CAPITULO 2 : "MI NUEVA CASA O CATMELOT"
UNA NUEVA CASA
El camino hacia mi nueva casa se me hizo mas largo que el peregrinaje en el camino de Santiago.
De principio no se le ocurrió semejante cosa a mi recién estrenada dueña que meterme en una caja de plástico con puerta y ranuritas en el techo. Una toalla de esas que nos ponía Mari Ángeles para que nos hiciéramos los pises, y a lá me metió en unas maquina que no hacia otra cosa que mucho ruido y moverse.
Mas tarde descubrí que la caja de plástico se llamaba transportin, la toalla empapador y la maquina infernal, coche.
Yo estaba cada vez mas asustado, me dolía la barriga de tanto meneo, y al final paso lo inevitable?.vomite.
¡Madre mía! Me puse todo perdido? ¡Espera que me saques de este chisme, que te voy a dar el mordisco de mi vida!---Ladre bastante enfadado. Esta no sabia con quien se la estaba jugando.
La evidencia no dejaba lugar a dudas me había tocado la dueña mas lerda del universo.
Cuando por fin se suponía que habíamos llegado a mi nuevo hogar, que para mi que había recorrido la distancia hacia el otro lado del mundo. Mas tarde me entere que la pobre Maritonta, que no da para mas, se había equivocado de carretera, y nos habíamos perdido, por esa razón habíamos tardado tanto.
Pero no acababa hay el despropósito de mi novata dueña, resulta que cuando llegamos, la tía no era capaz de subir todo lo que traía de casa de mi adorada Mari Ángeles, porque además de mi, también venia un parquecito, que ahora os contare mis desventuras en el dichoso parquecito, un saco de pienso, y yo en el condenado transportin.
Total que por un aparatito que se llama móvil, que yo ya conocía de casa de Mamá, porque Buli buli, otra de las yorkitas, que vivían en casa de mi anterior dueña, que mas tarde se convertiría en la madre de mi querida Canica, pero ahí ya llegaremos. Me habían explicado lo de los móviles, ha ella le encantaban, ya había desmontado tres y no se cuantos cargadores. Desde luego tuve los mejores profesores del mundo.
Bueno el caso es que llamó a mi nuevo dueño, un tío majo, aunque también tiene lo suyo, ya lo dice el refrán: ?dios los cría y ellos se juntan?.Para que bajara ha ayudarla.
El caso es que a mi solo me interesaba el feliz momento en que me liberaran de mi mal oliente prisión. Estaba tan pringoso que se podía contar hasta el ultimo grano de pienso que me había comido antes de salir.
?.y por fin llego mi excarcelación, ¡Por dios tía, eres tonta! Ya es hora? ¿no ves como estoy?- Pero desde luego esta mujer iba de despropósito en despropósito. No te digo, que empezó a darme con unas toallas que estaban mojadas, y encima olían a jabón que aburrían? ¡Por favor que alguien me devuelva a casa de Mari Ángeles!- Ladre.
Pero nada, porque es de todos sabido que los perros sí entendemos el idioma de los humanos, pero los torpes de los humanos solo saben decir wau, que no lo dicen bien, y encima no saben ni que significa.
Cuando ella considero que ya estaba suficientemente limpio, me dejo en el suelo del salón.
¡Dios ¿Qué es esto?! ¡ Pero si aquí están todos los gatos de Madrid!.No había mas que gatos, unos me saludaban, otros me bufaban, que viene a ser ¡Chaval piratee que estas sobrando!, y la Maritonta les regañaba?por lo menos me defendía?eso no estaba mal?!pero por favor no me beses mas?so petarda!
-¡¿Tu no sabes lo que es el pienso y el agua?,! pues traes un saco llenito, así que ya estas tardando en ponerme un plato! Que he vaciado la tripa en el transportin por tu culpa!.
El caso es que por fin me puso el plato de comida pero dentro del puñetero parquecito.
Pero bueno con el hambre que me atenazaba, no estaba yo para consideraciones, así que ya vería después como me las apañaba para salir de la siguiente prisión, como si no hubiera tenido ya bastante con el transportin.
Me comí casi todo el plato, y bebí agua fresquita que falta me hacia. Junto con los platos también me habían puesto una camita azul de rayitas, que parecería la mar de confortable?.una siestecita me iba ha venir de perlas?así que no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, salvo que te lo mande tu dueño. Me quede dormido como un angelito?y cuando mas dulces eran mis sueños un ruido me despertó?¿Qué pasa?, ¿nos iremos otra vez?...pero no era eso, era que nos íbamos todos a dormir..! Pero bueno, ¿pensáis dejarme aquí solo en esta jaula?!! Pero mujer que soy pequeño y no esta ni madre, ni mis hermanos!..! Por favor no me dejes solo!- llore desconsoladamente. Entonces por la habitación apareció Bambú un gato imponente, de profundos ojos amarillos. Me miro muy serio y me dijo- ¡Chilla mas fuerte, todo lo fuerte que puedas!, si quieres dormir todas las noches en la habitación de los dueños, desde luego el vivía aquí, quizás ese era un buen consejo. Así que grite todo lo que mis pulmones me permitían.
