La palabras son la expresión mas dulce del ser humano por medio de ellas puede decir una mentira o una verdad, puede herir o puede alegrar; por lo tanto una palabra bien dicha en el momento adecuado sería lo ideal.
A veces cantando una canción cualquiera de cualquier grupo de rock noto que sus letras están hechas para denigrar el amor y a la mujer, tal es así que el inconsciente colectivo aprende rápido los detalles de cada canción producida por los ídolos del momento, hasta la manera de vestirse, el corte de pelo, el perfume, será que lo comercial prima antes que lo moral y ético en el sentido correcto de la palabra, siguiendo esta lógica, pienso que esta forma de llevar el objeto deseo en todas sus manifestaciones y que mejor por medio de las canciones, las letras de las canciones pegan más rápido filtrando mensajes subliminales en sus canciones.
Pero, ¿qué es el objeto deseo?, es la forma de ver a la mujer o al hombre como un instrumento para el placer sexual, el disfrute del momento sin importar absolutamente nada.
Entonces, ¿que fin tiene?, importa mucho saber que el fin es para denigrar el amor y la fidelidad tantas veces defendida por muchas instituciones y el estado, es triste ver como señoras maduronas saliendo con muchachos a cambio de favores sexuales, también a hombres de edad madura con muchachas a cambio de regalarles algún dinero, esta práctica se remontaba hasta hace poco en forma solapada, ahora ya no interesa es común ver tales casos, por ejemplo el matrimonio de Laura de América con un joven muchos años menor, eso era visto como un fracaso que ella aceptaba a regañadientes.
La idea comunista del amor libre ha dado sus frutos en esta sociedad, ahora ya se habla del poliamor, del intercambio de parejas, toda clase de favores sexuales que el marketing se encarga de llevar a cabo.
Los grupos radicales, que defienden tales cosas, están llenándose de dinero ante la pasividad del estado como ente defensor de la familia.
Pero los signos de los tiempos nos dicen que la idea de destrozar la familia como cédula base del estado, está dando sus frutos, pero todo esto en una campaña bien realizada por esos grupos radicales, están llevando sus prácticas perversas en todos los niveles.
Lo que sucederá es la adoración material de dioses humanos, seguramente a alguien se le ocurrirá hacer sellar en la piel algún símbolo y arrodillarse ante imágenes de algún dictador de pacotilla, para que no estorbe la religión la perseguirán o anularán su accionar en todos los niveles que ahora se mueve libremente, ya en las sociedades comunistas vimos con tristeza como adoraban sus ídolos de barro bajo la fachada de diferentes nombres.
No se necesita ser profeta ni visionario para darse cuenta de la gran campaña orquestada por esos grupos radicales y muchas veces ligados a lo esotérico, usted se puede imaginar como se mueven y amasan grandes cantidades de dinero bajo la inocente capa de un baile moderno o de algún cantante subvencionado por tales organizaciones.
A nosotros nos tildan de chapados a la antigua porque no entramos en esa onda, creo que somos seres racionales hechos para el progreso y no para la destrucción, somos seres inteligentes que nos damos cuenta de lo malo y lo bueno, todo lo que el marketing ofrece es pura basura, para destruirnos y vaciarnos el bolsillo, creo que la familia es la piedra angular de toda la sociedad, el engranaje de la sociedad, el motor de un país, de un pueblo, de una nación.
Esta tarde mirando al mar, la belleza de las olas uniformes que llegan a la arena, sentado en este risco observo el inmenso azul del agua, parece quieta, tranquila, los rayos de luz en ella rebotan como si fuera de vidrio, las pocas nubes del firmamento hacen de esta tarde algo especial.
Entonces con los pies descalzos me acerco a la orilla, el agua llega a mis pies, veo las olas que vienen, grandes al comienzo y pequeñas al llegar, camino despacio dejado tras de mí las huellas de mis pies, con las manos en los bolsillos, la cabeza gacha, juego con el agua que llega a mis pies.
El viento es más fuerte esta vez, el pelo baila al compás de ella, mi camisa también, solitaria y triste está la playa, solo hay montones de basura que han dejado los bañistas, alguna lancha a lo lejos surca el mar, rompiendo el silencio del lugar.
A lo lejos una pequeña casa, llena de amor y ternura, rodeada de niños que corren de un sitio a otro jugando entre ellos.
En mi caminar descubro pequeñas piedrecillas dejadas por las olas, que viajaron desde muy lejos y ahora descansan en la playa, brillan con los últimos rayo de luz.
La noche empieza a envolverme, con sus brazos fríos, lentamente la oscuridad se apodera de todo el lugar, las sombras hacen su aparición, dando formas indefinidas a todo, la luna en cuarto creciente, alumbra débilmente la playa, entonces sumido en profunda melancolía regreso por la orilla de la playa, recordando grandes momentos del ayer.
Escuché alguna vez decir a los profesores que leer un buen texto es alimentar el alma, parece que esta verdad es cierta, pero, no lo es cuando se lee un libro de matemática, requiere de otro tipo de análisis, en cambio leyendo textos bíblicos se aplicaría esta frase en toda su dimensión.
Las dimensiones del alcance de las palabras no son medidas cuando llega al lector, no sabemos que tiene en mente ese momento, lo que sí es seguro es el interés que despierte la lectura en sí, el lector queda atrapado en la trama de la historia que se cuenta.
Por lo tanto, el texto tiene que ser cuidadosamente trabajado, eliminando todo tipo de errores que podrían afectar la unidad del mismo.
Los cómics son un género interesante de llegar al público, ese tipo de dibujos hace que personas que tengan poca predisposición a la lectura puedan comprender el mensaje del autor.
