Esta mañana cuando salí de casa para dirigirme al trabajo, la vi…allí arriba entre nueves de algodón. Jugando al escondite me hacia caminar yendo de un lado a otro para poder verla de nuevo entera y en todo su esplendor. En un momento lo logre, logre verla entera y me dijo:
Buena amiga mía, aquí estoy de nuevo para acompañarte si tu quieres, hoy tus pies dejarán de tocar el suelo para elevarte a lo más alto y sentarte junto a mi. Aquí donde las nubes me hacen un guiño tienes un sitio, no demasiado cerca de mi, pues yo necesito mi espacio pero he de decirte una cosa dime ¿a quien quieres que acompañe en esta noche?
No lograba salir de mí asombro estaba junto a ella, junto a mi luna a nuestra luna, baje la cara para que no se sintiera violentada por mi mirada y casi en un susurro la dije:
Mi admirada y queridísima amiga hoy es un día especial, sabes que ha habido veces que te he pedido que guardaras el sueño de mi niño y el de tantos otros que solamente el cielo es su techo y tu su sabana, y lo has hecho, sabes que algunas veces te he pedido que me acompañaras en esa noche porque la muerte vendría…. Y cuando se llevase a quien yo quería no era mi deseo estar sola y lo has hecho, hoy quiero que acompañes y veles el sueño haciendo que sea un dulce y sosegado sueño a alguien que aún casi sin saber nada de él o ella está convaleciente y aunque en un momento determinado se preguntaba ¿Qué vemos los que te admiramos en ti? Hoy estoy segura que cuando mire por la ventana del hospital y te vea, sabrá que estás velándole y cuidándole para que no se sienta en soledad y sepa que tú tienes mucho que enseñar, que solo hay que querer aprender y dejarte hablar. Hoy quiero que veles el sueño o el desvelo de un arenero/ha llamado Teocahi. ¡Cuida de él mi querida amiga, cuida de él o ella ¡
Desde que trabajo en la limpieza me he esforzado por demostrar a todos aquellos que piensan que por estar limpiando tenemos que ser inferiores y así nos tratan y porque estemos limpiando debemos de ser analfabetas y así nos tratan..
Debo de confesar que también es cierto que hay mucha gente que no lo hace y nos ven como unos trabajadores más que se dedican a limpiar. Pero hoy tengo la necesidad de dirigirme a quien se creen más que nosotros y así nos lo hacen ver.
Aunque esté limpiando tengo estudios y no soy analfabeta
Aunque este limpiando, tengo opinión sobre política, cine, teatro, literatura y todo lo
que me rodea.
Aunque esté limpiando me encanta leer a Saramago, Jorge Bucay, Jean-Paul Sastre, Miguel de Unamuno y otros..
Aunque esté limpiando me gusta deleitarme con la música tanto clásica o pop, rock
Aunque esté limpiando me gusta participar en debates de actualidad sobre la sociedad en la que vivo dando mi opinión y participo activamente en ellos
Aunque esté limpiando con mi mocho en la mano y mi uniforme, puedo mantener y mantengo conversaciones profundas sobre el comportamiento y pensamiento humano
Aunque esté limpiando me gusta viajar y visitar los sitios más históricos de las ciudades
Aunque esté limpiando yo también tengo la necesidad de comer, vestir y educar a mi hijo.
Aunque esté limpiando también tengo derecho a descansar e irme de vacaciones aunque no salga de Madrid por falta de dinero, pues POR ESTAR LIMPIANDO tengo uno de los sueldos más bajos del mercado laboral
Aunque esté limpiando me merezco el mismo respeto y consideración que el resto
Y por último POR ESTAR LIMPIANDO no vale que me mande todo el mundo….yo estoy trabajando y también tengo mis superiores, pero POR ESTAR LIMPIANDO no todo el mundo es superior a mí
Hoy quiero dedicar mi post a Calixto y Melibea que me han animado a contar alguna de mis vivencias con las Madres Marías Escolapias de Carabanchel Alto- Madrid.
