Seguramente que casi todo el mundo, por no afirmar rotundamente, que todo el mundo, le ha puesto banda sonora a algun momento especial o no tan especial de su vida. Yo no puedo vivir sin hacerlo. Casi todo lo que vivo tiene de fondo musica, de hecho..no puedo ir sin un mp3 encima o el discman. No soy capaz de hacerme a la idea de no llevar música. Me siento vacía y sola.
A veces pienso....¿por qué no puedo? ¿por qué no puedo dejar la músca un dia descansar en casa?. Siempre llego a la misma conclusión, que todo en mi vida, es música. Sí, es cierto. Todo lo que nos redea produce música. Para los músicos y no músicos de esta página, levantar el teléfono, suena un LA, hacer la prueba con un piano. Si tecleais en el ordenador, cada tecla percute un sonido diferente, parecen todos iguales, pero no. No hay un sonido igual a otro.
La música, creo, es importante en nuestra vida. Si no...¿por qué lloramos con una escena sosa de romántica, cuando la vemos en una película?? Podeis probar a ver Titanic sin música, es un tostón,(aunque algunos la deben de considerar ya aburrida de por sí).
No sé...la música nos mueve a sentir. Saca esa parte de nosotros que nos hace humanos. Me dejo llevar por ella siempre que puedo, ya sea tocando en un concierto(si, soy músico jejeje )o ya sea como un oyente más. La música es capaz de reducir nuestra ira, es capaz de hacer llorar hasta al más insensible. Es capaz de penetrar en nuestros sentidos, en nuestras mentes, y en nuestra alma.
Hablo de música en general. Da igual que tipo o estilo de música, cada cual con su estilo. Toda la música nos aporta algo a nuestro ser en diferentes momentos y etapas. Dependiendo en que estado emocional nos encontremos, desearemos escuchar un estilo u otro de música, desde clásica, hasta death metal, da igual.
La música, es sentimiento, es razón y locura. Para mí, es mi enfermedad y mi remedio. Mi obsesión, mi terapia. Mi musa, mi hermana, mi alma gemela. Sólo ella entiende como me siento a cada momento e intenta calmarme.
Creo firmemente, que una vida sin música, es una vida vacia, sin aliciente. No puedo imaginarme una vida sin banda sonora. Pues la vida es parecida a una película muuuuy larga, casi por capitulos,cuyo final, es el fin de los fines.
Solo la aflicción de no poder tener aquello que se desea. El dolor de acariciar el ideal; el sufrimiento por saber que se podía haber alcanzado pero se ha esfumado, se ha perdido el momento. Se ha marchado.
El mar, al fondo del acantilado llama al suicida. Llama al amante que ha perdido su razón de vida. Una imagen, una sola imagen invade su mente constantemente. El sabor de un beso, el tacto de unos labios de seda y la amarga sensación de que se ha perdido. Una caricia, la fundición de dos cuerpos amantes en uno. Todo se ha perdido, todo ha caido en un pozo oscuro de dolor y miedo.
Una despedida amarga. ¿Hasta pronto? No, fue un adios. Y ahora espera que su cuerpo se funda con las olas. Espera que su cuerpo se convierta en espuma salada y su persona caiga en el olvido. Un adios, no un hasta pronto, un adios con todas sus letras y su significado.
Espera el momento de saltar. El momento de volar y ser libre. Olvidar el dolor, olvidar la imagen de su rostro, el olor de su cuerpo, el tacto de su piel, la luz de aquellos bellos ojos de mirada intesa y profunda.
Un solo paso más y todo se borrará para siempre. Un paso nada más y dirá adios a la vida. Un paso. Un simple y único paso.
Falta pulirla un poco, es mas bien un esbozo, como se diria en dibujo. Una pincelada, pero mientras tanto, aqui esta.
La pluma yacía rota y sangrante sobre el escritorio. Hecha pedazos. No pudo ni mirarla y decidió ahogar sus penas en litros de alcohol. Se preguntaba una y otra vez el por qué, por qué pasó aquello. Y por qué, aun hoy, no era capaz de preguntarlo en voz alta. Se miro su mano izquierda, estaba llena de sangre, bueno, mas bien era tinta, pero para el era sangre, su sangre. Su pluma se había quebrado. El había muerto, había sido asesinado por una ilusión, una historia, un imposible. No quiso aceptarlo, tenia que escribirlo, y cuando cogió la pluma, esta se partió en dos derramando su valioso liquido negro en forma de negras gotas de sangre.