Los audiolibros, un género interesante de llegar al público con las obras de mayor interés, un niño escuchando puede comprender el mensaje de los clásicos.
Los ebooks han abaratado el costo de una obra, es una alternativa para el futuro, es además ecológica y muy funcional.
Los lectores del mundo entero tienen pues la gran dicha de tener los libros en diferentes maneras y formatos.
Es aconsejable difundir la cultura del amor a la lectura a las generaciones venideras, solamente ellos disfrutarán la alegría de tener un clásico en sus manos y leerlo.
Las preguntas dan vuelta a mi cabeza, miro los árboles de la catedral, los turistas pasan contentos por la calle, Quijote y Sancho en la pileta, la gente murmulla, las fotos van y vienen, todos posan orgullosos de estar junto a esta obra de arte, sentados al lado en las bancas, los enamorados se toman de las manos mirándose fíjamente, el sol tibio del mediodía quema levemente mi rostro.
La policía pita dirigiendo el tráfico, la gente sale del metro y van presurosos en diferentes direcciones, sigo caminando,meditabundo, pensando otra vez en esa eterna pregunta que ronda mi cabeza, camino despacio en medio de la multitud, este parque inmenso, con las bancas y los árboles en todas direcciones.
Me pregunto que será de las gemelas en este cuento, la escritora, la biógrafa, toda una trama de las gemelas, y la niña fantasma, la institutriz con sus aires de sicológa, frente a la banca tomo el libro del lomo y lo abro, empiezo a leer, sigo develando la trama, el incendio, la escritora que narra su historia.
Cierro el libro y pensativo e impresionado por la fascinante historia de la escritora, a la vez moritificado por las travesuras de las gemelas, que no hacen el menor caso a nadie.
Otra vez esa pregunta, si, esa pregunta del enamoramiento del doctor con la institutriz, a pesar de la seriedad de sus trabajos llegan a enamorarse y sentir lo mismo el uno y el otro, es el amor, siempre presente a pesar de las dificultades de las gemelas, el amor que une una pareja, la ciencia , el medio por el cual los dos llegan a sentir lo mismo, el amor que llena sus vidas y los lleva a destinos lejanos, muy lejos del lugar, donde puedan vivir amándose para siempre.
Después de muchas horas de estéril pensamiento nuevamente estoy con mi blog, fué una lucha tenaz conmigo mismo, tratando de juntar nuevas ideas frente a los cambios que hay ahora, nunca me ví solo en frente a la pantalla del ordenador sin ideas, nada asomaba en mi cabeza, le daba vueltas a todo y nada.
Me dije que esto no es posible, así que decidí mirar mi entorno y en realidad estaba ahí, el material dispuesto para tomarlo, me fijé entonces en todo los detalles que había dejado pasar, miré aquel vendedor, aquellos paisajes, aquellas aves, miré los zoológicos, miré el agua, miré el cielo, si, la inspiración a todo estaba ahí, decidí observar con detenimiento aquellas cosas que me rodean y están ahí.
Pensé que las ideas brotaban sentado en la mesa mirando la pantalla del ordenador, pero no era así, había que estar muy ligado al mundo que me rodea.
Siento haberte abandonado blog, quisiera prometerte que escribiré contínuamete, si, lo prometo; ahora sentado frente a este ordenador, miro los apuntes que tengo para enlazarlos y formar la historia de mi próximo blog, voy juntando las partes, hay algunas que no me sirven por el momento, pero otras encajan, esto se vuelve pesado por momentos, la noche avanza y sigo uniendo las partes sin encontrar la historia que quiero contarte.
El humo del cigarrillo es una fuente de inspiración, lentamente sale frente a mí, lo veo subir suavemente al techo, forman diferentes figuras, esta es la historia me digo, pero no; sigo pensando en la siguiente historia, con los apuntes a mi lado, todo en el suelo, en la mesa, si quito esto.....a lo mejor así.......si borro esta parte......ya amanece y la historia todavía no toma forma,la luz del alba empaña mis ojos, toco mi rostro y siento que la barba me ha crecido, corro a la cocina a buscar café y luego salgo a caminar en busca de la historia que quiero contarte.
Redordando aquellas tardes llenas de fútbol y pasión, llenas de entrega por jugar, aquellas tardes cuando niños jugábamos con una pelota de trapo, en la lluvia, en la tierra, no importa como pero imitábamos a nuestros ídolos, nos poníamos los nombres de aquellos e imitábamos sus movimientos, haciendo a la pelota correr por el campo según nuestra voluntad.
En el arco el muchacho que se lucía atajando como los grandes, volando sobre la pelota y cortando todas las jugadas peligrosas, gritando a su defensa como lo harían los grandes.
Eran tardes de encuentros futboleros,quizás por 10 céntimos, por prendas, por lapiceros o por partes del unifome; le poníamos garra y coraje por ganar el partido, cuando alguien se rompía la cabeza se echaba agua y con una camisa en la cabeza seguía jugando.
Si, esa era la vivencia que vivíamos; nuestras barras, aquellas niñas que gritaban nuestros nombres, ellas preparaban limonadas o cualquier jugo.
Luego del encuentro se encontraban los capitanes en el centro del campo y recogían lo ganado, el perdedor argumentaba que esos goles no eran legales, se quejaba que le habían pateado y toda clase de lamentos.
Luego los ganadores se reunían entre sí y recordaban las mejores jugadas del partido.
Mientras que los perdedores miraban tristes y silenciosos a sus amigos.
Hoy ese pequeño campo deportivo está ahí silencioso lleno de recuerdos de aquellos días que no volverán.
Mi nombre es Manuel, me gusta escuchar baladas en español, rock clásico, pasear entre los árboles es mi gran diversión, leo novelas históricas y ensayos, me gusta el fútbol.