Portal de blogs literarios, comunidad literaria, y foro literario - Libro de Arena
Conoce a clubdelectura            23 libros en su biblioteca
     0 valoraciones      29 posts en su blog      Es lector de 1 grupos

Club de lectura

(cerrado)


un cuarto propio

(por naná)


 



pero, dirán ustedes, nosotros le pedimos que hablara sobre las mujeres y la novela -que tendrá eso que ver con un cuarto propio? intentaré explicarlo. cuando me pidieron que hablase sobre las mujeres y la novela me senté en la orilla de un río y me puse a pensar lo que esas palabras querrían decir. podían significar simplemente unas observaciones sobre fanny burney; otras sobre jane austen; un tributo a las brontë y un esbozo de la casa parroquial de haworth bajo la nieve; algunas eventuales ironías sobre miss mitford; una respetuosa alusión a george eliot; una referencia a mrs. gaskell y asunto concluido. pero repensándolo bien, la empresa no me pareció tan sencilla.



así empieza virginia woolf su maravilloso libro un cuarto propio... libro que releí hace poco y que decidí que podía ser el libro del club de este mes... que no veas lo dificil que ha sido elegir un libro...


y me imagino a virginia sentada en la orilla de ese río y me repito esas palabras que desde hace años, de vez en cuando, me he repetido, aún sabiendo que sólo son una opinión sobre un tema menor: "para escribir novelas, una mujer debe tener dinero y un cuarto propio". frase que esconde mucho y en pocas palabras...


y como virginia, yo también me atrevo a adivinar que anónimo, que escribió tantos poemas sin firmarlos, era a menudo una mujer... que fue una mujer la que compuso las baladas y las canciones populares canturreándolas con sus hijos, distrayendo su labor o las largas noches de invierno...


y como ella me digo que si pride and prejudice cuenta, y middlemarch y villette y wuthering heights cuentan, entonces cuenta mucho más el hecho de que mujeres de todas clases escribieran y no simplemente la aristócrata solitaria encerrada en su casa de campo entre sus adulones y sus infolios... (y creo que de aquí me sale esa conciencia de género de la que alguna vez he hablado y que no sé si he sido capaz de explicar) porque sin esas precursoras, jane austen y las brontë y george eliot no hubieran escrito, como no lo hubiera hecho shakespeare sin marlowe, o marlowe sin chaucer, o chaucer sin aquellos poetas olvidados que trazaron el camino y domesticaron la rudeza natural del idioma. porque las obras maestras no nacen aisladas y solitarias; son producto de muchos años de pensar en común, de pensar en montón, detrás de la voz única, de modo que ésta es la experiencia de la masa.


y admito que mi parte favorita del libro es la que cuenta la historia que virginia le inventa a la hermana de shakespeare... esa que que murió joven y que nunca escribió una línea... porque como la primera vez que leí el cuarto propio de la woolf, supe que si alguna vez voy a londres buscaré ese lugar donde se paraban los omnibus, frente al elefante y la torre... para dejar unas flores...


y como virginia



mi credo es que ese poeta que jamás escribió una línea y que yace en la encrucijada, vive todavía. vive en ustedes y en mí y en muchas otras mujeres que no nos acompañan esta noche, porque están lavando platos y acostando a los chicos. pero vive, porque los grandes poetas no mueren: son presencias continuas; sólo precisan una oportunidad.



espero que os haya gustado el cuarto propio de virginia woolf...


 


***


 


pd. el mes que viene no elige nadie... el club cierra sus puertas... gracias a todos los que en algún momento habeis jugado conmigo a esto del club de lectura, eligiendo libros, leyéndolos y dejando comentarios o en silencio... han sido poco mas de dos años, y sinceramente no creía que esto durase tanto, pero ya han elegido todas las personas que tenían que elegir y no podría volver a empezar de nuevo.


muchas gracias a todos...