Deciros para poneros en antecedentes que el periodo trascurrido en aquel colegio (aún existente) no fue uno de mis más felices periodos de la infancia si no todo lo contrario, a pesar de que ahora cuando os relate la historia sea un tanto humorística.
Yo estaba considerada entre las “madres” como una niña “conflictiva”(palabra esta que me perseguido a lo largo de mi vida) pues contestaba muchísimo, no me callaba nunca y además no era buena estudiante.
Con tales antecedentes me encontraba un día en la capilla del colegio, era en el mes de Mayo- El mes de Maria- y todos los miércoles íbamos a la capilla a rezar a la Santísima Virgen.
La capilla era pequeñita y daba a un lateral de la Iglesia del colegio, donde la imagen principal era la Virgen Maria (no recuerdo muy bien de que virgen se trataba) desde la Capilla se la veía, y su cara quedaba justo a nuestra altura por una gran cristalera con cristales biselados muy bonita.
Como no podía ser de otra manera yo estaba en la primera fila (por eso de la vigilancia) y absorta en mis pensamientos y rezos que estaban dirigidos totalmente a la Virgen Maria pues en aquella época unos 8 años mi vocación religiosa quería despertarse y me planteaba si no seria mi futuro el de servir a Dios.
Cuando levante mi cara para dirigirme a la Santísima Virgen y llenar mi corazón de su imagen con mis rezos…. ¡Milagro, la Virgen movía los labios! No sabia que hacer, la miraba una y otra vez y los labios suavemente se movían parecía como si quisieran decirme algo. Con tal excitación que parecía que se me iba a parar el corazón me levante del suelo donde estaba de rodillas para acercarme más a la cristalera, inmediatamente la sor que estaba a nuestro cuidado me dijo ¡Merceditas,¿Qué hace?! - ¡ Madre, que es un milagro madre ¡- le expliqué – No sea usted hereje y vuelva a su sitio para rezar 5 Ave Marías más- me dijo – Pero Madre…que la Virgen está moviendo los labios porque me quiere decir algo – Explique de nuevo para que me hiciese caso, el murmullo entre las compañeras comenzó a hacerse evidente y todas parecía ver lo mismo que yo , fue entonces cuando comenzaron a decir- ¡ Que si, Madre, que si, que es verdad, que la Virgen mueve los labios ¡ - Sin dar ninguna explicación la monja nos sacó de la capilla y nos llevó a una salita donde nos hizo esperar.
Al rato volvió y me llamo para decirme que estaba castigada y que no iría a mi casa a comer, que hasta las 5 de la tarde no me dejarían ir.
Lo del castigo no me importó demasiado, es más convencida de lo que había visto y sin explicación alguna, yo estaba convencida de que mi vocación era ser religiosa, que eso es lo que la Virgen me quería decir en la capilla y que tenia que conformarme con el castigo porque era una Mártir.
Fue por la noche cuando vino mi padre de trabajar y mi madre le ponía al día del castigo, me llamo y me dijo que ¿Cómo has podido hacer lo que has hecho? - Las imágenes no se mueven hija – Me explicó, pero yo insistía y mi padre con una pequeña sonrisa que trataba a toda costa de esconder me dijo – Mira, lo que has visto es un efecto óptico del cristal sobre la imagen – Pero yo no lo entendía, hasta que mi padre me llevó a una puerta que teníamos en casa de separación entre el comedor y el pasillo con un cristal parecido al de la Capilla, fue cuando me demostró que el cristal me había jugado una mala pasada, que no había habido ningún milagro y que mi vocación tenia que replanteármela. Pero fue injusto el castigo pues al final todas veíamos a la Virgen hablar ¿o no?
Las lagrimas, ese liquido salado que brota de nuestros ojos y que al igual que la risa, es absolutamente espontáneo y producto de un extremo sentimiento o emoción
Múltiples son las razones por as que las lágrimas acuden a nosotros, fiel reflejo de nuestro estado de animo en ese momento.
