Pequeños zapatos de los niños y niñas del orfanato de Meki, Etiopía.
Meki, es un poblado que está a unos 120 Kms de Addis Abeba. Allí hay una casa-orfanato que cuenta actualmente con 31 niños de todas las edades. El más mayor tiene catorce años. Aquí se acogen a todos los niños que están en situación de desamparo y muchos de ellos son abandonados en la misma puerta. Ninguno es susceptible de ser adoptados y su filosofía es que lleguen a educarse y labrarse un futuro profesional remunerado en el propio país. Los escasos y valiosos Servicios Sociales etíopes consideran que cuando un bebé está abandonado es porque la madre no puede hacerse cargo del niño. Éstos gestionan la adopción en los diferentes centros privados pero no aportan ni un euro para sostener el mantenimiento de estos establecimientos.
*Foto, trabajadora del orfanato con un bebé huérfano de pocos meses. A.Mora.
Mar junto con Jorge llevan un par de años siendo los responsables del orfanato y nos cuentan con ansiedad que para mantenerlo necesita unos 2500 euros mensuales para proporcionar entre otros, la leche necesaria para bebés, comida, escolarización de los niños y pagar el sueldo a 14 empleadas. Antes de encaminarnos a Etiopía me propusieron crear una biblioteca en este orfanato. La idea me pareció fantástica. Siempre me han parecido fascinantes las bibliotecas., sus rincones por descubrir, sus libros esperando ser leídos, el olor del papel viejo, sus largas estanterías. Pero sobretodo la facilidad de acceder a miles de historias maravillosas.
Entonces nos pusimos en marcha para intentar proporcionar lectura, cultura a todos estos niños que muchos de ellos han tenido un pasado trágico. Encargamos una gran librería, bancos largos y mesas. La pizarra era para el salón de lectura y compramos más de un millar de libros.
Además de diverso material escolar de manualidades y pósters gráficos de anatomía, así como alfabetos.
Llevamos a Simbad el marino, a George Orwell con su "Rebelión en la granja". Llevamos poesía, diccionarios en inglés, cientos de cuentos. Muchos tradicionales y otros de la literatura clásica de Etiopía. También libros para hacer teatro y aprender inglés.
*Foto, Mar enseñando los diferentes libros para la futura biblioteca. A.Mora. Cuando pusimos todos los libros en la mesa los niños se volvieron locos de alegría. Mar les dijo que se permitía leer dos ejemplares y cuando éstos los acabasen, podían repetir con otros dos libros. Imprescindible forrarlos para su conservación.
El chico mayor estaba encantado. Le apasiona la lectura pero debido a los escasos recursos del orfanato apenas podía conseguir libros.
Reconozco el ansia de leer, de beber de las páginas, de conocer y de transportarse a través de cada renglón de una buena historia.
Lo conozco, porque yo a su edad era parecido a él. Y si en mi infancia me hubiese faltado esa biblioteca, creo que no hubiese sido la misma. Verlos tan felices a estos niños fue una de las experiencias más gratificantes que he podido vivir con Lápices para la Paz. Todos compartimos su alegría y los gritos de emoción. Fue entonces cuando se acercó una niña y sin mediar palabra me abrazó. Me repetía una y otra vez “gracias”. Seguimos unidas la una a la otra, diciéndole que “de nada es para vosotros, para siempre".
Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca. Jorge Luis Borges (1899-1986).
*Foto niños con sandalias hechas por neumático reciclado. A.Mora.
Muchos niños de los poblados llevan sandalias realizadas con neumáticos reciclados. Sus rostros, sus sonrisas que a pesar de que padecen a diario el drama del hambre, la escasez de agua, medicinas, y donde muchos subsisten con una economía de trueque y del reciclaje nos demuestra de una forma explícita que no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita. Y que hay que seguir apostando por una educación para el consumo que conciencie a la población a cambiar la mentalidad del “usar y tirar”, de conocer que tenemos que ser coherentes de lo que compramos ya que nuestra forma de consumir podríamos influir en la marcha de la economía mundial. Y eso sí que seria un gran paso en nuestra sociedad. Os dejo aquí dos referencias sobre la utilización del neumático. ....
"Un pequeño esfuerzo para una gran recompensa, en España se consumen más de 20 millones de neumáticos ¿Dónde va a parar todo esto? Usted consume un neumático cada 6 años. Cada neumático produce una media de 5 pares de sandalias.....