 

Denunciar

Amuleto

(por iu)


 


CAPITULO 1 (la mujer invisible)


 


 El autor nos presenta al personaje y el periodo histórico. Auxilio es la madre de la poesía mexicana, pero antes de eso vemos a una mujer culta que se dedica a limpiar en casa de los poetas españoles exiliados León de Felipe y Pedro Garfias, además de nombrar a otros exiliados. Todo es cotidiano mezclado con maravillas bolañianas como el hablar de los poetas “…esa musiquilla ríspida…como si encircularan las zetas y las ces y como si dejaran las eses más huérfanas y libidinosas que nunca…”, o la manera desinteresada de atender a sus “señores”, porque de ellos solo espera afecto. Dentro de estas maravillas encontramos la teoría del polvo, en la que nos cuenta como los libros y el polvo son inseparables, hasta incluso veía torbellinos de polvo en su memoria que recorrían distancias (de la pampa a DF, de su pasado a su presente). O la del florero de Garfias que era capaz de provocarle ganas de tirarlo al suelo y un temor insano creyendo que era la boca del infierno. Y en esta parte mezclada con la mirada triste y melancólica del poeta, aparece una de las frases más magnificas de la obra: “¿Saben los poetas lo que se agazapa en la boca sin fondo de sus floreros?” poesía dentro de lo que Auxilio nos dice será una historia terrorífica.


 


 CAPITULO 2 (la mujer murcielago)

 


 -el porque del quijote femenino


 


 Auxilio sobrevive en ese DF gracias a los trabajillos que le van pasando los profesores y las secretarias de la universidad durante el dia (de ahí parte la historia del profesor Azcarate, de cómo El arte de amar de Ovidio le ahogo delante de Monterroso y como se colgó de un arbol. Noticia que demuestra que aun se puede uno sorprender por la “vitalidad” de la vida) y como durante la noche vivia la noche bohemia.


 


La intuición de enero no le falla y en septiembre mientras esta en el baño leyendo a Garfias sintio el ruido, el eje del capitulo “un ruido en el alma”, asi nota que el ejercito ha entrado en la universidad creando lo que ella llama una “escena de una pelicula de la segunda guerra mundial mezclada con una de Maria Feliz de la Revolucion Mexicana. Y alli en el water siguió leyendo…maravilloso el ruido


 


“Digamos que yo sentí un ruido.


 


¡Un ruido en el alma!”


 


 CAPITULO 3


 



 


Amuleto. Roberto Bolaño. Editorial Anagrama. Colección Compactos, 2009.Barcelona. ISBN:978-84-339-7355-9


 





 


el relámpago se duerme, hasta aquí lo que había preparado en un principio para este texto sobre la breve novela de Bolaño, no se si novela seria el termino correcto ya que para mi es mas un poema largo o incluso un discurso, si, me gusta más lo de discurso, es un juego mecánico perfectamente orquestado, casi una premonición de lo que deparara el futuro gracias a lo que vivió en el pasado, hasta en un pasado que no ha pasado el relámpago se duerme negligente llevaba unos segundos parado, inmovilizado por mi prisa mental, que diría Marías, mirando al frente de la pantalla, con el libro de poemas de Picasso abierto en la página 138 dándole vueltas al asunto del libro, tres veces leído y tres veces encontrado, porque no se como expresar lo que tengo en mente el relámpago se duerme negligente bajo las grandes campanas pero me lanzo; Auxilio es, me maravillo ante el nombre, la verdad de la historia de los países de America Latina, la suerte de los poetas, que son la juventud perdida, la vida, en los dictatoriales espacios de la memoria, el texto se basa en el México de Díaz Ordaz pero es extrapolable a cualquier otro régimen dictatorial, de hecho creo que el juego de pasados y futuros que circulan por la mente de la protagonista mientras esta en el lavabo de la facultad es eso el peso de la historia sobre las voces ausentes del pasado, pero también de los futuros, tan previsibles como desgraciados el relámpago se duerme negligente bajo las grandes campanas echadas al valle todo el texto está plagado de simbolismos, todo Bolaño lo es, reforzado con retazos de la sabiduría del autor sobre los autores no solo hispanos y con anécdotas y episodios marca de la casa, de ahí la amante del Che, o la relación con los poetas españoles, o la ambientación del cuarto donde en la cama esta prisionero el esclavo, y así, mirando al viejo Lladró que es un profesor a la derecha de mi pantalla, me voy marchando, no sin antes exclamar que gracias al libro descubrí a Garfias y a Lilian y el amor y la muerte de la fábula clásica, y me voy sabiéndome mas feliz y menos sabio, con el aporte de un poema del pintor y un verso, decisivo para mi que es el que me hizo buscar esta obra y que apareció hace un poco de espacio en una pagina cualquiera de un Vila-Matas rescatado ¿Saben los poetas lo que se agazapa en la boca sin fondo de sus floreros?


 


El texto es un nuevo Diario de relación (pagina par, claro). como si no en un pretendido resumen de un Bolaño, pueden salir Vila-Matas, Picasso y mi escritorio?




