Portal de blogs literarios, comunidad literaria, y foro literario - Libro de Arena
Conoce a librosaestribor       Se han interesado por él 1 lectores      0 libros en su biblioteca
     0 valoraciones      9 posts en su blog      Es lector de 0 grupos

Libros a Estribor


Relato

 


Hoy me he preparado un tazón de sopa instantánea en cuyo envase podía leerse la siguiente advertencia: querido consumidor (dor.), al principio notará un gusto particular (lar.), interesante a su manera, intrigante incluso; pero no se confíe, corre el riesgo de aburrirse a las pocas cucharadas  y sentir ganas de todo menos de comer. Como de costumbre, he dejado que la advertencia me entrara por un oído y me saliera por el otro (duele), y he emulsionado los extraños polvos negros con el agua hirviendo. Tenía un olor extranjero, poco común en éstas tierras de sol y raso. Debido a la temperatura del líquido, he estado esperando a que se enfriara un poco para hincarle la cuchara (la verdad es que sentía cada vez más curiosidad, o tal vez repugnancia, o tal vez ambas a la vez). Se me ha despertado el apetito, he salivado en abundancia. Ya estaba listo, me he armado de mi cuchara, y entonces lo he visto: una cabeza. Una cabeza asomando en la sopa. Estupefacto, me he echado atrás. Poco a poco, la cara ha empezado a moverse y a ser clara y proverbial, hasta configurar una especie de mujer rubia y de rasgos bruñidos, enrojecida por los vapores que viraban y se enroscaban en su base. Me ha saludado con un estoico gesto de mentón, yo he dicho hola, como bien comprenderéis. La cabeza ha mirado a ambos flancos, en derredor (hace falta añadir que este proceso ha sido bastante desagradable), y ha vuelto sus ojos claros hacia mí. Me ha dicho que era sueca. Yo le he dicho que muy bien, pero que me sorprendía su modo poco delicado de viajar de un sitio a otro. No conocía los aviones. La pobre era escritora de novelas policíacas, y también una enviada especial de la editorial. Le habían obligado a escribir este tipo de novelas (ella hubiera preferido hacer bolillos y jabones), pero por lo visto ahora todos estaban obligados a escribir novelas policíacas. Quien se negaba moría, o era deshidratado y metido en pequeños sobres de sopa. Suecos en la sopa. Me he quedado de piedra.

 

Denunciar contenidos

Dos historias familiares






Así es como Mario Puzo se refería a sus novelas: El padrino y Los Borgia. Y realmente son eso, unas simples historias de unos padres que sólo quieren lo mejor para sus hijos. Son las historias de unos hombres fuertes y carismáticos que ante todo cuidaron de sus familias, lo más importante para ellos.

Las dos novelas impactan por lo sencillo del lenguaje y la sintaxis. Gracias a ello parece que los asesinatos, las traiciones, los incestos, los envenenamientos y las torturas sean algo cotidiano, consigue que no te escandalices e incluso a veces, tal como avanzan las novelas, que tú mismo justifiques las decisiones de los personajes.

Sólo hay una cosa que me desagrada de estos libros y es que me gustaron tanto que tenía ganas de continuar leyendo para saber que pasaría y al mismo tiempo no quería leer porque no quería que se terminaran. Me hubiera gustado saber que más pasó en la vida de estas familias que tanto me impactaron. Ojalá pudiera saber cómo fue la vida de sus descendientes y si siguieron defendiendo a sus familias por encima de todo. Yo lo haría, ¿y vosotros?

Denunciar contenidos

Amenaza Z








¿Creéis en los zombis? Supongo que no pero ¿y si existieran? Max Brooks el autor de ?Zombi: guía para la supervivencia? nos proporciona todas las nociones para enfrentarnos a estos seres, en el caso improbable de que existan claro. Pero realmente ¿vais a dejar de aprender algo que pudiera serviros para salvar vuestra vida y la de quienes estén alrededor?

Allá vosotros, pero yo después de haber leído ?Apocalipsis Z? de Manel Loureiro y de pensar que, a parte de ser un libro muy entretenido y que te mantiene en tensión, relata lo que muy probablemente ocurriría en caso de una amenaza zombi. Y realmente a mí no me gustaría tener que pasar por las situaciones que pasa el protagonista de la novela. Yo creo que si él hubiera leído el libro de Max Brooks se hubiera ahorrado algunos malos tragos.

Así que vosotros sabréis si confiáis en que realmente los zombis no existan y seguís vuestra vida tan tranquilos, o decidís leeros la ?guía?. Pero yo creo que todo es posible, por eso me estudiaré la ?guía? y rezaré a mis dioses (un día os hablaré sobre ellos) para que nunca tenga que usar esos conocimientos.

Denunciar contenidos

Gomorra



Lo primero que pensé cuando leí Gomorra es que ya era hora de alguien se atreva a contar lo que está pasando en Italia. Pero no nos debemos quedar ahí. Lo que está pasando en Italia con la Mafia, pero ¿Qué pasa con la prostitución en España?, ¿Que pasa con los abusos inmobiliarios? ¿Y con la droga?. Todos sabemos que estas cosas pasan. Nadie escribe sobre ello. Y si alguien escribe nadie hace nada. Está fuera de la ley. ¿A que esperan para encarcelarlos a todos? Claro que entonces a que se dedicaría toda esa gente. Habría 10 millones de parados.
A mi Gomorra me recordó a mi barrio. Barrio de currantes en Madrid, con edificios ratonera, de ladrillo del malo. No era tan peligroso como Secondigliano, pero me recordó mucho la actitud de la gente. Lo estúpidos que son los chavales que imitan a los adultos, que son más estúpidos aun y más rastreros. Me recordó a esa fuerza que tira de ti para arrastrarte a la mediocridad o al crimen y que tienes que romper. Tienes que romper o te pierdes.
Y que me dicen de la moda. Resulta que todo ese "Glamour" de pasarela está sustentado en sueldos de hambre, mano de obra china, telas baratas, talleres clandestinos, falsificación, semi-falsificación. La alfombra roja, JA. El verdadero genio de la moda es Pascuale y los que son como él.

