Portal de blogs literarios, comunidad literaria, y foro literario - Libro de Arena
Conoce a ladamadescubierta       Se han interesado por él 124 lectores      85 libros en su biblioteca
     76 valoraciones      177 posts en su blog      Es lector de 0 grupos

La Dama Descubierta

Suenan cascos en la grava
es la dama que regresa
con el sentir como mapa
y el amor que la atraviesa


Entre mis recuerdos

 


Hoy es mi cumple, y un amigo me ha enviado este youtube de mi querida Luz que me ha encantado, así que os lo traigo, mientras me sumerjo entre mis recuerdos...





Denunciar contenidos

Eos y Títono

 


Eos diosa de la Aurora, hija de los Titanes, salía de su hogar al borde del océano que rodeaba el mundo para anunciar a su hermano Helios, el Sol.



Títono era un mortal hijo de Laomedonte, rey de Troya.



Como su hermano Ganímedes, Títono era de una belleza deslumbrante y la diosa Eos se enamoró de él.



La bella Eos de dedos rosados lo raptó, se lo llevó al Olimpo y le pidió al padre de los dioses, Zeus, que le concediera la inmortalidad.



Pero a la diosa se le olvidó pedir también la juventud eterna, de modo que Títono fue haciéndose cada vez más viejo, encogido y arrugado.



Para compensar los achaques seniles alimentó a Títono con la ambrosía celeste, sustancia que según la tradición hacía que los cuerpos fueran incorruptibles. Pero todo su esfuerzo fue vano.



Llegó un momento en que ya ni siquiera podía salir del tálamo nupcial y la pobre Eos se conformaba con escuchar su voz, y así siguió marchitándose cada vez más hasta que llegó a caber, como los bebés, en una pequeña cesta.


 


Por fin, Eos terminó con la agonía de su amado y le transformó en cigarra.


 


Desde entonces cada vez que Eos se despierta por la mañana y llora produciendo el rocío con sus lágrimas, Títono se alimenta de las mismas, según la creencia antigua, y cuando le preguntan qué desea, responde en latín: Mori, mori, mori... que significa estar muerto.

Denunciar contenidos

Avatar

¿Habéis visto esta película?


Independientemente de si gustan o no los films de ciencia ficción, esta película hay que verla, porque marca un antes y un después en el cine.


10 años tardó James Cameron en realizarla. Titanic fue su anterior Opus Magna, todavía en la era hollywoodiense del "cartón-piedra", y esta es la primera de la era digital. Ahora otros directores ya buscan hacer remakes en 3D de sus éxitos, como George Lucas y su Star Wars, y también se puede uno instalar tal tecnología en casa, aunque te cueste la suma de 2.700 euros.


Yo disfruté la peli mucho, porque la escenografía es impresionante. Y porque, gracias a las gafas 3D, parece que estés metida en la historia, y parece que la vegetación exhuberante de Pandora te roce, o que te llueva la ceniza cuando arde Arbol Madre...


Os dejo con dos imágenes de los Na’Vi, esos seres que te atrapan con su azul profundo, y con esa simbiosis preciosa con la naturaleza, y esa forma de entender la vida, de la que deberíamos aprender un poco.



Denunciar contenidos

Céfalo y Procris


Céfalo estaba casado felizmente con Procris, a pesar de que él tuvo dudas de la fidelidad de su esposa y le puso algunas pruebas.

Pero ocurrió que por una desdichada confusión, fue Procris, la que desconfió de su marido.



Céfalo, hijo de Deyoneo,  se casó con Procris, una hija de Erecteo, y ambos se juraron eterna fidelidad.


Eos, la diosa de la aurora, estaba condenada a enamorarse consecutivamente de mortales por decisión de Afrodita.  Y un día se encaprichó de Céfalo. Le secuestró e intentó hacerlo su amante, pero Céfalo la rechazó recordando los votos de fidelidad hacia su esposa. Entonces Eos trató de convencerle de que Procris faltaría a su promesa a cambio de riquezas, lo que Céfalo negó indignado.



A Céfalo le gustaba retirarse cerca de una fuente sagrada sobre el fresco césped. Así pasaba las horas Céfalo, apartándose de sus criados y de sus perros. En aquella arboleda el joven se sentaba a menudo sobre el suelo, y solía cantar: 


“Ven, mudable brisa, para que refresques mis ardores, tú, a quien he de recibir en mi regazo”.




Alguien, servicial en mala hora, transmitió con memoriosa boca a los tímidos oídos de la esposa las palabras que había escuchado. Procris, cuando oyó el nombre de Brisa, como si se tratara de una rival, desmayóse y quedó enmudecida por el súbito dolor.

Enloquecida de celos, Procris  salió al bosque en busca de su marido, con paso sigiloso y ocultándose, para encontrarle con su amante.