 


***


 


pd. para el mes de junio yo (naná) propongo que leamos "un cuarto propio" de virginia woolf...


 

Denunciar

Tres vidas de santos

(Por Unah)


El último ganador del Premio Planeta escribió los relatos que conforman el libro “Tres vidas de santos” en momentos diferentes de su carrera, según explica en el prólogo. Lo único que tienen en común los protagonistas de estos tres relatos es la de pertenecer a una categoría de santos “no reconocidos por la Iglesia”. “Son santos en la medida en que consagran su vida a una lucha agónica entre lo humano y lo divino”.


En el primero de los títulos, La Ballena, una familia barcelonesa de la burguesía de posguerra espera la llegada de un obispo de Latinoamérica al que se han comprometido a alojar en su casa. El obispo, don Fulgencio Putucás, es el primero de los presuntos santos. El religioso llega a Barcelona para asistir al Congreso Eucarístico de 1952, pero mientras éste tiene lugar, su país sufre un revés político que le impide volver a él ya que supondría un peligro para su vida. Por desgracia, las autoridades eclesiásticas de la ciudad, con las arcas diezmadas por la organización del congreso, se niegan a hacerse cargo de su situación y el señor obispo se ve obligado a trasladarse a la casa de unos parientes pobres de la familia burguesa que le había acogido en primer lugar y cuyo hijo es el narrador de la historia. Poco a poco el obispo se va despojando de sus dignidades eclesiásticas, de los ornamentos, de la sotana…para acabar convertido en un ciudadano más que debe enfrentarse a la dureza de la vida. Su descenso, que abarca un período de varios años, le lleva a lo más bajo, el mundo del alcohol y la droga. Hasta que llega un momento en que decide recuperar su antigua dignidad y volver a su país. Con la narración de esta historia, Mendoza nos traza con pocas pinceladas la vida de una familia burguesa durante la posguerra y nos presenta otros personajes que también podrían corresponder a esta categoría de santos lejanos al santoral, como el simple pero bondadoso tío Víctor, la madre del protagonista, esposa de un alcohólico que acepta su destino sin rechistar, o la propia tía Conchita quien “puso todo su empeño en inmovilizar el mundo, ya que, en su experiencia, la más mínima alteración constituía un peligro cierto y la amenaza de algo terrible”. “Su única fuente de satisfacción era haber creado un mecanismo perfecto que se mantenía invariable en un perfecto vacío.”


El segundo santo protagoniza el relato titulado El final de Dubslavy es definido como “un individuo ajeno a la estadística, con todas las ventajas pero también con todos los inconvenientes de este extraño privilegio”. En efecto resucita cuando ya nadie lo espera tras un ataque y con la convicción que su destino se encuentra en un poblado africano cuya visión se le repite mientras está inconsciente. Dusbslav viaja al poblado y asiste a la vida aparentemente sin sentido de sus pobladores situados en un lugar remoto y sin futuro. Hasta que recibe una carta en la que se le comunica el fallecimiento y también la concesión de un galardón científico a su madre. Entonces decide volver a Europa a recoger el premio y en medio de una situación totalmente absurda proclama un discurso que deja a todos los asistentes perplejos. En el discurso afirma acerca de su propia vida que “Soy un hombre absurdo. Fui concebido de un modo absurdo y toda mi vida ha consistido en un desarrollar y perfeccionar este absurdo.”En definitiva, un relato absurdo con ese encanto que a veces tiene lo absurdo cuando irrumpe en la cotidianeidad.


El último relato “El malentendido” tiene dos protagonistas, el preso Antolín Cabrales Pellejero y la profesora de literatura de la prisión, Inés Fornillos. Ella con sus clases de creación literaria fomenta el interés del preso por la lectura. Antolín es capaz de leer de todo aunque la profesora no consigue de él ni que haga redacciones mínimamente aceptables ni tampoco que se establezca entre ellos una corriente de simpatía. La relación acaba cuando ella deja el trabajo de la prisión y al cabo de unos años un nuevo y misterioso escritor aparece en la escena literaria, no es otro que el antiguo preso al que ella va a ver en una conferencia en la universidad. Sin embargo él nunca le mostrará el agradecimiento y tras la conferencia le escribe una carta expresándolo, carta que, sin embargo nunca llegará a manos de ella ya que el escritor se considera a sí mismo un estafador. “Los críticos se engañan: ven un libro acabado y creen que todos los movimientos desde el principio han ido encaminados a un fin concreto. Nada más falso. Un escritor no pone los conocimientos técnicos que posee al servicio de la historia que quiere contar, sino la historia que posee al servicio de los conocimientos técnicos que quiere utilizar. En fin, no la quiero aburrir con teorías. Sólo le digo lo que ya sabe: que soy el mismo pazguato de entonces y que mi éxito se debe a un malentendido. Los lectores creen estar leyendo historias atormentadas, cargadas de significación, y sólo leen artimañas”. Una curiosa reflexión sobre la literatura y sobre los libros que leemos y las expectativas que nos crean respecto a sus autores.


