La vida no ha resultado fácil para Maya Vidal y tan solo ir reflejando en su cuaderno todas sus peripecias le ayuda a darse cuenta de tantos errores cometidos y tantas personas que las rodean, que están dispuesta a ayudarla y que no la abandonarán jamás por mas que en algún momento ella lo haya pensado.
Tras la grata estela que Isabel Allende me dejó con La isala bajo el mar, libro que me emocionó y encantó a partes iguales, de nuevo vuelvo a disfrutar con este nuevo libro donde, de igual forma, he compartido las vivencias, unas gratas y otras espeluznantes, de Maya, y donde he descubierto una isla (no sé si será ficticia o no), Chiloé, donde me encantaría vivir.
Una lectura muy recomendable, fácil, rápida y que te engancha desde la primera página.
Soy Maya Vidal, diecinueve años, sexo femenino, soltera, sin un enamorado, por falta de oportunidades y no por quisquillosa, nacida en Berkeley, California, pasaporte estadounidense, temporalmente refugiada en una isla al sur del mundo. Me pusieron Maya porque a mi Nini le atrae la India y a mis padres no se les ocurrió otro nombre, aunque tuvieron nueve meses para pensarlo. En hindi, maya significa "hechizo, ilusión, sueño". Nada que ver con mi carácter. Atila me calzaría mejor, porque donde pongo el pie no sale más pasto
Adriana es una historiadora del arte que, a raiz de un encargo profesional, nos hará pasearnos por diferentes ciudades de la geografía española sumengiéndonos en una aventura donde encontrará grandes amigos y algún que otro enemigo.
La descripción de la parte de aventura que se desarrolla en México ha sido indescriptible y en ella la autora nos desvela cuán maravillosa fue su experiencia personal en aquel país del que guarda tan gran recuerdo que ha quedado plasmado entre las páginas de su novela.
No quiero describir absolutamente nada de la historia porque merece la pena ser leida, porque os aseguro que disfrutareis con Adriana y que, cuando empeceis a leerla, no podreis parar hasta el final.
A título personal decirle a mi querida Patri que me ha encantado, que he disfrutado de la primera hasta la última página y que, sin lugar ha dudas, ha sido mi mejor regalo de reyes.
Muy recomendable.
Y si no sabeis cómo conseguir el libro, aquí os dejo el enlace para que contactais con la autora :
Hace mucho tiempo que no disfrutaba tanto con un desayuno. Me he deleitado especialmente teniendo en cuenta que lo he hecho en la terraza, en las fechas que nos encontramos, ya en otoño pero con un clima casi primaveral.
He recordado esos desayunos que teníamos hace tiempo por las arenas donde Maite traia un café riquísimo y Naná nos tentaba con donut. No penseis que no me acuerdo de vosotros, he pasado (y sigo haciéndolo aunque no escriba) grandes momentos con vosotros.
Por eso hoy mi desayuno ha sido muy especial, porque de nuevo lo he compartido en las arenas.
Por enésima vez en los últimos días intento publicar en LDA con mis propios formatos de letra y con imágenes. Tengo varios post "guardados" en word porque aquí me es imposible hacerlo. He mandado un correo a las gestores para que me expliquen qué ocurre y, hasta hoy, el silencio es la única respuesta.
Tan solo "se me permite" publicar utilizando el formato de letra propio y sin incluir imágenes.
Después de mucho tiempo sin publicar por motivos personales, cuando empiezo a animarme me encuentro con este problema que me quita lo pocos ánimos que me quedaban. De continuar así, siento deciros que mi blog quedará cerrado, total, no puedo hacer nada con él. Tan solo pasaré de visita, parece ser que es lo que estiman oportuno los señores de LDA.
Es una pena pero me niegan la oportunidad de poder expresarme como me apetece en su espacio.
De momento esperaré unos días pero, si veis que no vuelvo a publicar, no es por mi causa, sino porque LDA así lo ha decidido. Sabeis que, en general, cuando publico me encanta incluir imágenes y poder jugar con el tipo y color de la letra, ahora se me niega esa oportunidad.