Contribuya en la conservación de la naturaleza, utilice cada año un par de sandalias con la suela de neumático reciclado. "La moda ecológicamente correcta".
La ecología está cambiando la moda, utlizar productos naturales y reclicados es una necesidad..."
*Foto, los dueños de las sandalias. A.Mora.
En España, cada año, se producen 300.000 toneladas de ruedas usadas. Cerca de 100.000 vuelven al mercado después de un recauchutado (cambio de banda de rodadura de la rueda); 50.000 se reciclan como polvo de caucho para hacer carreteras, pistas de pádel, pistas de tenis y parques infantiles; y otras 50.000 toneladas se valorizan energéticamente para la industria cementera que, por las características del material, es la que mejor puede aprovechar este residuo.
*Madre e hijos llegaron tarde para el dispensario médico de la misión salesiana. Foto A mora.
Vino recorriendo kilómetros. Quería ir al dispensario médico de la misión que se encontraba en esos momentos cerrado. La madre sólo nos enseña un papel roto que se podía leer Amoxicilina. Quizás para sus hijos, quizás para ella misma. Una simple nota que sujetaba con fuerza.
Llegaba tarde, cansada, con cuatro hijos alrededor suya. El más pequeño en la espalda inmerso en un profundo sueño. Los demás menores sin separarse apenas, salpicando polvo y tierra. Rostros embadurnados de suciedad. Una niña descalza, escondiéndose del sol por una chaqueta gastada. La madre sacó su pecho, un pequeño impaciente situado a la espalda de la hermana mayor, demandaba leche.
Otra familia más como cientos que habitan en Etiopía. Que forman parte de frías estadísticas pero nunca de titulares de prensa. Esta pobreza asola y diezma la vida de niños y niñas menores de cinco años. Pero esta mujer joven, valiente y con decisión ha llegado hasta aquí para recibir un antibiótico. Avisamos dentro de la misión y le dijeron que tenía que venir a la tarde. Y allí se quedaron esperando en un resquicio de sombra que ofrecía una casa de adobe.
Dice Eduardo Galeano que la pobreza puede merecer lástima, pero ya no provoca indignación: hay pobres por ley de juego o fatalidad del destino. Y que nunca el mundo ha sido tan injusto en el reparto de la riqueza, pero el sistema que en el mundo rige, y que ahora se llama, pudorosamente, economía de mercado, se sumerge cada día en un baño de impunidad.
Galeano, y sus "Nadies" nunca ha estado tan presente como en el momento que esta familia se presentó en medio del agotamiento.
Nunca conoceré el nombre de esta mujer, ni la de sus hijos. Tampoco conoceré sus sueños, sus deseos y si ese mismo día había tomado bocado alguno de los miembros de la familia.
Pasarán los días, las semanas, los meses, y yo me encontraré en un mundo rico, occidental y opulento donde se tira toneladas de comida, se cambia de pantalón cada mes y se derrocha tanta agua que cada persona gasta el doble de lo que necesita.
Y lo que nunca olvidaré que toda estas personas, los Nadies de Galeano, son Personas con alma y dignidad y que nosotros jamás tenemos que abandonar, relegar e ignorar esta parte de nuestro mundo, tan silencioso pero con un constante grito de sufrimiento.
La segunda escuela donde nos dirigíamos se llama Girmama y era la que más alumnos tenía. Mucha gente de los poblados corría para ver lo que trasportábamos e incluso muchos niños no escolarizados se introducían en las aulas al comprobar que dábamos cuadernos y bolígrafos en el acto. Dejamos exactamente el mismo material escolar como el anterior colegio y todos los niños y niñas que estaban en las aulas vestían ropas rotas, gastadas, usadas por decenas de hermanos y vecinos. Tres profesores con batas blancas nos recibieron y nos dijeron los tres diferentes grados de nivel escolar. En el grado 1 pude comprobar que había bastantes chicos mayores luchando contra el analfabetismo y muchos de de ellos también en contra del tiempo pues en menos de tres horas debían de ir con el ganado a pastar. *Foto, Alumnos de primer grado se levantaban cuando entrábamos a visitarles.