Estos son los tres santos, tres historias recorridas por la fina ironía de Eduardo Mendoza. Espero que os hayan gustado.


 


***


 


Pd. Para el mes de Mayo, Joan propone que leamos: "Amuleto" de Bolaño.


 

Denunciar

Discursos

(Por Lectoradicto)


 


La verosimilitud de lo que aquí hemos de relatar, que por la tiranía del espacio será nada más un resumen, acepto desde ya sea puesta en tela de juicio, porque no puedo aportar como prueba más que mi palabra de que así como es relatado, así sucedió, y salvo los implicados, sólo yo puedo dar fe de ello. No supe nunca de quién fue la idea o simplemente ello no resulta relevante, porque en última instancia me llegó más o menos en forma simultánea por parte de los cinco protagonistas, aunque no pueda -ni deba- precisar improbables tiempos y lugares. Lo concreto es que en un mismo momento, todos ellos fueron convocados a dar un discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura, para lo cual no tuvieron mejor idea que reunirse mutuamente para redactar esos discursos, de manera tal que cada uno dejara fluir su propio estilo y sentimientos respecto del reconocimiento, haciendo de cada uno de ellos, una obra por sí misma y a su vez, los cinco una totalidad en su divergencia. Puesta en marcha la idea, los auto-convocados decidieron juntarse en un lugar y tiempos también improbables, -cosa sobre la que al relator no le está dado opinar- resolviendo todos ellos hacerlo en el hogar y lugar de origen del venerable maestro William Faulkner, su querido Condado de Yoknapatawpha. Allí fui citado y en la fecha indicada, allí irían a reunirse con el anfitrión, sus colegas Pablo Neruda, Gabriel García Márquez, John M. Coetzee y Doris Lessing, todos con un borrador del trabajo que, bajo condiciones acordadas entre ellos, serían luego leídos en conjunto, sabiendo desde ya ninguno conocería en forma previa cuál sería el tenor de los escritos restantes al suyo propio.

Como comprenderá el lector, un viaje de ésta naturaleza, tanto para sus protagonistas como para éste privilegiado y único testigo, implicó una larga travesía, no sólo a través del mundo, sino también a través del propio tiempo, hasta ese mítico condado donde en cada recodo, al cruzar cada río y perder la mirada en cada plantación de algodón, parecían emerger los propios personajes que poblaron los relatos y la vida misma de don William. Para muchos, aquello significaría casi como pisar tierra santa. De allí habían partido aquellas historias, esos personajes, que de una u otra manera, habían sido el faro en la bruma del mar para éstos eximios marineros de las letras, que a partir de ese primigenio origen inspirador, supieron navegar más de un siglo de la literatura moderna.  

Tentación grande para el relator internarse en los detalles de tan extraordinario evento, sin lugar a dudas excepcional por el talento de cada uno de los asistentes, -un mundo en sí mismo cada uno de ellos- así como por verles juntos discutiendo sus trabajos, aquellos que con seguridad nunca habrían tenido oportunidad, por la impuesta tiranía de espacios y tiempos reservados a las vidas particulares, de conocerse y compartir fantasías y desvelos. Pero no. En éste breve espacio no me estará dado más que dejar consignado, en un tan arbitrario como breve resumen, lo que el relator, desde su parcial y limitada visión, considera esencial en cada uno de los Discursos que conformarán luego ésta recopilación, conocida ahora en la Edición de Alpha Decay.

Desde Sudáfrica, J.M. Coetzee propone, puesto en la piel de un viejo Robinson Crusoe – de su admirado Daniel Defoe-  una pequeña obra de ficción que es, en sí misma, un resumen de su universo narrativo y de las obsesiones del hombre sumido en su soledad, náufrago como ese personaje que es él y su hombre.