Se podría decir que yo no soy una persona excesivamente llorona, aunque debo de aclarar que en este punto de mi vida, donde las hormonas campan a sus anchar por mi cuerpo y me siento más sensible que nunca, afloran las lagrimas como nunca antes lo habían hecho, pero ¿sabéis? Por una parte me da rabia porque es ese tipo de llanto que te da lo mismo por algo bonito que por algo que te duele y no puedes hacer nada para evitarlo, resbalan por mis mejillas como si se tratara de una muñeca que cuando la aprietas en el talón del pie comenzase a echar agua a borbotones por sus ojos.
Pero hoy no quiero hablar de mis lagrimas, si no de lo que en mi despierta el verlas en otros ojos.
Se llora por amor, pena, impotencia, alegría y todo ello ayuda a eliminar o aligerar tensión, es esa tensión que tenemos dentro y que necesitamos darle rienda suelta.
Pero salen cuando nuestro organismo así lo decide, dependiendo de la carga emocional que en ese momento podamos soportar- seguro que hay una explicación mucho más técnica-. Absurdo es pues obligar a alguien tanto a llorar como a dejar de hacerlo.
Soy sensible al llanto de los demás aunque reconozco que solamente hay un llanto que no puedo soportar y es cuando a un adulto alguien en su condición de superior y haciendo uso del abuso de poder le somete a tal humillación que termina llorando.
¡ Me puede! porque realmente la persona que llora está hundida en lo más profundo, pero la otra es como si hubiese conseguido ganar una batalla y hacerse más fuerte y por desgracia se de lo que estoy hablando, son muchas las compañeras de trabajo que ante un profesor(por ejemplo) acusándola de que le falta algo en el despacho la acusa directamente, y la impotencia y la pena que te embarga al tener que dar explicaciones de algo que no se te pasa ni por la mente te hace estar en ese estado que te lleva al llanto, además cuando se sabe que no ha faltado tal cosa si no que el tal profesor lo tenia en el bolsillo de la chaqueta que estaba colgada (por ejemplo) cuando se lo dicen a la compañera ….¡ Pues ala a llorar otra vez ¡ Solo en esas situaciones me molesta sobremanera el llanto porque es un llanto de injusticia de sentirte desprotegida.
Pero hoy quiero romper una lanza a favor de las lágrimas masculinas. Gotas de agua de unos ojos varoniles que representan mejor que nada la igualdad entre los dos sexos
Cuando yo veo a un hombre llorar me despierta un sentimiento de ternura enorme, quizás más que cuando lo hace una mujer, seguramente se deba a que aún resuenan en mi cabeza algunas expresiones de reproche hacia ellos por llorar.
Para mi es el mostrarme los sentimientos tal y como son, no dejan de ser hombres, tampoco son más débiles, pero si hay una cosa que demuestran y es la sensibilidad y el acercamiento a la demostración sin reservas de sus sentimientos.
Hoy por fin me he decidido a escribir sobre la catástrofe sucedida en Haití,
Desde que sucedió, mi mente está dándole vueltas para saber como puedo ser capaz de trasmitir lo que en estos momentos siento y plasmarlo en este sitio de desahogo comunitario.
Hay veces como esta en la que las preguntas se acumulan en mi cabeza y tengo sentimientos encontrados.
Por una parte me atormenta el pensar como pueden estar todas esas personas soportando tal tragedia que aunque quiera creo que no soy capaz de ponerme en su piel, me encantaría poder viajar hasta ellos para participar en las ayudas que necesitan, tener dinero y poder participar en la ayuda económica que tanto necesitan, pero no puedo hacer ni una cosa ni la otra, es por eso que descargo mi pesar y mi pena en esta pagina.
Trato de entender porque la naturaleza se ceba siempre con los más desfavorecidos o quizás nosotros somos los culpables de que sean desfavorecidos cuando nos olvidamos de ellos.
Es cierto que las ayudas están respondiendo y que seguramente se hará mucho, pero me golpea el corazón la cantidad de veces que hay estas tragedias y que después de dar la ayuda de los primeros momentos pasan los días y se comienza a hablar de cualquier otra cosa pasando a un segundo o tercer plano.