Observando a estos chavales, donde su principal preocupación es alimentarse siempre me viene a la mente cuantos de estos niños y niñas está desperdiciando el mundo. La pobreza niega la posibilidad de que un niñ@ pueda ser un gran profesional de las matemáticas por ejemplo o un gran pintor, o un científico de renombre, o simplemente salir de ese círculo donde en la miseria más extrema no existe ni un atisbo de sueños ni anhelos que hagan imaginar con otra forma distinta de vida. De otra manera de ver el mañana.
*Foto alumnas de la escuela Girmama.
La necesidad priva de una alternativa a labrarse un futuro. La humanidad está perdiendo grandes personajes que puedan cambiar el mundo. Y esto es, sumamente triste.
*Foto niño sin escolarizar acudió a la escuela para recibir material escolar.
Una de las frases de Bertolt Brecht, donde dice que las revoluciones se producen en los callejones sin salida, siempre me ha dado ánimos y esperanza. Y sólo deseo que con sólo un niño o una niña de esta pequeña parte olvidada de Etiopía le haga motivarse todos estos libros con su lectura, con su aprendizaje, quizás habrá merecido la pena.
La otra pandemia tiene ceguera crónica. Lleva años protagonizando enormes listas de muertos en ese otro mundo invisible e intangible que de vez en cuando sale por navidades después de anuncios de turrones y loterías. Hoy Pinto&Chinto no lo ha podido expresar mejor.
Existen unos brazaletes que se llaman ’MUAC’, medida del perímetro braquial (Mid-Upper Arm Circumference) son el instrumento que emplea el personal sanitario para realizar un diagnóstico rápido de la desnutrición en niños menores de cinco años. Este brazalete está graduado y tiene cuatro franjas de color.
Nos comentan que cada color indica un nivel de nutrición: Verde: estado normal. Perímetro de más de 135 mm. Amarillo: riesgo de desnutrición. Perímetro de 125 a134 mm. Naranja: desnutrición moderada. Perímetro de 110 a124 mm. Rojo: desnutrición severa y peligro de muerte. Perímetro inferior a 110 mm.
*Foto campaña de Médicos sin Fronteras frente a la desnutrición infantil.
Las imágenes de niños hambrientos al igual que escenas de guerras y muertos entre escombros ya forman parte de la conciencia pública. Somos meros espectadores, sin ninguna implicación. Y aquí entre todas estas mujeres que demuestran tener una fortaleza de hierro observas que todos estos niños y niñas enfermos del hambre lo hacen verdaderamente en el más pleno silencio. Sin ruido, muy alejados del resto de este otro mundo que tenemos.
Las madres sacan sus secos pechos a sus hijos de más de tres años, es el único recurso que tienen. Pero no solo la desnutrición causa estragos. Ésta también suele estar acompañada por Sida y malaria. Ante estos casos extremos suelen administrar urgentemente suero glucosado y antibiótico. *Niño con leche especial. Foto A.Mora.
Y una de las soluciones ante esta lacra tiene un nombre: Plumpy nut es un alimento terapéutico que está ayudando a mitigar los efectos de crisis alimentarias. Es un tratamiento revolucionario que permite revertir un estado de desnutrición severa en poco tiempo a un pequeño coste: se trata de los alimentos RUFT.
El RUTF es una pasta producida a base de leche en polvo, cacahuete, aceite, azúcar, macronutrientes y micronutrientes basados en las necesidades del niño desnutrido agudo severo. Estos productos pueden adaptarse a los hábitos alimentarios de la población (a base de cacahuetes, pescado, etc.). Se presenta en envases individuales de 92 gramos, con un aporte energético de 500 calorías cada sobre. Con el RUTF se consigue tratar a 10 veces más niños que con los tratamientos anteriores. La gran mayoría de los niños desnutridos puede seguir el tratamiento desde casa en lugar de tener que ingresar en el hospital. Esto permite que el programa llegue a más niños, al tiempo que se minimiza el riesgo de que contraigan una infección en el hospital. Un tratamiento adaptado a las necesidades de los niños de entre 6 meses y 5 años. Fácil de usar en entornos con recursos limitados. No contienen agua, lo que les hace resistentes a la contaminación bacteriana. No requiere preparación previa. Se reparte en sobres individuales envasados al vacío, listos para comer. Tienen una larga caducidad. Resultan fáciles de utilizar y transportar en climas cálidos
92 gramos de esperanza, Michel Lescanne, es el fundador de la empresa agroalimentaria Nutriset, y es el creador de esta pasta alimenticia para luchar contra la malnutrición que sólo distribuyen las organizaciones humanitarias. Un conjunto salvador, ya que con un consumo de tres sobres al día durante algunas semanas los niños quedan a salvo de la desnutrición. Hablando con las Sisters sobre esta galleta de quinientas calorías estaban sumamente interesadas en aplicarlo en el programa. Y más cuando una sucursal de la empresa está ya instalada en la capital de Etiopía. *Mujer e hijo dentro del programa de nutrición de la misión. Foto A.Mora.