Doris Lessing nos transporta hasta su amada Zimbabwe, donde a través de las mujeres, madres y padres a la misma vez, hambrientas ellas y hambrientos sus hijos, nunca dejan de ser, antes que nada, seres humanos hambrientos de saber. Desde su propia experiencia vital, nos recuerda que la Literatura es una formidable herramienta liberadora que poco tiene que ver con el género de quien empuña la pluma o toma el libro.

El chileno Pablo Neruda, voz mayor de la poesía americana, revive a caballo de sus propios recuerdos y fantasmas, el peregrinaje por sus tierras australes hacia un exilio que será, él en sí mismo, símbolo y razón de ser de su propia obra. De ese viaje emerge el Neruda que nos dice que “la Poesía es una acción donde entra la soledad del hombre y la revelación de la Naturaleza”, que “no hay soledad inexpugnable”, ni aún “la particular sufrida por los escritores de la vasta extensión americana”, “necesitados de colmar de palabras los confines de un continente mudo”.

Gabriel García Márquez, éste colombiano errante, nos propone un viaje por ese Eldorado, fantástica tierra de desmesura donde la realidad superó siempre a la ficción, y en donde la “independencia del dominio español no nos puso a resguardo de la demencia”. A partir de esa desmesura,  que “sustenta un manantial de creación insaciable pleno de desdicha y belleza”, García Márquez nos dice que “América Latina no quiere ni tiene por qué ser un allí sin albedrío”, sintiéndose “con el derecho de creer no es demasiado tarde para emprender la creación de una nueva y arrasadora utopía de la vida”, donde “los condenados a cien años de soledad, tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad”. Al finalizar, García Márquez nos invita a un Brindis por la Poesía, donde se congratula de ocupar un lugar junto a quienes “orientaron y enriquecieron sus años de lector y celebrante de ese delirio sin apelación que es el oficio de escribir”, y se pregunta qué azar del destino pueda haberle distinguido para apartarle de la “desoladora recompensa que suelen ser, la mayoría de las veces, la incomprensión y el olvido”. Para esa pregunta, quiere creer la respuesta es un “homenaje a la Poesía, esa energía secreta de la vida cotidiana, que cuece los garbanzos en la cocina y contagia el amor y repite las imágenes en el espejo”

A su turno, el viejo Maestro sureño nos dice, para mejor justicia de los tiempos, “me niego a aceptar el fin del hombre” aún cuando “la tragedia en la que nos encontramos inmersos hayan hecho que quien escribe hoy, haya olvidado los problemas del corazón humano en conflicto consigo mismo, lo único que puede producir una buena escritura, lo único sobre lo cual vale la pena escribir y justifica el sufrimiento y el dolor”. Faulkner nos recuerda, ahora desde el discurso, como antes desde su mundo literario, que “el espíritu humano no debe dejar espacio más que para las viejas certezas, las viejas verdades universales sin las cuales toda historia es efímera y está condenada al fracaso: el amor, el honor, la piedad, el orgullo, la compasión y el sacrificio”. Y luego Faulkner apela a la grandeza de los postulados imperecederos de los padres fundadores de su patria, para hablarnos “del derecho a la vida, el  valor de la Libertad y la búsqueda de la felicidad”. Porque, nos lo recuerda en sabias palabras hechas para perdurar, quienes pronunciaron esas palabras, tanto como las que las escucharon, sabían qué significaba “buscar la felicidad”, consistente “no sólo en ir tras ella sino obrar en consecuencia”, y “cuánto éste concepto significaba, no sólo en cuanto placer, sino paz, dignidad, independencia y amor propio,”. Que “el derecho inalienable del hombre consistía en la paz y la libertad, en las que mediante su propio sudor y esfuerzo, podía alcanzar la dignidad e independencia, sin deberle nada a ningún hombre”, y ello lo sabían los hombres “porque entonces se carecía de éstas cosas”. Pero también, en magistral lección, el Maestro nos recuerda que “se fundaron entonces, no sólo nuestro derecho a ser libres, independientes y responsables, sino y sobre todo, el deber de serlo”. De eso nos habla en palabras que trascienden los tiempos, de la “necesidad del ejercicio de la responsabilidad del hombre si desea ser libre, no sólo ante los demás hombres, sino ante sí mismo, siendo responsable de las consecuencias de sus propios actos”. Sin embargo, nos dice Faulkner, “en alguna parte, en algún punto de nuestro devenir perdimos esa cosa, sin la cual la libertad ni siquiera puede existir, que es la responsabilidad” y desde entonces “el aire se ha llenado de ruido que sólo habla de derechos, hasta el punto de considerar legítimo, aquello que los viejos padres fundadores hubieran rechazado por indigna: la caridad”. Y si esto es así por desidia de éste hombre moderno, “lo que hemos cometido es peor que un crimen: es un error”. Nos advierte, premonitoriamente, que “nuestro peor enemigo está dentro, enquistado en las cúpulas de nuestros Capitolios” y que rebelarse contra ello “es recuperar la dignidad de saberse responsable de sí mismo”.