Salió como pudo del bar y sin darse cuenta se encontraba tirado en el sofá, llorando como un niño pequeño, buscando el consuelo que nunca llegara, y lo sabe. Intentaba recordar, intentaba averiguar que es lo que podía haber pasado, que es lo que desencadeno tal fatídico fina. Por mas que pensaba, no lograba llegar a una conclusión. Agotado, dejo arrastrase hacia los brazos de Morfeo. A la mañana siguiente, seguiría buscando entre sus recuerdos, para entender ese final tan extraño.
Cuando un rayo de sol le dio en la cara, a duras penas se incorporo en el sofá. Aparto la chaqueta, una manta improvisada, y puso la cabeza entre sus manos. La pregunta, esa maldita pregunta le rondaba el cerebro, le clavaba un punzón candente, le removía la masa cerebral y no lo conseguí comprender. También el alcohol ayudaba a su incertidumbre, y la resaca no perdona ni a incautos ni a soñadores. Pasado un buen rato, decidió levantarse, dirigirse a la cocina, beberse tres vasos de agua y comenzó a pensar con claridad. Sabia que había intentado forzar a las musas, sabia que había jugado con varios ases en la manga, había hecho trampa y se habían vengado de ello. LE quedaba o la aceptación o la depresión. Opto por lo segundo, era lo fácil.
No supo cuanto tiempo paso en la cocina mirando los muebles, con la mente en blanco, en la misma posición, piernas estiradas, medio apoyado en la encimera y los brazos cruzados sobre el pecho. Tenia que tomar una decisión, y debía tomarla ya o seria demasiado tarde. Miro a la venta. Fuera, hacia el mismo tiempo que dentro de su cabeza, un vendaval de emociones y dolores le inundaban por completo, pero debía decidirse. Caminar o quedarse en el sitio esperando a una providencia que hacia mucho le había abandonado. Un rayo de sol inundo la cocina, esa era la señal que había estado esperando. Después de que amaneciera soleada la ciudad, negros nubarrones se comieron la luz bañando todo en sombras y furia. Así se encontraba el, era todo un vendaval, una tormenta en pleno esplendor, arrasando con todo lo que se encontrase en su camino. Entonces lo vio claro:
-Lo haré. Vivir es lo único que tengo.. Seguiré el camino, tengo curiosidad de saber donde termina. Es mi momento. Me marcho
Sonrió, lleno su mochila de ropa. Abrió la puerta y se marcho. ¿Para siempre?, eso, lo decidirá el destino.
Y entonces le dijo:
- Conquista a la Dama de Hielo. Descubre su secreto y derritelo hasta convertirlo en cálido y afectuoso. Llega hasta el diamante que tiene por corazón, frio y duro. Sin piedad, destruye el muro que protege tan fría recompensa y hazlo tuyo, para luego regodearte en tu victoria.
"Da muestras de tu fotaleza y valía. Aventúrate a conquistar estas tierras siberianas, pero abrigate y manten los ojos muy abiertos. Activa y manten despiertos todos los sentidos pues, la frialdad, es extremandamente inteligente. Intentará engañarte, intentará seducirte para no entregarte su bien mas preciado, su corazón diamantino.
Estate preparado. Esperate cualquier cosa, desde un gesto a una palabra o una mirada. En el fondo, ansía entregarlo, pero es cautelosa y desconfiada. Si de verdad lo quieres, deberás luchar por ello con todos los medios que poseas.
Es mi consejo. A la Dama de Hielo se la captura con amor, pero estará preparada y forjará a fuego lento sus barreras de acero. Te costara destruirlas, pues nada es más dificil que derretir un diamante en bruto tan frío e invernal...
Suerte. Si caes, tranquilo, habrás hecho lo que has podido y luchado con gran valentía. Si abandonas, ella entenderá la razón y no habrá ni oidio ni rencor.
Suerte, caballero. Conquista el hielo más férreo con el fuego de la pasión y el amor."
Todo ocurrió mientras dormía. En el silencio de la noche, en la calma del sueño profundo en los brazos de Morfeo, algo me rozo la mejilla. Primero, un escalofrío recorrió todo mi cuerpo despertándolo, luego, una sensación de intranquilidad sacudió mi sueño elevándome a la duermevela, ese portal entre el sueño y la realidad.