Tengo la esperanza que algún día escribamos otra forma humanitaria de administrar los recursos y como se repite una y otra vez, tenemos que lograr que gobernantes y grandes empresas dejen de mirar hacia otro lado. Este hambre arraigada desde décadas tiene cura. Cuando le pido permiso para realizar una fotografía ella, sonríe. Y esa expresión tan increíblemente sencilla nos une. A través de culturas diferentes, idiomas, kilómetros, formas de comportarnos. Y esa unión es proporcional a lo que debería unir el dolor y las injusticias. :::::: Más: Cada año mueren más de 5 millones de niños por desnutrición aguda severa. Una enfermedad que ahora podemos combatir gracias a un tratamiento muy sencillo. Pero esto no todo el mundo lo sabe. Por eso queremos hacer una película que denuncie esta realidad. Y vamos a pedir a Al Gore que la protagonice y utilice todo su poder mediático para convertir el fin de la desnutrición infantil en una prioridad mundial. Si tú también crees que el fin del hambre es posible, entra en pideselo a algore y deja tu firma. El fin de la desnutrición aguda infantil es posible.
*Niño desnutrido en la balanza de peso del programa de nutrición de la misión salesiana. Foto, A.Mora.
Si tuviese que describir en una sola palabra este país Etiopía, diría hambre. Una sola y única palabra. Aún resuena en mi mente el principal objetivo del milenio marcado por la ONU. Erradicar la pobreza extrema y el hambre. Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015 la proporción de personas que sufren hambre y las personas cuyos ingresos son inferiores a un dólar diario.
Más de 840 millones de personas en el mundo están desnutridas. Anualmentemueren seis millones de niños menores de cinco años como consecuencia de la desnutrición. Estos datos son más que conocidos por los integrantes de ONU, los mismos que propusieron unos objetivos que antes de que saliesen publicados ya estaban condenados a no cumplirse.
Aún retumba en mi cabeza más si cabe que antes al contemplar cómo mujeres con mirada cansada con sus niños a cuestas en la espalda por un ajado trapo se acercaban a una sala que está justo a las puertas de la Misión. Vienen al programa de nutrición de las Salesianas. Único en la zona. * Mujeres recorren más de 10 kilómetros para alimentar a su bebé y así mismas. Foto A.Mora.
Llegan caminando desde lejanos poblados. Con ropas llenas de polvo y arena. Con capas superpuestas de suciedad a falta de agua debido a la incesante sequía. Me admira la capacidad de supervivencia de estas mujeres. Aquí el hombre es el que come primero y la mujer y los niños comen después y sólo cuando ha quedado algo de comida. El no comer es lo normal para la mayoría de los niños. El ir a dormir sin tomar ni un trozo de pan es común.El hambre normalizada. Qué violencia y qué acto de injusticia se comete diariamente en los países más desfavorecidos. Qué indecencia y qué inmoralidad que niños mueran por no tener nada con qué alimentarse. *Niño bebiendo leche especial para desnutridos. Foto A.Mora.
Ya lo dijo Médicos Sin Fronteras respecto a la desnutrición infantil: ésta no recibe suficiente atención internacional. A pesar de su decisivo impacto en la mortalidad infantil y en la salud a largo plazo, el tratamiento y la prevención de la desnutrición no han sido cuestiones lo bastante prioritarias en la planificación y los programas de salud pública internacionales y nacionales. Pero sin embargo y suena irónico, en cualquier sitio de Etiopía puedes encontrar una botella de Pepsi antes que un trozo de pan para un famélico niño.
Aquí el hambre es crónica. La misión está dando respuesta a unos 100 niños que llegan en un estado considerable de malnutrición. En el programa de nutrición de las sisters donde se trata tanto a la madre como al hijo, se consigue que los niños (en su mayoría llegados por debajo del 70% del peso normal) alcanzan un porcentaje normal y se les incorpora al Suplementary Feeding (reciben 10 kg. de faffa (una especie de pasta multiproteínica administrada cada 15 días) para evitar una recaída del niño.