Tal vez respondiendo al dictado de “su tiempo y circunstancia”, es que el discurso de Faulkner sea el menos literario de todos ellos, aunque las verdades universales e imperecederas que contienen, son parte indisoluble del ser del escritor.

Cuando tengo ahora en mis manos los cinco pequeños ejemplares que conforman ésta obra, luego de haberles leído y releído, entiendo cómo y por qué cada uno de sus autores, con la impronta de sus particulares estilos y respondiendo a sus peculiares peripecias vitales, dan razón de ser ellos y no otros quienes nos regalen una pequeña muestra en extensión, de sus grandes talentos. Es también una magnífica manera, reunidos en la diversidad por éste improbable encuentro materializado en ésta obra, de conocer quien no lo haya hecho antes, apenas una muestra de la grandeza de cinco creadores inmunes a la corrosión del tiempo.

 


 


***


 


pd. para el mes de abril, unah propone que leamos "Tres vidas de santos", de Eduardo Mendoza.


 

Denunciar

Creía que mi padre era dios

(Por Abril)


Me costó mucho escoger que libro proponeros, hay tantos que me gustan... pense en éste porque está entre mis favoritos y porque es un libro de fácil lectura.

Lo compré por la tapa y en el descubrí a Paul Auster uno de mis autores preferidos .

Paul Auster invitó a los oyentes a participar en un programa de radio contando una historia verdadera.

Recopiló más de cuatro mil relatos de los que Auster seleccionó ciento ochenta. La mayoría de las historias son intensos fragmentos narrativos que combinan sucesos ordinadios y extraordinadios. Unas son divertidas, como la historia de cómo el perro de un miembro del Ku Klux Klan apareció corriendo por la calle durante el desfile anual del Klan y le arrebató la capucha a su amo. Otras son misteriosas, como la historia de una mujer que vio cómo un pollo blanco caminaba por una calle de Porland, Oregón, subía a saltos los escalones de un porche, llamaba a la puerta y entraba tranquilamente en la casa.


Espero que os guste tanto como a mi.

 


***


 


pd. para el mes de marzo, lectoradicto propone que leamos: "discursos", una pequeña colección de ediciones alphay decay de barcelona, que reúne en 5 breves volúmenes los dircursos de aceptación del premio nóbel de literatura, que cada uno en su época, pronunciaran los premiados william faulkner, pablo neruda, gabriel garcía márquez, john m. coetzee y doris lessing...


 

Denunciar

Del amor y otros demonios

(Por Evaluna)


Fue de camino a la otra punto del mundo que me llevé este libro para que me hiciera compañía en el largo viaje de mis sueños… Un viaje en el que las horas no pasaban, el sol no se ponía y me acompañó durante más de 24 horas (o más bien yo iba persiguiendo al sol hasta que me rendí en un momento dado y me bajé del avión)…


 

Muchos sabéis de mi debilidad por Gabo (no sé si será porque llevamos los mismos apellidos) y por como adorna de realidad y sensatez las emociones y sentimientos más insensatos e irreales… es el Almodóvar de la literatura (o Almodóvar es el Gabo del cine, según se mire)…

 

El matrimonio que no se quiere, la hija que rechazada, el amor prohibido de la juventud, la fe perdida, la incomprensión, el famoso tratamiento de la felicidad recetado por el médico Abrenuncio… y sobre todo el AMOR explicado desde la ciencia y desde la fe… ¿quién puede explicar el amor?... ¿cómo se enseña o se aprende a amar?... ¿es un sentimiento, es una voluntad, un mandato, o una locura?...

 

“Ella le preguntó por esos días si era verdad, como decían las canciones, que el amor lo podía todo. – Es verdad, le contesto él, pero harás bien en lo creerlo”.

 

Como siempre, el único recurso era esperar. El marqués preguntó: ¿Es lo último que puede decirme?. – La ciencia no me ha dado los medios para decirle nada más, le replicó el médico con la misma acidez. Pero si no cree en mí, le queda todavía un recurso: Confíe en Dios.

 

La incredulidad resiste más que la fe, porque se sustenta con los sentidos.