Vean la película también. Ambientación estupenda. Ahora, el libro, como es natural, tiene mucha más información y más miga.

Consulten también la web del autor: www.robertosaviano.it

Necesitamos más "Savianos" que denuncien todas las cosas terribles sobre las que se sustenta nuestra avanzada civilización.


Gracias Roberto

Denunciar contenidos

El barco vikingo

Dejaron las costas de Islandia en los tiempos del sol buscando las tierras verdes. Había un rumor en el barco de que en realidad era una tierra de hielo. Alli les esperaban sus hermanos y atras quedaba una deuda de sangre, un hijo natural, un recaudador muerto.
Allá van, conocen bien el barco. Al mar le temen. Temen el fin del mundo, el fin del mar y caer por su borde a los infiernos. Caer a las fauces de la serpiente.
Egil es el capitan del barco. Lleva hombres. Unos miran de reojo y otros a lo perro. Los pone a remar. Egil es listo. Egil es bueno. Egil es justo. Temo a Egil.
Varios dias de mar, tormentas y noche.
Egil se despierta. Está oscuro, negro. Pero algo mucho peor. Hay niebla. No ve al marinero que está hablandole delante de el. Están perdidos. No ven las estrellas.
Mares del norte, borde del mar, fin del mundo, la serpiente y niebla que no deja ver. Egil no sabe qué camino tomar. Qué dirección tomar. Prefiere pensar y es honesto. No está seguro.
Gardar es el marinero más experimentado. Ha ido a las tierras verdes dos veces en su vida. Egil prefiere esperar y ser cauto.
Gardar propone un camino, dice que está seguro. Echa las piedras, le salen bien. Gardar insiste, cuenta mil historias, sabe por donde ir para no caer por el borde del mar. Egil prefiere esperar pero Gardar se muestra seguro. Hasta rie. Los demás parecen seguir a Gardar. Rien también. No saben nada, pero siguen a Gardar.
Todos quieren ir en la dirección de Gardar.
Hilan el barco hacia allí. No ven nada y siguen adelante. Egil no está seguro. No puede saberlo todo, prefiere esperar. Gardar habla con los marineros. Desde proa asomado al mar. "Ya estamos saliendo".
El barco se pica, se precipita, es el Fin del Mar. Los remos se parten. Se abrazan. Abajo espera la Hidra. Mientras caen hacia las fauces, Gardar toca en el hombro a Egil y le dice: "la verdad es que me lo estaba inventando".

Denunciar contenidos

Yo también quise ser guardián entre el centeno

Ayer volví de lleno a mi adolescencia de la mano de J.D. Salinger, volví a sufrir y deprimirme por lo hipócrita del mundo, volví a pasar de la felicidad absoluta a la depresión profunda, volví a cuestionar todo en cuanto creen los demás, volví a estar atrapada entre mi infancia que no se quiere ir y mi vida adulta que no quiere llegar. En resumen, rememoré mis pensamientos, sueños, prejuicios y creencias de mi adolescencia.

Leer ?El guardián entre el centeno? es estar en la mente de Holden, un adolescente que más que contarte una sucesión de hechos, te cuenta una sucesión de sentimientos. Es un libro que cuando lo empiezas no puedes parar de leerlo. Es una ventana hacia los sentimientos de un adolescente y un libro que todo el mundo debería leer por lo menos una vez en la vida.

Así que ya sabéis, si de verdad estáis preparados para volver a experimentar el torbellino de sentimientos que es la adolescencia sumergíos en la lectura de ?El guardián entre el centeno? de J.D. Salinger. No os defraudará.

Denunciar contenidos

La excepción que confirma la regla




Hace un par de semanas me decidí a leer un libro que me había llamado la atención, por su portada, en cuanto llegó a la libreria: "Astur" de Isabel San Sebastián; una precuela de "La visigoda".

Sus veinte o treinta primeras páginas me desanimaron y me planteé olvidarme de él. Pero como terca que soy, seguí adelante y descubrí una historia que me encantó. Tanto disfruté con este libro y sus personajes que decidí leerme "La visigoda", de la misma autora, que cuenta la historia de Alana, la hija de los protagonistas de "Astur".

Nunca me había llamado la atención este libro pero fascinada con "Astur" lo empecé con mucha ilusión, puede que ese fuera mi error.

Sus veinte o treinta primeras páginas me gustaron, pero el resto del libro me decepcionó. Hay un exceso de datos y los personajes son muy planos, no los sientes a tu alrededor narrándote su historia, como sucedia en "Astur". Parece más un libro de historia, que una novela histórica.

Así que debo decir que siempre hay una excepción a las reglas o a las máximas que todos creemos sin comprobar su veracidad. En este caso: "Segundas partes nunca fueron buenas"

Denunciar contenidos
Artículos publicados: 10
1-2



Portal de blogs literarios, comunidad literaria, y foro literario - Libro de Arena

General 0 libros



Ayuda | Contacto | Condiciones de Uso | Política de Privacidad


2010 © librodearena.com