Una segunda caricia. Y la calma desapareció. Abrí lentamente los ojos, descubrí que estaba de lado, mirando hacia la pared. La habitación sumida en la profunda oscuridad de la noche, me producía mas miedo, todavía si cabe. Un peso a los pies de mi cama. Tiemblo. Intento serenarme, pero el temblor descontrola mi cuerpo en contra de las ganas que tiene mi cerebro de sosegarlo. Me repito que no pasa nada, que no hay nadie, pues, ¿quién va a haber?. Soy incapaz de asomarme. Estoy paralizada de miedo, y sigo notando ese peso que hunde mi cama, a mis pies. Una profunda inspiración, y no es mía. No me lo explico, ¿quién esta ahí?. no puedo moverme, cada vez me cuesta más, y no se dónde saco las fuerzas, pero logro moverme lo justo para ver una sombra oscura, con una forma extraña. ¿Quién será?
Me incorporo en la cama, no sin dejar de temblar, pues descubrir una forma en tu habitación te hace cuestionarte tus más profundos pensamientos y escepticismos. Puedo ver que es un hombre. Esta encorvado, parece que se tapa la cara con las manos, de su espalda salen dos protuberancias, que se parecen a unas alas. Estoy confundida. ¿Es un ángel?...y de serlo....¿qué hace en mi habitación?...
Exhala. Parece que quiere decir algo. Esta pronunciando un nombre...MI NOMBRE!!!. ¿Esta llorando?. Por fin mis ojos se han acostumbrado a la luz, y puedo verle mejor. Tiene el pelo negro, cortado muy extraño, la parte de delante es mas larga que la de detrás, me recuerda a un peinado un tanto gótico, pero le sienta bien. Sí, esta llorando.
Me estoy tranquilizando, no se muy bien porque, pero me da paz el mirarle, aunque veo que sufre. Tiene unas alas magníficas; no puedo creerlo, pues apenas las había notado, y eso que esta sentado sobre mi cama, pero son grandísimas. Me arrodillo sobre la cama, acercándome a él. Le pongo la mano en el hombro, y sin girarse, ni mirarme, pone su gélida mano sobre la mía. Es un tacto tan extraño, tan onírico. Parece un sueño. Noto su mano sobre la mía, pero no puedo describir la sensación, es tan raro, como si su mano, fuese parte de la mía, como si...hubiera una conexión entre los dos cuerpos. Muy extraño.
Me mira. Puedo ver sus ojos en la oscuridad, unos ojos hermosos, de un color indescriptible, aunque voy a intentarlo; Son grises, pero no un gris cualquiera, son del color de la niebla, o mejor dicho, de ese color gris que tiñe el día cuando hay niebla. No, por mucho que me esfuerce, no hay palabras para describir su color de ojos. Sí puedo decir que están tristes, me miran con una tristeza, que no se porque esta desgarrando mi corazón y me llena, me penetra esa tristeza y puedo sentir su dolor. Y es bastante. Sufre, y sufre muchísimo.
No puedo hablarle, no me salen las palabras pues tengo un nudo en la garganta que no me deja articularlas. Es horrible esta sensación. Me estoy rompiendo por dentro o eso es lo que siento. Este dolor me esta comiendo, me destroza el alma, ¡¡¡no puedo verle así!!!, ¡¡no puedo!!. El dolor es insoportable. Me sigue mirando, nos seguimos mirando, pues me es imposible desviar la mirada de sus ojos. esos ojos tan extraños pero tan expresivos, me han atrapado. Sigo sintiendo su mano. Noto algo cálido que recorre mi rostro, ¿son lágrimas?. Mis ojos se están empañando y comienzo a verle borroso, pero él no se va. Seca mis lagrimas y por extraño que parezca, me gusta su tacto en mi cara. Es cálido y frío ala vez, siento júbilo cuando me toca, pero su dolor me desgarra, pues parece que soy yo su fuente de todo mal. Cada vez que me toca, mi corazón sufre. ¡¡OH!!, ¡¡esta llorando también!!.
