado, que yo sepa, un libro de relatos titulado Política de hechos consumados.
En fin, os animo a que entréis en YOUTUBE, vídeos musicales y busquéis "Bravo" de Bumbury&Vegas. Será una experiencia, seguro, inenarrable.
También quiero agradeceros vuestras palabras de apoyo ante el fatídico suceso de esta semana... compartir mi dolor con vosotros lo ha hecho más llevadero. Lo único es que no sé qué hacer para dejar de llorar... por él, por mí, por mis circunstancias, por no valorar adecuadamente lo que tengo... todo se ha revuelto en mí ¿Volver a poner cada cosa en su sitio o cambiar la decoración?
Gracias otra vez
Soy una profesora de literatura que quiere salir del aula y poder compartir reflexiones, textos y críticas políticamente incorrectas en el mundo académico con todos los que quieran tener a bien dedicar unos minutos a mi blog