Esto tendría que habérosolo comentado hace ya algún tiempo, que fue cuando lo gané, pero he estado tan liada con mi viaje, con el trabajo y temas varios, que lo pospuse, me fui olvidando, y así llegamos hasta hoy, en que me dije: " pues de aquí no pasa, tengo que compartirlo con mis amigos areneros".
Sí, he ganado otro premio literario, y estoy muy muy contenta por ello, es el cuarto en mi haber, y el segundo en un par de meses. Además, es, sin duda, el más importante que he ganado hasta ahora, ya que se trató de un concurso de relatos cortos, con participación a nivel nacional, y la dotación del premio fue de cuatrocientos euros en metálico, y la promesa de ver el relato publicado en una recopilación. Esto último todavía no lo he visto. Pero ya os lo contaré.
No imagináis mi ilusión cuando me lo comentaron, y el buen rato que pasé cuando fui a recogerlo al acto de entrega de premios, donde tan cordiales fueron conmigo. Fue una hermosa experiencia.
El relato es un cuento de corte fantástico, la historia de una reina loba, que tiene la inusual capacidad de convertirse en humana. Espero poder colgarlo aquí para que todos podáis leerlo y darme vuestra opinión.
Os lo cuento porque me apetecía un montón compartir la buena nueva con vosotros, y también, confieso, para animarme a mí misma a seguir escribiendo, a seguir disfrutantando de la literatura, y a llevar con entereza el duro día a día, ja,ja,ja, que nada tiene que ver con estas alegrías.
Os dejo un beso muy grande, y os agradezco vuestra compañía por aquí. Que tengáis un feliz día
Hoy quiero aparcar un ratito mi relato, para dejaros este artículo que me encontré hoy por internet, y que me ha parecido interesante. Espero que os guste y os sea de utilidad.
Besos.
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Yo Soy Autor: una plataforma para defender los derechos del autor
Internet, y en general, las nuevas tecnologías, ha supuesto un reto al sistema tradicional de gestión de derechos de autores y producción de material audiovisual. Una plataforma de autores ha decidido aliarse con la Red, no luchar contra ella.
Las revoluciones tecnológicas (papel, imprenta, internet,..) siempre han proporcionado nuevas oportunidades tanto para la creación como para la difusión de obras y creaciones. Internet no ha sido una excepción: la Red y la tecnología están configurando un nuevo escenario en el que cambian las formas de relacionarse entre el creador que genera un contenido y la persona que lo disfruta.
En este contexto nace yosoyAutor.org, una plataforma con un ámbito de actuación en la Red, que ha sido creada por y para la defensa de autores y creadores, que busca promover el debate público sobre la gestión de la Propiedad Intelectual y los derechos de los creadores en la nueva Sociedad de la Información para buscar formulas que sean de interés para la mayoría.
Bajo el lema ?Tú creas, tú decides,? la plataforma anima a escritores, músicos, artistas plásticos, programadores, fotógrafos o los nuevos creadores de contenidos como los blogers, a unirse a ella debatir y proponer alternativas a los sistemas tradicionales de gestión de derechos y a inscribirse en esta iniciativa basada en la transparencia, la democracia directa y la libertad del autor para elegir el tipo de licencia de todas y cada una de sus propias.
Para conseguirlo, yosoyAutor.org apuesta por las nuevas tecnologías como elemento fundamental para asegurar una participación activa y una transparencia informativa en tanto para autores como creadores. Así se podrá llegar de una manera efectiva a los consumidores de los contenidos, la inmensa mayoría de los internautas.
Una de sus mayores demandas es que se reconozca de forma legal y explícita, junto con el Copyright (modelo de gestión imperante en la actualidad), las licencias Copyleft y el Dominio Público como medios de protección de los derechos de propiedad intelectual. De esta manera, pretenden alcanzar una mayor libertad del autor y del creador para elegir el modelo de gestión que quiere para sus derechos de propiedad
YosoyAutor.org busca también una igualdad de oportunidades en el acceso al conocimiento y la cultura. Para ello, desde la plataforma se llama a la creación de ?una Ley de universalidad de la banda ancha para que Internet sea un servicio asequible a todos y para todos sin discriminación?.
Dominio público para todos
Una de sus iniciativas más interesantes es la posibilidad de que los bienes culturales del estado se declaren de Dominio Público, instando a los Poderes Públicos a poner a disposición de los ciudadanos toda la información de los mismos para su uso, copia y modificación y distribución. De esta forma, toda la documentación pública que se halla en cualquier registro de índole estatal, autonómico o local se encontraría fácilmente accesible al usuario. La plataforma se presenta como una voz alternativa de autores y creadores que ven en Internet multitud de formas diferentes de gestionar los derechos de sus obras. YosoyAutor.org cuenta ya con su propio manifiesto en el que se expone la necesidad de revisar los modelos de gestión de propiedad intelectual para así aumentar el acervo y el patrimonio cultural y artístico.
Esto tenía que contarlo.
Necesitaba compartirlo con vosotros, mis amigos; así que, allá va:
Hace ya bastante tiempo, vi en una página de internet el anuncio de un concurso de cuentos, que me llamó la atención. Se trataba de escribir un pequeño relato, con temática amorosa, y enviárselo por mail. De entre todos, se seleccionarían los cinco mejores, y serían publicados en dicha página, y al ganador le darían, además, un regalo.
No es que fuese la panacea de los concursos, ni que el premio resultase sumamente tentador. Más bien, era un concurso modesto. Pero aún así, me apeteció presentarme. Ideé una historia amorosa, acerca de una pareja que se conocía por internet, en unos dos o tres folios (ya no recuerdo), y la envié, con mis datos.