Alargo mi mano con timidez, no se si apartara la cara, o me dejara hacer. No, no la aparta. Con sus ojos clavados en los míos, deja que yo ahora le seque sus lágrimas. Siento su dolor, cada vez más fuerte. Joder, no se cómo puede soportarlo, a mi me cuesta muchísimo. Coge mi mano, apretándola contra su mejilla, acomodando su cara a la concavidad de mi pequeña mano. Esta susurrando algo...con una voz melodiosa dice: "manos de músico". Su voz sí que es música.De barítono, melodiosa,e xquisita. Está sonriendo, pero con los ojos, el dolor perdura.
Se incorpora y yo sigo de rodillas sobre la cama, pero ahora estoy a su altura, el de pie y yo de rodillas en la cama. Menos mal que tengo una cama alta, pues si no le llegaba a su cintura. Nuestras caras quedan casi a la misma altura. Él es mas alto, tampoco yo soy muy alta. Me coge la cara con ambas manos obligándome a levantarla para mirarle. Se que se marcha, pero no para siempre. Su dolor se esta aplacando, no se porque, debe de leer algo en mis ojos, pues esta sonriendo. ¿Están brillando sus ojos?. Tiene una sonrisa muy bonita. Agacha su cabeza y sus labios rozan los míos. Unos labios carnosos y fríos, pero es un beso muy cálido, muy suave, dejándome sin aliento. Se aparta y me mira sin apartar sus manos de mi cara. Poso mis manos en su cintura, y él tiembla. Que raro se me hace todo. No entiendo muy bien lo que esta pasando. Pero me dejo llevar.
Sigue mirándome, y vuelve a agacharse, rozando sus labios con los míos me dice algo: "Volveré, te lo prometo", puedo saborear su aliento. Y sella el adiós con otro dulce beso. Desde la puerta de mi habitación, me dice: "duerme, mañana será otro día. Duerme, amor mío". Y se va.
¿Ha sido un sueño?¿es real?. No lo sé. Mi corazón acelerado hace la competencia a mi mente pues ambos van a velocidad vertiginosa, intentando comprender lo que ha pasado. Sin entenderlo muy bien, decido tumbarme y dormirme, resonando en mi conciencia sus ultimas palabras:"duerme, amor mío".
Suena el despertador, he de ir a estudiar. Hoy no habrá nadie en el conservatorio, es viernes, y no creo que acuda nadie, quizás el trompeta, no lo se. Me bajo del autobús, compro tabaco en el bar de siempre. Cuando estoy llegando al conservatorio observo que un chico bastante alto, vestido de negro esta subiendo las escaleras de la puerta del conservatorio. Se para. ¿Me esta mirando?, ¿Quién será?. Pero tengo prisa, tengo muchas cosas que estudiar y no quiero que Adela me eche la bronca. Pero...es tan raro... Paso delante de él. Puedo sentir sus ojos en los mios incluso a través de las gafas de sol. Me sujeta la puerta de entrada. No miramos durante una fracción de segundo. Voy hacia los ascensores, el hacia secretaria...¿Quién será?. Una extraña sensación, un ruego más bien, una fantasía, un sueño...Todo esta mezclado en mi cabeza. ¿Pasó de verdad o solo fue un sueño?. Llega el ascensor, es hora de que estudie, pero la sensación de un beso me tiene extrañada...¿De verdad ocurrió?
Ay! No se por cuánto tiempo más esperare a que las musas quieran hacer su aparición. ¡No se por cuántos segundos más esperar a que las señoritas se dignen a visitarme!. ¡Qué desgracia la mia!. ¡Mi pluma!. ¡Mi bella y estilizada pluma esta seca, seca! Por más que la lubrico con tinta, nada. Esta seca.
OH! cómo echo de menos aquellos tiempos en que las musas y yo nos lo pasabamos bien, eramos uno. En aquel tiempo, tan lejano ahora, en la que las fiestas eran una mezcla de vino y letras, el sexo y música, pasion y vida, tooodo mezclado en un cóctel homogéneo de sentimientos y disfrute. Era una pura fuente de inspiración. Un torrente de ideas salían despedidas de mi crebro para cobrar forma en el papel. La pluma, la ¡¡pluma volaba!! Se confundía con el pliego. ¡Mi muñeca, dibujaba bellas caligrafías jamas vistas y creaba fantásticas obras, hisotrias, cuentos, encuentros!. Eran tiempos maravillos.