 

Siempre había pensado que dejar de creer causaba una cicatriz imborrable en el lugar donde estuvo la fe y que impedía olvidarla.

 

El padre que busca por todos lados cómo poder devolver el tiempo perdido a su hija, como inyectarle todo el amor negado, cómo curarla de su tormento… cómo acude a todo tipo de recursos naturales y sobre naturales tomando la decisión más precipitada… Creo que matarla hubiera sido más cristiano que enterrarla viva.

 

Pero cómo en sus prisiones Sierva María, encuentra en Cayetano Delaura el canal donde verter todo el amor retenido que la atormentaba hasta tal punto que creían que estaba endemoniada…

 

Y sin darle tiempo al pánico se liberó de la materia turbia que le impedía vivir. Le confesó que no tenía un instante sin pensar en ella, que cuanto comía y bebía tenía el sabor de ella, que la vida era ella a toda hora y en todas partes, como sólo Dios tenía el derecho y el poder de serlo, y que el gozo supremo de su corazón sería morirse con ella. Siguió hablándole sin mirarla, con la misma fluidez y el calor con que recitaba, hasta que tuvo la impresión de que Sierva María se había dormido. Pero estaba despierta, fijos en él sus ojos de cierva azorada. Apenas se atrevió a preguntar:

«¿Y ahora? » Ahora nada», dijo él. «Me basta con que lo sepas».

AMOR o DEMONIOS… Simplemente creo que depende de los ojos que los miren… quien no ama, nunca podrá entender el amor, y quien no ha sido amado, difícilmente puede amar…

 

El amor de Sierva María y Cayetano sólo quedará en el recuerdo de esa cabellera… porque “la vida no les dio tiempo”.

 

La guardiana que entré a prepararla para la sexta sesión de exorcismos la encontró muerta de amor en la cama con los ojos radiantes y la piel de recién nacida. Los troncos de los cabellos le brotaban como burbujas en el cráneo rapado, y se les veía crecer.

 

 

***


 


pd. para el mes de febrero, abril propone que leamos: "Creia que mi padre era Dios" de Paul Auster...

 


 

Denunciar

El misántropo, de Molière

(Por Los Libros Olvidados)


Esta obra me la recomendó hace unos años una ex compañera de la universidad, mi querida amiga Eugenia que me ayudó muchísimo en su época. Adoraba el teatro en general y a Molière en particular. Un día me dijo: “tienes que leerte esta obra, a ti te encantará y seguro que te sentirás un poco identificada”. Cómo acertó la tía! Desde que me lo leí esta obra pasó a ser una de mis preferidas.


Alcestes es un hombre un tanto peculiar. No es que sea misántropo, su peor defecto es ser sincero en exceso hasta llegar a la ofensa. Y eso le causa algunos problemas y alguna enemistad. Y todo por odiar los vicios del ser humano: la falsedad y la hipocresía que caracterizaban a la burguesía de la época. Es de tal extremo que hasta planea irse de París y retirarse a una finca.


Filinto es un buen amigo de Alcestes. También es sincero, pero sin llevarlo al extremo. Cuando lo requiere la ocasión, miente (como todo ser humano para no herir los sentimientos de los demás o cuando lo requiere la etiqueta y los modales). Ofrece su amistad a todo el que se precie soltando halagos según las costumbres, cosa que irrita y enfurece a Alcestes, que odia los cumplidos que se hacen por hacer.


Celimena es la pretendida de Alcestes. O mejor dicho, la pretendida de varios caballeros a la vez. Es una dama a la que le complace enormemente las adulaciones y el cortejo y ni siquiera se molesta en disimularlo. Es una hipócrita que pone verde a cualquier conocido suyo. Según Alcestes, de todos los vicios del ser humano, los de Celimena son los peores, pero pese a su carácter un tanto peculiar, Alcestes está enamorado de ella. Para desgracia de Celimena, debido a su egocentrismo, se ve metida en un embrollo de adulaciones y cortejos con todos sus pretendientes a la vez por medio de varias cartas escritas por ella misma. Los mismos jóvenes, incluido Alcestes, descubren el pastel y el auténtico carácter pérfido, retorcido e hipócrita de la joven.


Alcestes, asqueado por los vicios y el alma oscura y retorcida del ser humano, decide abandonar París y retirarse del mundo de una vez por todas. En la última escena, después de prometerse Filinto y Elianta, Alcestes se marcha.