"¿Cuál era, Procris, tu pensamiento, cuando así te ocultabas, delirante? ¿Qué ardor había en tu desconcertado corazón? Pensabas sin duda que estaba a punto de llegar aquella Brisa, quienquiera que fuese, y que tus ojos habrían de contemplar el delito. Unas veces te arrepientes de haber venido (pues no querrías sorprenderlos), otras veces te alegras de ello: el amor dudoso turba tu corazón. Lo que le mueve a dar crédito es el lugar y el nombre y el delator, y el que la mente siempre piensa que existe aquello que teme."



Ya el día en su mitad, ha reducido las sombras; Céfalo se dispone a marchar y la infeliz esposa comprueba la confusión sobre el nombre de la Brisa soñada.

Volvió la cordura y el color natural a su rostro.

Se levanta la esposa para ir a abrazar a su marido y con el movimiento de su cuerpo menea las ramas que encuentra al paso; él, creyendo que ha visto una fiera, con juvenil impulso coge el arco; en su mano derecha toma la jabalina y la lanza sobre Procris .




"¿Qué haces, desventurado?, ¡no es una fiera, detén la jabalina! ¡Desdichado creyéndola un jabali tu venablo ha traspasado a la joven. !"






“¡Ay de mí!” grita ella “has traspasado un pecho amigo. Este lugar siempre tiene heridas hechas, por Céfalo Muero antes de mi día, pero sin que me haya deshonrado rival ninguna. Esto hará, tierra, que seas leve para mí cuando me entierren. Ya mi espíritu sale a las brisas de cuyo nombre sospeché. Desfallezco, “¡ay!; cierra mis ojos con tu mano querida”.





Él abraza contra su pecho entristecido el cuerpo moribundo de su amada y lava con sus lágrimas las crueles heridas. Sale el espíritu y al escaparse paulatinamente del pecho temerario, lo va recogiendo la boca del infeliz marido.




"Seas quien seas,que la ofuscación no te lleve muy lejos, ni llegues a perder el seso oyendo el nombre de una rival. No creas con ligereza."


(Fragmentos de Ovidio. "El arte de Amar")

Denunciar contenidos

Año nuevo, luna llena...

 


Esta noche celebraremos la llegada del Año Nuevo  iluminados por una hermosa Luna Llena.


Seguro que es un presagio de buena suerte. Ya lo dice el refrán:  


"Luna brillante, buen tiempo por delante".


Feliz año nuevo, areneros. Feliz año nuevo, mundo.


 

Denunciar contenidos

Duerme...

 



 
Duerme...

 

Una nueva angelical me dio tu nombre

aquel día en que la gracia entró en mi vientre.

Yo sé que eres Dios eterno desde siempre

y en amores te mudaste como un hombre.

 

Yo sé que eres Salvador que el mundo implora

y tu sacrificio librará mi alma.

Hoy mis brazos maternales te dan calma

mientras toda la creación a ti te adora.

 

No te inquiete tu mañana y duerme, cielo.

No te de jamás temor, que Dios te guarda.

Que yo sé, mi niño, lo que a ti te aguarda,

y esta noche, con mi nana, yo te velo...


 

 

 

 QUE CADA DIA DEL AÑO SEA NAVIDAD EN VUESTROS CORAZONES


Denunciar contenidos

Pan y Siringa


 


Pan era el semidios de los pastores y los rebaños, mitad hombre mitad animal, célebre por  su habilidad para hacer que la gente sintiera de pronto un miedo desconcertante, pues inspiraba, literalmente, "pánico". Pan era, también, el dios de la fertilidad y de la sexualidad masculina desenfrenada. Habitaba en los bosques y en las selvas, donde acechaba continuamente a las ninfas en busca de sus favores, correteando tras las ovejas y espantando a los hombres que penetraban en sus terrenos.


 


Siringa  era una náyade que vivía en la bella tierra de Arcadia. Era adepta de la diosa virgen Artemisa, de ahí que guardara con celo su castidad. 


 


El dios Pan la encontró un día cuando bajaba del monte Liceo, se enamoró de ella y empezó a perseguirla. 



Cuando Siringa llegó al rio Ladón, se sintió acorralada, y pidió ayuda a la diosa del río, quien, conmovida, le dio un abrazo protector para despues convertirla en un cañaveral.


 


Cuando Pan llegó al rio sólo pudo abrazar las cañas mecidas por el viento.


 


Y el rumor que producían le agradó tanto que decidió construir un nuevo instrumento musical con ellas. Así creó la siringa (llamada así en recuerdo de la ninfa) que en español es más conocido como zampoña (conjunto de varias flautas paralelas unidas).


Denunciar contenidos
Artículos publicados: 177
1-2-3-4-5-siguiente



Portal de blogs literarios, comunidad literaria, y foro literario - Libro de Arena

Ayuda | Contacto | Condiciones de Uso | Política de Privacidad


2010 © librodearena.com