Lo primero que hay que hacer es pesar al menor. Son pequeños que se levantan con una mano. Pesan tan poco que parecen que pueden volar. Tienen la piel seca, cuarteada, sobrante, esperando ser nutrida y a muchos les cuesta llorar. Apenas tienen fuerza.
Saludo a las madres, tocando sus manos. Están también resecas, como lijas y a pesar de todo el sufrimiento que llevan en sus almas, sonríen. Reconocen que tienen suerte, están dentro de un programa de nutrición y esto es aquí en Zway, una verdadera excepción en medio de la desolación. La misión es verdaderamente un paraíso para ellas y los niños y niñas pueden al menos, comer más de una vez al día.
Mamy, enfermera de la misión me recibe amablemente. Una mujer trabajadora y cariñosa con todas las mujeres que participan en el programa de nutrición. Lleva un exhaustivo registro de todos los niños. Peso, talla, nombre, tipo de alimentación. Junto a ella está Sister Inés, una mujer de 73 años. Se apoya en un bastón y así caminando poco a poco realiza una actividad de lo más dinámica y eficaz.
Le saludamos con dos besos, la noche anterior nos esperó hasta que llegamos a la misión y hablamos muy poco porque pronto se fue a descansar. Nos entendemos medio en español y medio en italiano. Le damos todas las medicinas que pudimos transportar en nuestras maletas y no hacía más que agradecérnoslo. Para mí eran pocas pero aquí es todo un mundo. Mamy nos habla de alguno de los bebés. Pregunto por un niño pequeño, de apenas cinco kilos y medio y me dicen que tiene más de un año. No puedo evitar emocionarme por la dureza de contemplar sus pequeñas y delgadas piernas. Cómo se aferra desesperadamente a ese pequeño trozo de pan...., y salgo por un momento de la sala para poder tomar aire.
Dos recomendaciones. Estado crítico, denuncia de Médicos sin Fronteras recogiendo testimonios de víctimas de la guerra olvidada del Congo. Vals con Bashir, nominada al OSCAR 2009 a la mejor película extranjera y GLOBO DE ORO 2009. Ambas demoledoras. Llegan al corazón, hasta el alma. Historias de guerras, ese fracaso del hombre como decía Kapuściński. Os dejo algunos de sus reflejos.
Cientos de miles de personas están huyendo, escapando de una guerra que asola el este de Congo, en las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur. Están asustados. Muchos, enfermos o heridos. Otros han sido acosados o violados, o les han robado todo lo que tenían. Desde hace más de una década, varios grupos armados y el ejército están combatiendo en los Kivus. La violencia ha hecho imposible que la población pueda tener una vida normal. La vida es más que dura en los Kivus: esta región se encuentra en estado crítico. Y las cosas no están mejorando. En esta región, cada destino está condicionado por la guerra. La historia de su lucha por sobrevivir necesita ser contada.
Una noche en un bar, un viejo amigo le dice al director Ari que tiene una pesadilla recurrente en la que le persiguen 26 perros. Cada noche, el mismo número de animales. Los dos hombres llegan a la conclusión de que tiene que ver con una misión que realizaron para el ejército israelí durante la primera guerra con el Líbano a principios de los años ochenta. Ari se sorprende al darse cuenta de que no recuerda nada de ese periodo de su vida. Intrigado, decide ver y hablar con viejos amigos y antiguos compañeros dispersados por el mundo entero. Necesita saber la verdad acerca de ese periodo y de sí mismo. Ari escarba cada vez más y sus recuerdos empiezan a reaparecer mediante imágenes surrealistas…
Si quieres ayudar con este proyecto educativo, el número de la cuenta bancaria es a nombre de la ONG Infancia Solidaria, donde puedes ingresar, mediante transferencia o ingreso en efectivo, tu donación:
La Caixa 2100.4179.93.2200045563 Poner en concepto: ?Lápices para la paz? Una vez realizado tu ingreso, y a efectos de la desgravación fiscal del 25% de tu aportación, deberás remitir un correo electrónico a is@infanciasolidaria.org con tu nombre, dirección postal y NIF. ¡Gracias!