La pobreza, el hambre y las enfermedades en diferentes puntos del Planeta hay veces que parece que sean metas difícil de erradicar. ¿Por qué no nos ponemos manos a la obra para acabar con toda esta miseria? ¿Cuanta gente tendrá que morir?
De cualquier manera y como podéis observar no estoy muy fina con las palabras pero pese a ello desde aquí quiero trasmitir mi admiración por todas esas personas que están restando su colaboración en Haití, hoy toca allí y no se nos debe de olvidar que aunque la Santa Madre Iglesia Católica piense que los que realmente están mal son los que tienen un problema de Fe y de que esto es una menudencia ( y no admito la aclaración que han hecho) ahora necesitan ayuda material y psicológica para poder poner en orden sus vidas físicas y mentales.
La Iglesia – pienso yo- se me ocurre que podría vender parte de sus propiedades e irse allí a intentar ayudar a levantar al País y no me olvido de la cantidad de gente voluntaria que (esos si son Iglesia) que están allí prestando su colaboración y sintiendo el dolor de las gentes de la calle como me gusta pensar que haría Jesucristo.
No puedo estar allí físicamente pero mi pensamiento y mi alma está con ellos
No estés a la defensiva. Estoy aquí a tu lado para prestarte toda la ayuda que quieras que te preste, porque te la presto, seguramente tu mismo me lo tendrás que devolver en algún momento a mí o a otra persona que necesite de ti, pero tranquilízate.
Se que no te gusta depender de nadie, ni de favores, ni de esa “pena” que crees que puedes despertar.
Ya sé que tu no tienes la culpa, pero escucha ¡Yo tampoco!
Podemos enfadarnos e irnos cada uno por un lado, o podemos hacer un frente común y tratar de vencer entre las dos esta maldita enfermedad.
Pero tú tienes que querer y dejarme que participe.
No, no necesito hacer ninguna “obra de caridad” como tu dices para sentirme mejor con migo misma, tampoco lo hago porque no me pueda perdonar mis defectos y necesito sentirme buena.
Deja que te diga que yo no me siento ni buena ni mala, soy así, y creo que esto tanto tú como yo tendríamos que afrontarlo juntos, los dos.
¿Qué no te conozco de nada? ¿Y qué? Tampoco conozco a Dios y le hablo todas las noches, tampoco conozco a la muerte y está dentro de mis planes.
No conozco a mucha gente que si me necesitara estaré allí rauda y veloz.
¿Qué porqué? No lo entiendes aún, contéstame una cosa. Si un niño se cae al pasar a tu lado ¿qué harías? ¡Claro!- Lo ayudarías a levantarse y se ha hecho una herida lo curarías o le llevarías a un centro a que le atendiesen, pero sobretodo durante todo ese tiempo harías que se sintiera lo mejor posible, acompañado, y con alguien que le presta cariño para que no se sienta solo.¿Y si le pasara a un hombre o a una mujer? Claro que harías lo mismo y dime ¿Por qué?...
Pues por eso quiero estar junto a ti si me lo permites, porque si, porque tu eres ese niño que se ha caído cuando ha pasado a mi lado.
¿Qué no es lo mismo, porqué esto es una enfermedad?
No, no es lo mismo. Los dos juntos podemos hablar de tu enfermedad porque tu me puedes contar como tu te sientes y yo puedo aprender y decirte como me siento y lo que podemos o no hacer y así compartiremos, porque yo necesito compartir.
No, no tengo miedo. Se que es una maldita enfermedad, y que piensas que no es justo que te haya tocado a ti. Se que te sientes marcado por ella, pero yo no te veo así y podemos luchar para que esa imagen se borre de tu mente y de la de los demás porque tampoco es justo que la tengan otros.
Se lo mal que te sientes cuando vas al dentista y te deja para el último aunque llegues el primero por tu cita por el “riesgo”. O que si la enfermedad avanza y necesitas un trasplante no te pondrán en la lista de espera.
