Un traslado más
Me mudo a blogger, creo que allí he encontrado un espacio más abierto.
Saludos
Líneas autómatas de nanopoesía
Me mudo a blogger, creo que allí he encontrado un espacio más abierto.
Saludos
Alma y piedra
como la verdad que anuncias,
pantano de ideas
saliendo al mar.
Tus manos buscan
los pies de la tierra:
estás ahí, sin duda,
pastor de estrellas,
improvisando un orden
a be ce un dos tres
un dos tres a be ce...
No olvides regar
el vórtice del sol,
la sabina alquimia
de las fragatas de sal
explotando sin ira,
¿qué pierdes pronunciando
arcanos menores?.
Despídete como las últimas tardes de verano,
adiós
hasta otra
hasta luego.
Sueño que un equinoccio vendrá
a salvarme,
que una luciérnaga sombra
recorrerá los límites
del día.
Sueño en verde,
que es el color de todos,
para atravesar los juncos
sin ser vista.
Sueño que vendrán corolas
y espitas de luz
a doblegar la garganta
de gas metano y P2P.
Más allá de las fronteras
con espejos y cristales,
sin sangre que cortar
ni venas que alimentar,
pero con voz altiva,
con voz crecida
y sin bautismo posible,
autismo de pez inmigrante,
a punto de romper los moldes,
a punto de ennegrecer de pericia.
Yo soy mi germen,
este es mi rotor,
esta mi nota en do.
Fuera sólo hay turbulencias.
Curvas que apaciguan el aire,
algoritmos cool,
el sopor de la tarde
y una nota ingrávida
que atraviesa el ojo
y perfora la nanoluz.
Enganchada a mi espejo
y ocupada en las cosas breves,
con el karma azul ceniza
y el rosa de las uñas,
no estaré dormida
cuando regreses con tu tropa,
viajaré sobre las sábanas
con el miedo sobornándome,
llenándome de estupidez y escolástica.
A lo mejor, entonces, ya te habrás ido.
Hay cosas hermosas:
una gota que golpea tu mejilla,
mi pecho acariciándote esa lágrima,
la espuma de los campos en primavera,
el tren, en llamaradas, que te acerca
o la línea verde y roja de la tierra
en un parpadeo.
Y una luz,un duende, una brizna.
Fuerza que incendia los diarios,
esquivos como reyes,
mi diminuta mano
en arco
busca
la noche,
guirnalda y piedra,
tu elixir,
mi sombra.
Círculos de almíbar.
La sangre espesa
despierta
en un río de plasma,
rebota contra el mar
como un atardecer atlántico,
como un arquitrabe en llamas.
La felicidad no cabe en este mar
sediento de lluvia,
arquitecto de dones.
-1
El aire me roza la tibia,
acostumbrado a mí.
-2
Soportamos este oxígeno anfibio
que resbala dormido por nuestra boca.
-3
En este espacio
no queda nada,
sólo el trémulo vapor
de la distancia del invierno.
-4
Fuerza que incendia los diarios,
esquivos como reyes,
mi diminuta mano
en arco busca la noche,guirnalda y piedra,
tu elixir, mi sombra,
como el camino.
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