Se acerca el Día de los Enamorados, y vamos buscando regalos, poemas y algunas cositas, para sorprender a nuestras parejas.
Seguro que tenéis una infinidad de poemas cortos, poesías, frases, que nos convengan conocer y nos servirá también para tener recursos suficientes para ese Día.
Me parece muy fuerte Ángela, que sólo por el olor, salgas disparadas como si fueses una ladrona. Como si hubieses robado algo. -Sí, llevas razón. Pero Sonia, espera deje que te siga contando.
“Anduve varios pasos en la acera, con la duda si volver o no. Levante la mirada, y con firmeza me dije que sí. Que debía volver al piso. Con valor, y mucho miedo volví a cruzar la acera, y fui a la puerta del inmueble.
Te puedes imaginar, tú que me conoces. Los nervios se me metieron en el estomago, y en todas partes. Incluso esa tos que aparece cuando estoy a flor de piel, que a veces casi me produce vómitos.
La llave, nuevamente entro fácilmente. Aunque esta vez, me pareció hacer más ruido que la vez anterior.
El olor a té. A té verde. Era aún más fuerte. Me dispuse a cruzar el largo pasillo cuando de pronto. Oh, dios, aún me sonrojo. Un hombre desnudo salía de una de las habitaciones. No, no era Raúl.
Menudo susto. Grite, digo que sí grite. El con las manos se tapo sus partes y me pedía calma, cuando apareció Raúl.
Me abrazo, me beso, me susurro explicándome algo que no oí. Me dijo que era un amigo que se había quedado unos días, ya que tenía un seminario sobre temas fiscales y laborales.
Nos dimos las explicaciones que se puedan explicar de nuestra corta separación. Le conté que pensaba que estaba con su mujer. Me corrigió: - será mi ex – me dijo con esa sonrisa que tiene y es tan cautivadora. De modo que, ahora he vuelto, y vivo con él.
Pero sabes una cosa, en solo unos días, he notado que es más silencioso, lo noto ausente, aunque si se da cuenta que estoy pendiente a él, rápidamente disimula y se vuelve encantador y cariñoso como siempre.
Es todo demasiado perfecto, y claro, cuando es así, me surgen las dudas tontas. Y a veces, como ahora, me pregunto que no se sí entendí bien lo que vi.
Sí, Sonia, si es que no me oyes, me refiero al otro chico que estaba en el pasillo desnudo.
¿A ti que te parece?
-Ángela, que huelo a té, a té verde.”
Dedicado a Merche, a Cibeles y a Princesalia, que desaban que Ángela volviese al piso de Raúl.
Quiero un café y bien cargado, y no pidas té por favor. Fíjate que me paso ayer, decidí volveral apartamento de él. No sabía que me encontaría, pero necesita volver. Allí, pase muy buenos momentos, y no debemos renunciar a olvidar esos instantes. Aún tenia la llave, y aunque posiblemente hubiese cambiado el bombin, pero todo era cuestión de comprobarlo.
Durante esas semanas, que decidí desaparecer, cada noche recordaba el tacto de sus manos y sus dedos, cuando me masajeaba y me acariciaba. Que gozo, dios mío.
La llave entró, como siempre. Solo estaba encedida la luz del pasillo, pero se veía todo tan ordenado. Eso me preocupaba. Sí, y bastante. Era tan desordenado.
A mitad de largo pasillo, mi olfato hizo que me tensará, un olor a té verde me provocaba un malestar. Un arrependimiento. Me dí media vuelta, y medio corriendo saí de allí. Que te voy a decir, angustia, presión, y el olor me puso taquicardia.
Ya en la acera de enfrente, respire hondamente, y me dije: "olvídate de Raúl. Ha vuelto con su mujer".
Si, sí. El olor a té me lo decía. Ellos eran fanáticos de esa infusión, y el verde era el preferido de ella.
En esta pasadas navidades, se ha hablado mucho de él. Del e-book o e-Reader, del libro electrónico, o como se llame, vamos de ese cacharro, tu ya me entiendes.
Parece ser que se ha vendido bastante, o que ha levantado bastante interés. A mí también. He tenido algunos en mis manos, lo he tocado, mirado, y la verdad creo que tendrán un futuro esperanzador.
Quizás, también, a muchos le habrá ocurrido como a mí. Que estoy seguro que un día de estos, tendré uno a mí alrededor. Pero ahora, solo son todas dudas.
De los modelos que han aparecido, ¿cual es el ideal? Que contenidos. En castellano, habrá diversidad de títulos, y no solo clásicos.
¿Cómo se adquieren los libros? Algunos al parecer, tienen wiffi. En fin, un sinfín de dudas, que estoy seguro a lo largo de este año, se irá aclarando y tendremos la información más acorde.
¿Y a ti, que te parecen esos “chacharros?
¿Tienes uno de ellos? Seguro que puedes aportarnos algunas de las dudas aquí expuestas, o alguna cosa que decir al respecto.
Nada más acabar de tomarse, aún caliente, su habitual taza de té verde, Raúl pagó y se disponía a salir del “Bar de Ángela”. Había quedado con Sonia, su hermana, y con Raquel, aquella chica rubia que era el alma gemela de ella.
Fue a requerimiento de Sonia, quedar por lo menos tomar café en estos días navideños. En un principio Raúl, les ofreció este bar, pero ellas preferían en una cafetería del Centro Comercial.
Cuando se levantó, con su habitual torpeza, tropezó con una de las sillas, e hizo mirar a la gente que estaba en la barra. De un vistazo, vio la sonrisa de Jorge, y le pareció oír algún comentario, que no llegó a entender del todo. Hasta Claudio, el guacamayo azul y amarillo, dijo algo.
Se acercó al paragüero, ya que llovía, y era imposible olvidarse el paraguas. Justo encima, en la pared, un enorme letrero tenía un texto breve. No se había fijado antes. Se puso a leerlo. Lo volvió a leer. A la tercera, parece que todo le encajaba. Sonrió, y salió pintando a la cita, levantando el brazo de forma de saludo para los allí presente.
Bar de Ángela
“Que lo mejor de este año, sea lo peor del siguiente”
Con el ánimo de compartir un rato agradable, intentare dar opiniones sobre libros leidos, algunas reflexiones, y tambien algunos relatos que me atrevo a escribir.
Es tu "casa", adelante.
Diego Santos Márquez.