Después de mucho pensar, de muchos experiencias, derrotas,
lágrimas, risas, amigos, enemigos, amores y desamores......
un día decidí no esperar las oportunidades,
decidí yo mismo buscarlas,
decidí ver cada problema como una oportunidad para encontrar una solución,
decidí ver cada desierto como un oasis,
decidí ver cada noche como un misterio a resolver,
decidí ver cada dia como una nueva oportunidad de ser feliz.
Ese día descubrí que mi único rival eran mis debilidades,
y en ellas está la única forma de superarlas.
Aquel día me dejó de importar quién ganara o perdiera,
ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.
Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima,
sino jamás dejar de subir.
Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener,
es tener el derecho de llamar a alguien amigo.
Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento.
El amor es una filosofía de vida.
Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados
y empece a ser mi propia tenue luz de este presente;
aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidi cambiar tantas cosas.........
Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad,
desde aquel día ya no duermo para descansar.......
Ahora simplemente duermo para soñar. (Sandra García-San juán)
Ahora miro hacia atrás.
Estabas sola, pero a solas.
Balcones con besos tendidos,
rosas morenas con penas,
gritabas despedidas desde los tendidos,
había lluvia esperando en la cola del borde del río,
había sueños llamando a la puerta,
había un lugar donde escribirte,
y había un hogar donde siempre me esperabas.
Ahora tienes otra forma de mirar,
otra forma de llorar,
otra forma de reír,
pero sigues inventando historias....
historias que llenan vacios en mi corazón.
Nostalgias son días sin verte;
nostalgias son recuerdos perennes.
Quiero verte de seguido
y más seguido.
Tristeza del momento.
Tristeza incurable.
Tristeza de tormento.
Tristeza potable.
Quiero ver tu cara,
pero no tu cara de seguido,
sino tu cara caramelo.
Tristeza a destajo y con atajo.
Tristeza permanente y de repente.
Tristeza al carajo, qué andrajo.
Tristeza vagamente.
Tristemente tristeza.
Viajando a través
de un paisaje extraño,
entre el sueño y la vigilia,
me encuentro mirando
hacia un disco en el cielo.
Parece que la magia consiga
que un aura plateada ilumine el aire.
Puede ser que el suelo,
y su hermano, el mar,
se reúnan con el cielo?
Y allá donde los ojos no alcanzan,
dulce casualidad,
quizá se posen los amores perdidos,
junto a las promesas sin cumplir,
y quizá ambos,
duerman un sueño inquieto.
De vez en cuando,
si escuchamos,
las voces de las gaviotas
nos indican el lugar?
Y también, de tanto en tanto,
este corazón loco que albergamos,
pide por una vez,
sin hablar,
con palabras de otro lenguaje,
encenderse sin aviso,
sin orden ni comando.
Como un papel caprichoso en el aire,
como aquel lugar,
lejano e intuido,
donde bailan,
traviesas y olvidadas,
las luces de la noche?
..
(P.D.Para una noche de luna llena...)
Esto es lo que pasa
cuando pasa tu mano;
cuando al final de tus dedos,
empieza mi espalda.
Son tus dedos,
principio de mis sueños,
primera luz de la noche,
y el tobogán rojo de aquellos años.
Tus dedos por mi espalda,
como Viernes al mediodía, al salir del cole;
tus dedos, tibios como manoplas,
al entrar en casa tras una tarde a 0º.
Encontrar tu mano, descendiendo,
mimando mi piel, sacando suspiros de hielo;
tus dedos, sí, otra vez,
tus dedos, ¡oh!, tiernos igual que seda,
veloces y felices, igual que rayos,
tensos, arrancando cosquillas.
Eres dulce, y dulce es nuestra noche;
ellos son eternos,
deseados, viajeros, desbocados;
mi cuerpo es sólo su puerto,
y tus besos, el próximo avión.
Tus dedos, tu tacto, tu aliento,
siempre al filo de lo inolvidable;
nuestros sueños, unidos al amanecer,
transportándome, viviéndome?
Vuelvo a saborear un sabroso bocata con 6 años,
revivo un chapuzón en el río de Agosto?
Y regreso;
regreso, sólo para proyectarme otra vez,
para ser tu piano,
tu lienzo, tu tarta, tu regalo envuelto,
viviendo notas de mil sensaciones,
al pasarlos,
intensos, vivos, eternos,
tus dedos incandescentes,
siempre por mi espalda?
...
(P.D.Gracias por tu inspiración...)
Puedo estar paseando
por las calles de una Barcelona dormida,
y dejar que el calor juegue a los dardos con mi cabeza.
Cualquier edificio en Singapur
tiene el dominio sobre millones de almas.
En Viena, las voces de dos amantes
resuenan en las paredes de la casa de un violinista.
Hong Kong, 6 de la mañana;
no hay diferencia entre día y noche,
la ciudad parece siempre viva,
como un circo de pulgas siempre conectado.
Si miramos en Sidney,
el viento empuja a sus gentes a abandonar la ciudad.
Volamos a Buenos Aires,
al barrio donde los bares canallas no descansan.
Todas ellas son pasillos
de un gran hotel de locos.
Una casa de ventanas cerradas,
que esconden las mil historias
de sus inquilinos.
Si deseas mirar dentro,
tienes grandes ojos en las cerraduras,
pero las llaves están perdidas,
bajo la arena de playas lejanas.
Hay un solo corazón para todas,
envuelto en pieza de tela,
escondido en un cofre sin llave,
y rodeado de llamas,
en un abismo,
al final de una montaña olvidada.
Debe ser así, ya que si dejase de latir,
todas las emociones,
los dolores,
los besos, los disparos,
las caricias y los arañazos,
los secretos y las voces,
los días amarillos y las noches azules,
la guerra de las armas,
y la paz de las palabras?
Todos ellos.
Todos bellos,
se verían arrastrados por el barro,
ahogados en un seísmo,
expulsados de una casa de cristales rotos,
absorbidos con violencia, hacia la nada,
como pasa cada vez,
que un tapón de bañera,
es arrancado de golpe.
Lágrimas,
la metadona de mis deseos.
Ansiedad,
la cocina donde se funden los sueños cumplidos.
Locura,
el patio de recreo de las normas.
Sexo,
la boca hambrienta en el pastel de sabor desconocido.
Más sexo,
tocar con los ojos, soñar con las manos, beber por la piel...
Risas,
la droga de las palabras agudas.
Inteligencia,
el coche silencioso donde viajan los que no presumen...
Memoria,
La enfermedad de los rencorosos,
y la mejor arma de los justos.
Amor...
¿?
No hay lugar ni para preguntas,
ni para respuestas.
Dímelo tú, aventurer@...
Somos unos amantes de la poesía, las palabras, los pensamientos, las noches claras, y los días estrellados. Las sensaciones, los sueños, la inspiración, la vida y la muerte son los límites de nuestros escritos.
Somos Mariano y Sergio; Uno, andaluz, loco de los sentimientos, y el otro, zamorano, caminante de la fina línea que separa el orden y el caos.