Ven, dame la mano, no es lastima lo que te ofrezco, te ofrezco apoyo para que estemos a la misma altura en la línea de salida, pero una vez que comience la carrera….Es decir cuando estés preparado para la carrera yo correré contigo, pero intentaré ganarte y si nos presentamos a la misma oferta de trabajo los dos, intentaré ser mejor que tu. Porque entonces ya estarás preparado tu y el resto de la sociedad y no habrá diferencias por tu enfermedad.
Pero cuando te desanimes y estés harto del tratamiento, cuando te acuerdes de tu familia y recuerdes de que te dijeron que solo tenias lo que te merecías, yo estaré contigo, porque nadie merece ninguna enfermedad tan cruel.
No, tampoco tengo miedo de que me lo puedas trasmitir, entre los dos tomaremos las medidas cesarías para que esto no suceda y seguramente tu
Estarás más pendiente que yo de ello.
¿Qué pasaría si me contagio?
Pues no lo sé porque por ahora eso no ha pasado y no va a pasar – Insistes ¿he?
Bueno pues en el remoto caso de que eso sucediera pues ya tendríamos la mitad del camino andado, porque sabríamos mucho de ello, pues recuerda que quien lo tiene ahora eres tu, y yo habría aprendido a vivir con ella como tu me habrías enseñado.
Pero tienes que ser sincero, tu sabes que no es tan fácil el contraerlo máxime si hablamos de dos personas que conocen la enfermedad bastante bien, tu por sufrirla y yo por verla sufrir
¿Qué voy a sacar yo con esto?
¿Qué sacabas tu cuando eras donante de sangre?¿Porque no quieres que esté junto a ti?
No eres justo, yo no haría nada para que me alguien y para creerme más que los demás Pero... ¿Sabes? Tú si, tu haces todo esto, tu no quieres que nadie te ayude para hacerte el mártir ¿Qué eres un mártir?
No, no, un mártir es un niño que se muere de hambre porque ha nacido en África y está condenado.
¿Pero tú? Tú eres un enfermo como tantos de los que hay.. No, no voy a entrar en si podías o no haberlo evitado, no soy tan cruel, pero si tu piensas que te lo podría decir es porque alguien antes te lo ha dicho y te lo ha hecho creer, te ha hecho creer que eres culpable. No, no lo voy hacer porque además no creo que sea así. ¿Tanto te cuesta que esté junto a ti?
¿Qué tienes miedo?
Yo también, pero estoy segura que los dos juntos vamos a vencer al miedo, todo se ira normalizando cuando llevemos tiempo hablando con naturalidad del SIDA
Si no puedo tenerte físicamente porque soy mujer y tu hombre.
Me volveré hombre para tenerte.
Volveré a nacer y te buscaré para enamorarte
Porque sé que cuando te mire y tus ojos me devuelvan mi imagen
Sabré quien soy porque solo estando contigo me encuentro a mi misma
Porque cuando estoy junto a ti el tiempo se para y llueve, sale el sol y también nieva, si, nieva como ahora mismo.
Y si soy hombre, será entonces cuando nuestros labios se podrán juntar porque nuestros corazones y mente ya lo están
Y entonces seremos la pareja más perfecta y enamorada del mundo.
Pero mientras ¡No temas amor! No te violentare, se esperar.
Te mirare a los ojos y aunque la imagen que me devuelvan no sea la del hombre que tu podrías amar, me conformare con la de la mujer a la que continuamente dices “te quiero” y con tu cariño y amistad me quedaré.
Pero siempre estaré cerca de ti, para cuando llegue el momento que me llames estar presta a tu llamamiento y a tu lado que es lo que me da la razón de ser, la que me hace respirar, la que me hace sentir libre y aunque sea un antagonismo MUJER
¿quién soy? Quien sabe...solo soy una
limpiadora que le gusta reflexionar de todo lo que le rodea.Escribo porque forma parte de mi desde que se escribir, y espero ser capaz de trasmitiros lo que siento.