Querida amiga
Me has llamado por teléfono y me has citado junto al mar;
pareces preocupada, de algo importante me quieres hablar.
Tu marido y tú... yo sé bien cual es el asunto que te tiene preocupada,
ayer lo vi, sonriente, con otra. Y tú debes estar enterada.
Querida amiga, ¿recuerdas nuestro ayer?
Crecimos juntos los tres, pero lo elegiste a él.
No me utilices a mi para devolverle la jugada;
no es porque sea mi amigo, o porque guarde su cara,
es tan solo que no quiero que seas falsa, ni te engañes a ti misma
dándome a mi lo que tu y yo bien sabemos que siempre es y será de él.
Podria robarte un beso en la orilla de la playa,
embrujado por la luna y la magia de la noche.
Tus ojos y tu sonrisa embriagan mi sentir,
y este suave calor es tu voz que me emborracha.
¡ Que facil seria dejarse llevar !
Podria robarte un beso y tal vez unas caricias;
más no serían de amor mis huellas sobre tu piel.
No, mi corazón no late por ti,solo desea tu amistad
y aliviarte en tu dolor.
Reconoce tú también que es tan solo el momento;
tu deseo de venganza...
Es la magia de esta noche lo que nos hace acercarnos
y despertar al deseo.
Si hoy te robara un beso mañana lo olvidaría,
o quizá me quedaría de tu boca siempre preso;
más prefiero no intentarlo, por lo que pueda pasar,
porque puede que me guste, o que a ti te guste más...
Yo, de siempre, para llegar a la entrepierna de una mujer
necesito pasar antes por su cabeza y por su corazón.
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