Ladrona pacífica

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Y yo te buscaba... y llegaste... y has refrescado mi Alma que ardía de ausencia. --Safo--
Ha querido... el destino?, la naturaleza?, la vida?, yo?... mantenerme ajena a este portal "comunidad literaria LdA".
¿Consciente? -Sí. ¿Con pena? -También. Pero mayor era la que me envolvía.
¿Escritos? -Sí., ¿Composiciones? -Pocas. Pero con el alma rebosante como fuente enfurecida.
A pesar de los miles de kilómetros que he recorrido por aire entre continentes,mayor ha sido el cansancio del tumulto interior. A pesar del tiempo que he dedicado a tener que viajar, mayor -por minúsculo- ha sido el tiempo venerado al Instante.
Hace años hubo un momento en que la necesidad de respirar aire no viciado -por envejecido y estancado- me impulsó a salir a través de puertas que ni me molesté en cerrar o dejar entreabiertas. Jamás pensé que me vería cruzándolas de nuevo para abrirlas de par en par -desde dentro- y permitir que el aire fresco renovara el ambiente, y yo en él.
En estos meses de ausencia pública he aprendido a inyectar morfina, a lavar un cuerpo devorado, a ser la vara joven que sustenta el cayado encorvado, a mirar con la lupa de la claridad el brillo que se escondía, ...y se escondía, ...y desaparecía, ...y volvía ..., hasta que languidecía.
Jugar el "juego" de vivir está muy bien, es precioso cuando se disfruta, cuando se tiene una esperanza, cuando se encuentra algún -¡algún!- motivo.
Tan válido y poderoso es esto como aullar desde tus entrañas que tu motivación para seguir viviendo es poder expirar con dignidad.
¿Confronta? -Sí. ¿Genera desesperanza? -Al contrario.
Mantener mis convicciones -y no desfallecer- forjadas por la experiencia ha sido posible gracias a la tolerancia que llevo incrustada en mi afán por no desviarme y continuar expandiendo la conciencia de cuál es el fin de mi existencia: reconocer, apreciar, compartir, girar, descansar, llorar, calmar, reir, entender..., especialmente "agradecer" el ser, sencillamente, un Ser.
Ahora, una vez he cumplido las promesas que se me pidieron, aceptadas más por la necesidad vital (valiosa palabra, siempre) de quien me rogaba que por mi entendimiento de lo que suponían, quien en verdad se ha despedido en paz y ha podido descansar en paz soy yo.
...
Saramago y su "Caín" me han dibujado varias sonrisas; José Hierro me ha puesto en mi lugar; meditar con disciplina me ha enseñado -nuevamente- mi auténtica realidad.
<<No vives ya de sinrazones.
¿Tan sola estabas, alma mía?
El alba nueva no traía,
para acunarte, sus canciones.
Llega la luz de otras regiones
sin la hermosura que solía.
Mala alegría es la alegría
que nos abrasa los corazones.
¿Dentro de ti la buscas? ¿Llevas
dentro de ti su llama? ¿Elevas
de tu noche su mediodía?.
¿Has de matar todas las cosas?
¿Cortar, para olerlas, las rosas?
¿Tan sola estabas, alma mía?.>>
"Razones", de "Alegría" 1948 - José Hierro
La puerta

imagen: Silencio, Fabio Calvetti
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