Un año de silencios; las letras de tu nombre como cascadas de fuego…
Deseos guardados en el orgullo, noche sin estrellas en la que pensó Van Gogh…
Lo llevo en mi memoria.
Seudonimos unidos y distanciados, letras que han llorado…
Palabra “familiar” a la que le dimos un significado, de acercamiento y…
Tereceras pieles remplazadas...
Quitar oportunidades, callar…
Pensar en "Tu boca"… al leer a Cortazàr, Manos entrelazadas… Pies traviesos…
Duele la memoria…
Amarga arena, comentarios revueltos en la marea de las contradicciones… Conversaciones ajenas…
Fragancias impregnadas en los recuerdos… Mi respiración en tu cuello, lagrimas en tu pecho…
Cartas de amor… Poesia de leones y gacelas… “no es que muera de amor” me recuerda Sabines
Llora la memoria.
Emociones contenidas, Esperas… Regresos…
Ahogar ausencias… Septiembre en Mayo,
Nuestra conversación…
Lenguajes que son piel…
Significados unicos, nuestros…
Arcoiris, Nubes... Agüilas sin alas...
Palabras en contexto…
Entristece la memoria
Existencia de otras lamparas maravillosas donde habitan genios que al ritmo de una canción, despiertan nuevas y “familiares” pasiones… ser directos, hiriendo en indirecto… Sentir entre lineas…
Determinar culpabilidades, Turnos indefinidos; Cinco P.M. sonrisas y miradas…
Sin descafeinados...
Mimos...
Requerir: perdòn para negarlo y asì ver crecer el alter ego…
El amor relegado...
Lengua afilada... palabras cortantes
Sin palabras…
Se distrae la memoria.
Continuos Adioses…
...ojos color olivo; tras el verde esmeralda sin brillo…
Pupilas en la ventana del onix olvidado… relieve del dolor sin cicatrizar,
Sentimientos incongruentes…
No olvidar...
No encontrar las palabras.
Radicalismos incomprensibles, Sentimientos unicos y tangibles.
Magia correspondida, Aceptar tristezas…
Hiere la memoria.
Ternuras apasionadas… Pieles en tiempos y ausencias
Extenciòn de mi piel,
Primer beso...
Besos… chasquidos…
Ensueño... Beso eterno.
Mis manos en tus mejillas…
Repetidos “te extraño”… Interminables… “te amo”.
Textura de los duraznos de mi adolescencia, Mi cabeza apoyada en tu hombro… tomarnos de la mano; Sincronizaciòn al caminar… Sintonia al reir…
Sonreìr, aunque... duele en la memoria.
Devenir furtivo, Pendulo congelado
Juego… Sueños, “recorrer los Campos Eliseos”
Upa`me, Subir peldaños y encontrarnos…
Pasiones impetuosas, Imágenes atrapadas en el espejo
El mar y tu…
Conformismo en la modorra…
Lastima en la memoria.
La gatita Musmet, Fronteras dulces… Muros que coartan…
Castigar…
Diluir fotografìas de la galeria de la ilusiòn… … Borrar palabras escritas con el alma…
Duele la memoria y la piel del corazón.
Melodias…
Letras de cuentos...
Intercambio de canciones; Canciones que cambian el mundo…
Describir sin secuencia y orden los recuerdos…
No comprende la memoria…
Ciudad sin rosas…, el parque, campanitas lilas…
Marzo con un ultimo latido…
Una casa, Lo mejor de nosotros sin Refugio…
Nuestro Santurio…
Cambiar llaves para encerrar el dolor, no ver la magia en el universo, de dos galaxias paralelas…
Lagrimas… abreviaturas, en Blanco y negro.
Insomnios comprendidos...
Todo cambio…
en un momento…
Es dificil, respirar la incertidumbre de cuanto nos han amado…
pero...
Talvez es lo mejor…
Por que la certeza podria sorprenderte, al darte cuenta como las cenizas frias de mi nombre…
" el amor narrado en pasado... y la sintaxis hiriendo en presente"
pero...
¡yo no he venido a hablar de amor... !
Abstraìda en esa linea, se pierde mi mirada en un punto indeterminado. Es como si lo escrito hubiera provocado el estado que Julio Cortàzar llamaba de "atenta distracciòn"
creo que... todos, de alguna manera hablamos de lo mismo...
Dice el pintor; que podemos escuchar los cuadros, oirlos aqui dentro... como cuando escuchamos música, por que los colores son como las notas y se repiten como en una melodía... tres amarillos, dos azules... otra vez amarillo. En silencio... el blanco; el blanco no suena, no duele... si podemos escucharlos tambien los sentiremos... el verde es el equilibrio, el azul profundidad; el violeta, el violeta es el miedo...
Fragmento "te doy mis ojos"
Lo volvió a hacer…
... el tono de su voz; se perdio en el silencio, ese silencio paradójicamente ensordecedor que aturde todas las partes del cuerpo.
Comprendí “esta vez” de muchas… le brinde el cariño que solo mis ojos podián dar en el mutismo de mis palabras…
Sentì impotencia y una rabia que crecia por èl…
Como si fuera una madre que necesita escuchar una explicación; tome su mano, la aprete... y le cuestione:
¿Pero… dime; por que lo permites?
¡Ay! Amiga; ¿por que? No lo sè; tengo miedo…
Era la primera vez, que le escuchaba pronunciar la palabra miedo en sus labios ahora, palidos, resecos… reflejando un color nuevo en su mirada... La abrace fuerte, muy fuerte... y a cada sollozo de ella trate de trasmitir sin palabras; toda la fuerza de mi alma…
¡Haz fuerte tu corazón, querida amiga! , para salir bien librada de la indulgencia con la que èl engaña tus dìas… al mantener enmascarada la agresividad en su ironía… controlando tu vida.
Deja que la luz de un presente nuevo se encuentre con tu mirada; que yace perdida en el pasado inexistente… y que el equívoco de decisiones inconclusas sean hoy… ahora… determinaciones completas.
Compromete tus decadas vividas, a mostrarte lo aprendido; confirma la madurez de la congruencia para amar, admirar y proteger a tu niña interior; que el desapruebo de los demàs ante tus actos... no confundan tu camino elegido… aunque se trate de tus padres...
Comprende que no es soberbia, otorgarte el pronunciar la palabra en singular, lo sè; sientes la ausencia de un “nosotros” pero… ahora es “yo” o “yo” que te demuestra de que estas hecha… para vivir… “tu vida”.
Nos separamos... y nos miramos; en un gesto de generosidad; escuche su voz dulce y complice:
¡amiga lo siento, te he puesto triste de nuevo…!
Si... respondí. Por tì... por tus hijas... y mis hijas; por nuestras amigas... por todas las mujeres que conozco, por las que no conozco y tambièn por mì…
¿Sabes? ¡No me gusta el color del miedo!
Me abrazo… susurrando:
¡Amiga me has dicho tantas cosas con tu abrazo; ¡ahaaa; necesito quererme!