“Traicionado por todos, de injusticia abrumado, Voy a salir de un mar donde triunfan los vicios, Y a buscar en la tierra algún lugar remoto Donde tenga licencia de ser un hombre honesto.”



Quiero creer que Alcestes no se marcha de París, que Filinto y Elianta van detrás de él y lo persuaden para que se quede y le dé una oportunidad al ser humano que, pese a que haya personas hipócritas en el mundo también las hay de honestas.


 


***


 


Pd. Para el mes de Enero, Evaluna propone que nos leamos "Del amor y otros demonios" de Gabriel García Márquez.


 

Denunciar

Johnny cogió su fusil

(Por Lauri)


 

 


“Es la paz ese tesoro magnífico que tantas generaciones de vidas costará conseguir. Tal vez, algún día, recordemos la guerra como un rumor que perdió su eco en la memoria colectiva para no regresar jamás.”


 

 

Alguien escribió estas palabras en la primera página del libro que tengo entre mis manos y es que ese alguien me lo regaló, como el que regala un dulce secreto que quiere contar a los cuatro vientos.

 

Johnny tiene un trabajo nocturno en una panadería y el horno le hace sudar a chorro en las noches de verano. Johnny está enamorado de Kareen. Johnny ha perdido a su padre y es lo único que su madre y sus hermanas tienen. Pero Johnny se va a la guerra. Le dicen, que a luchar por la libertad…..

 


“Alguien dijo vamos a pelear por la libertad y fueron y les mataron.”


 

Johnny encuentra su prisión particular entre las trincheras cuando pasa a ser una víctima. Johnny es un muerto en vida, un trozo de carne sin brazos, ni piernas, ni cara, ciego, sordo, mudo…..

A pesar de las dificultades no ha perdido la capacidad de pensar, descubre poco a poco como se ha convertido en un simple tronco, pero con un cerebro en plena ebullición. Se pregunta tantas cosas….

¿Dónde está?, ¿qué año es?, ¿qué día?, ¿qué hora?.....

Personas entran y salen y lo manipulan como a una res. Él quiere gritarles que está ahí dentro, atrapado en aquello que no es un cuerpo, aquella masa indefinida, repulsiva para las jóvenes enfermeras que cada día le visitan, para los médicos que lo adormecen con agujas, para los militares que lo condecoran.

 


“Sólo los muertos saben si vale la pena o no morir por todas esas cosas que suelen decirse. Y los muertos no pueden hablar.”


 

Pero él si puede hablar, puede gritar aún sin boca y sigue preguntándoles a aquellos que lo subieron al tren que sentido tiene la guerra.

 


“Si aceptas pelear aceptas morir. Pero si mueres para proteger tu vida y de todos modos pierdes la vida, ¿qué sentido tiene?.”  


 

Johnny les pone voz a todos esos muchachos…….

 


“Murieron con una sola idea y era quiero vivir, quiero vivir.”


 

Pero pocos estaban como él, porque o morías o vivías, pero ¿que estado era ese en el que él se encontraba?

 


“¿A cuántos los habían volado íntegramente como para vivir el resto de su vida envueltos en una sábana?. Había que tener cojones para andar repartiendo medallas.”


 

El libro es una sucesión de saltos en el tiempo. De los años felices de Johnny a las trincheras, de la última acampada con su padre a los brazos de una meretriz americana en París y mientras, en algún lugar….

 


“En alguna parte la están fabricando. En alguna parte profunda en el corazón de Alemania están preparando la granada. Una muchacha alemana la lustra y la limpia y le coloca la carga en este mismo momento. Brilla a la luz de la fábrica y tiene un número y es mi número. Tengo una cita con la granada. Pronto nos encontraremos.”


 

Johnny cogió su fusil es un alegato contra el horror de la guerra y una reflexión cruda sobre el derecho a morir.

Un libro atemporal como atemporales son las guerras, porque en la mente de algunos está siempre la siguiente, mientras esconden a tipos como Johnny en el fondo de un baúl.

 

Johnny cogió su fusil se está escribiendo hoy de nuevo, sobre la carne de algún ingenuo muchacho.

 

 

 

 ***

 

 

 

 Pd. para el mes de diciembre, Los libros olvidados propone que leamos: "El misantropo" de Moliere.

 

 

Denunciar
Artículos publicados: 29
1 -  2 -  3 -  4 



Portal de blogs literarios, comunidad literaria, y foro literario - Libro de Arena

General 23 libros



Ayuda | Contacto | Condiciones de Uso | Política de Privacidad



2014 © librodearena.com