Veía como algo muy improbable que mi relato fuese elegido, puesto que a estos concursos internáuticos se presentan millones de personas, pero era una posibilidad que estaba ahí, y me hacía ilusión.
Lo cierto es que el tiempo fue pasando, y aunque miraba la página, nunca veía nada relativo al concurso, ni nunca vi ningún relato publicado. Tampoco se pusieron en contacto conmigo en ningún momento, así que poco a poco, me fui olvidadando del tema. Hasta el punto de sacármelo de la cabeza.
Pero ayer, cuando llegué a casa por la noche - agotada después de un día durísimo de trabajo, que tuve, y que soporté con fiebre y amigdalitis incluso -, me encontré con un paquete que un mensajero me había traído. Los portes estaban pagados, y el remitente no me sonaba a nada. Lo abrí corriendo, muerta de curiosidad, y allí dentro estaban una escueta felicitación por haber ganado el concurso de cuentos amorosos, y mi regalo, que resultó ser un precioso foulard de seda auténtica, de diseño exclusivo.
No imáginais la ilusión que me hizo. Salté de contenta. Y me pasé el resto de la noche sonriendo como una tonta. Había tenido un día tan horrible, me encontraba mal, estaba tan baja de moral... y aquello, con lo que no contaba, aunque era una menudencia, me alegró el día. Me subió el ánimo como una espuma.
Ya véis, un concursito sin importancia, y ya olvidado por mí; y la obtención de un modesto premio, pero han sido como una inyección de adrenalina.
Estoy muy contenta. Muy satisfecha. Me siento reconocida. Y, la verdad, dada lo baja de moral que estaba últimamente, ya me estaba haciendo falta.
No creáis que esto lo narro aquí por presumir. No es eso. Simplemente, deseaba compartirlo con vosotros. Que me leáis, que os guste, eso sí lo considero un mérito, y sí me hace muy feliz.
Besos enormes a tod@s y gracias por pasaros.
Rebuscando en el correo, me he encontrado con este texto anónimo, que me ha hecho sonreír por momentos, y con el que me siento tan identificada. Lo comparto con vosotros, a ver qué os parece.
Besos.
Los que nacimos entre 1970 y 1979 "El objeto de esta misiva es la de reivindicar una generación, la mía, la de todos aquellos que nacimos entre 1970 y 1979 (año arriba, año abajo), la de los que estamos currando de algo que nuestros padres ni podían soñar, la que vemos que el piso que compraron nuestros padres ahora vale 20 ó 30 veces más, la de los que estaremos pagando nuestra vivienda 50 años.
Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante de los grises. No votamos la Constitución, y nuestra memoria histórica comienza con el Mundial España 82 y Naranjito. Aunque nacimos en una dictadura, siempre hemos tenido una conciencia democrática. Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales, y sabemos más de política que nuestros padres y de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes.
Hemos descubierto la verdadera política con personajes como Juan Guerra y su hermano, con casos como el Prestige o la posición del gobierno de Aznar en la guerra de Irak. Nos dijeron que teníamos que admirar a aquellos actores que denunciaron la guerra en la Gala de los Goya, pero que nunca dijeron nada en la de Yugoslavia o Sierra Leona, o lo que es más grave, nunca se han atrevido a opinar en público ni hacer una película sobre el terrorismo y la situación actual de Euskadi.
Somos la última generación que hemos aprendido a jugar en la calle a las chapas, la peonza, las canicas, la comba, la goma o el rescate, y a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color. Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero oíamos (y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.
Se nos ha etiquetado de generación X, y tuvimos que tragarnos bodrios como Historias del Kronen o Reality Bites, y creer que éramos nosotros reflejados (si te gustaron en su momento, vuélvelas a ver, verá qué chasco). Lloramos con la muerte de Chanquete, con la puta madre de Marco, que no aparecía, y con las putadas de la señorita Rottenmayer; nuestra primera canción del verano fue "Los Pajaritos" (1981), y nuestra primera tele fue en blanco y negro.
Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga, que nos reímos de un anuncio que decía si el Madrid era otra vez campeón de Europa, que durante un tiempo tuvimos al baloncesto como el primero de los deportes.
Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los diez años.
Entramos al colegio cuando aún existía Castilla la Vieja, cuando el 1 de Noviembre era el día de Todos los Santos, y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso y el profesor te podía soltar una ostia; fuimos a la universidad con unas notas de corte del copón y con una masificación acojonante, pidiendo prórrogas en la mili y objetando. Somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de ETTs (gracias PSOE), y a los que no les cuesta un duro echarnos a la calle (gracias PP).
Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes de que naciéramos, como si no hubiéramos visto nada histórico. Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo contando chistes de Irene Villa, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yeltsin borracho tocarle el culo a una secretaria; los de nuestra generación fueron a la guerra (Bosnia, etc.), cosa que nuestros padres no hicieron; gritamos OTAN no, bases fuera, sin saber muy bien qué significaba, y nos enteramos de golpe un 11 de Septiembre.
Aprendimos a programar el video antes que nadie, jugamos con el Spectrum, odiamos a Bill Gates, vimos a Perico Delgado anunciar los primeros móviles, y creímos que internet sería un mundo libre...
¡VIVA NUESTRA GENERACIÓN!
Bienvenidos al lugar donde nada es lo que parece, o todo puede ser. Ficción o realidad, ¿Qué más da?...Nuestras narraciones, verídicas o ficticas, muestran de un modo u otro cómo somos, sólo hay que saber interpretar...