Ahora. Ahora todo eso queda en el pasado. Mi pluma agoniza en su lecho de madera. Llora lágrimas negras sobre el celuloide dejando tristes huellas de frustración y dolor. Mi ojos se secan como mi pluma. Mi cerebro...¡Ay pobre, mi cerebro se ha vuelto racional!. No es capaz de imaginar un bello atardecer lo transmite a modo de imágenes grotescas de una gran esfera naranja comiendose el horizonte, arañando el cielo, dejando finas ebras purpuras sobre el cielo añil... No hay belleza... No hay imagen... No hay palabra escrita. No hay nada.
¿Dónde estarán las musas? ¿Esto significa el fin del poeta?. ¿El fin del hombre?. ¿El fin de los fines?. Si no hay inspiración, ni pasión, ni desgarre de emociones en el papel que interpreta un escritor, ¿¡qué hay entonces!? ¿qué nos queda a nosotros humildes mortales, servidores de las diosas de las artes? Sólo sombras. Sombras de tiempos pasados, que como fantasmas se cuelan en nuestra inconsciencia para atormentarnos en el mundo de lo sueños. Cómo no, Morfeo no hace nada para impedir tal invasión. Se mofa del mísero escritor que agoniza en su jardín privado, su mente.
¡Venid a liberarme, Oh musas!. ¡Venid a darme vuestra sabiduría, vuestra alegría, vuestras ideas! sin vosotras, no soy nadie. Estoy perdido, sumido en un pozo de malos recuerdos y agonizantes imagenes sin nombre. Volved a mi, ¡os lo suplico!, volved a hacer de mi, alguien digno de leer junto al fuego en una fria noche de tormenta. Volved a hacerme un escritor y poeta.
Corriendo sola por un camino empedrado, huye de su destino. No mira hacia atras, sabe que la persiguen. No puede luchar contra ellos, esta sola, pero furiosa corre en contra de su destino. No puede aceptarlo, no quiere. ¿Por qué ella? ¿No habia nadie mas?.
Sus musculos protestan cansados implorando un descanso. No puede permitirselo. La cogeria. Se para. ¿Qué esta pasando?No entiende porque la eligieron. Quién se rie de ella, la gustaría averiguarlo para acabar con él. Se siente un peón, un juguete del destino como diría Romeo. Frustrada y cansada por la carrera, cae de rodillas al suelo con la cara entre las manos. Lagrimas de sangre recorren su rostro. Implora mirando al cielo, sabiendo que nadie la escuchará. Es la frustracion, la ira y la pena la que la hacen creyente por una vez en su vida, a sabiendas de que para ella no hay perdón.
Llora desconsolada, necesita una mano que la ayude a seguir. Sabe que no se la brindarán. Esta sola. Sola. No hay esperanza para ella. Ha sido utilizada. Usada como un trapo viejo. La ira la invade. Siente como corre por su interior, llenándola y corrompiéndola. Siente la ponzoña del odio anidar en su mente, tomar las riendas de sus pensamientos, llenando su mente de imagenes de muerte y destrucción.
No, no quiere pensar asi. No quiere odiar. Esta mal. Pero cómo no hacerlo cuando el daño es tan profundo...Se levanta. Con los ojos inyectados en sangre, con el rostro manchado de rojo fuego por haber llorado. Ha tomado una decisión. Da media vuelta. Mira al final del camino. Una nube de polvo se acerca. Se oyen cascos de caballos. Es su destino, viene a por ella.
Mira, observa y se prepara. Se concentra, se estira preparada para lo que pueda pasar. En su rostro se refleja la aceptación y el orgullo. No morirá sin pelear, no huira mas. Quiere luchar por su libertad y su dignidad. Piensa por si misma y si eso es malo, luchara por ello. Si la quieren quitar su identidad, luchara para conservarla. A veces es mejor estar solo pero con un ideal firme, y unos principios propios, que ser una oveja más del rebaño.
Luchará, luchará hasta perder la vida si es necesario. Levanta la cabeza en señal de desafio. Un caballo se ha detenido justo enfrente de ella. Su destino lo cabalga. Se miran. El sonrie burlon. Ella le duevuelve la sonrisa. La lucha sera terrible, a muerte.
Sencilla, soñadora, a veces infantil, otras demasiado realista, amante de la música y de los libros. Adoro dibujar y sobre todo, escribir.Y no se que más poner, porque no se como describirme. Un saludo a todos aquellos que visiten mi pequeño mundo. :D
(tengo otro blog que casi nadie lee, asi que..lo que cuelgue allí, lo pondré aqui también)