Y resulto?al poco tiempo apareció la amita, cogio la cuna y a mi, me llevo a la habitación, me coloco en suelo al lado de su sitio de la cama?!juer que fácil había sido, mira que sabia el gato este!, así que me callé, total tampoco iba a dormir solo y tenia sueño?no di guerra en toda la noche, tampoco quería parecer un revolucionario el primer día o mejor dicho la primera noche.
Me despertó el caos?! Leches ¿Y yo no quería ser un revolucionario?, todos los gatos por encima de la cama, corriendo, persiguiéndose?y la dueña dando voces?! Madre santa ¿pero donde me he metido?!...
Salte rápidamente de la cunita?! Leñes me hago pis!, corrí despavorido hacia el parquecito que tenia empapadores?y me quede en medio del camino.
-¿Arturito te has meado?, ¡aquí no!- me grito mi dueño.
-Déjale es muy pequeño, además es su primer día- le dijo la Maritonta.! Uff menos mal! Me había librado por los pelos.
Era la hora de desayunar así que me fui a mi plato y tome un poco de pienso, pero cual es mi sorpresa cuando Dña Despropósitos aparece con un platito con Actimel?.menuda alegría. Haber si me había confundido y no era tan tonta como parecía.
Acabe con el plato en un periquete?!dios que hambre que tenia!....
Una vez que había dado buena cuenta del actimel, decidí que ya era hora de presentarme, así que decidí acercarme al primer gato que encontré.
--Hola yo soy Arturito?soy un scottish Terrier?
--¿Un qué??dijo un gato con cara de no enterarse mucho de nada.
--Un scottish terrier?volví a repetirle, igual no me había oído bien.
--Eso ya lo he oído?¿pero que es un scottish?, desde luego un gato no eres?.
--Pues claro que no soy un gato, por favor?soy un perro.
--¿Un perro?...vaya nunca había visto uno?.yo soy Gizmo, soy un gato persa, dijo muy digno.
--Ahm un gato persa..-Mira por donde estábamos igual, yo no tenia ni idea de lo que era un gato persa. Un gato si, en casa de Mari Ángeles había varios muy majos, ¿pero persa??bueno supongo que es que vendría de Persia?aunque a mi me parecía que hablaba perfecto gatuno autóctono, pero quien sabe?.
Entonces otra vez apareció mi impertinente dueña y me cogio en brazos?
--¡No ves que estoy hablando!- nada no se enteraba.
¿Pero que haces?, no no no me niego en redondo a volver al transportin?
¡HORROR! EL VETERINARIO
Menos mal parece ser que lo entendió porque después de hablar no se que con el amo, dejo el transportin de nuevo donde estaba?pero a mi no me soltaba?
¿Qué querría ahora la muy pesada?....!oohh horror! ¿Qué es eso? No por favor?..
Alá ya me lo planto.
Un jersey feísimo azul y negro con dibujitos de huesos, que pena, no solo era tonta, sino que su sentido de la estética dejaba muchísimo que desear?
---Arturito nos vamos a la calle?veras que bien.
Bueno por fin algo con un poco de coherencia, íbamos a salir a la calle, eso estaba bien.
Pero cual seria mi sorpresa cuando, si efectivamente estábamos en la calle, pero nos montábamos en el coche?Otra vez la maquina infernal.
Bueno quizás con un poco de suerte volvíamos a casa de Mari ángeles.
Esta vez el amo conducía y por una vez y sin que sirviera de precedente la maritonta hacia algo bien. Me llevaba tumbado en su regazo.
Iban hablando de cosas que yo no entendía muy bien, pero como mamá decía,que había cosas que hasta que no fuera mayor no entendería, pues tampoco le preste atención.
Cuando por fin llegamos donde íbamos, me lleve una desilusión no volvíamos a casa con mis hermanitos, estábamos en un sitio desconocido?Había gente con ropa del mismo color, y algunos perros y gatos que parecían esperar junto a sus amos?aquello no me olía bien, así que decidí preguntar a un perro grandote que estaba tumbado en el suelo junto a su humano.
---Ey!! Hola, ¿como esta??-ejem?me llamo Arturito?-Ladre con toda la educación con la que mi madre me había enseñado que debía de hablarle a los adultos.
---Hola chiquitín, ¿como te va?...ya ves aquí uno que anda un poco fastidiado, la edad?.todavía me acuerdo cuando era un chiquillo como tú?
--- Vaya siento que no se encuentre bien? ¿podría hacerle una pregunta?
--- Por supuesto chico... ¿Dime?
--- ¿Que lugar es este?...
---Jovenzuelo por tu pregunta deduzco que es la primera vez que vienes al veterinario?supongo que a ponerte las vacunas, eso no es nada chaval..
Mis pequeñas patitas temblaron, y un sudor frío recorrió mi hocico? ¿veterinario?...lo único que yo sabia de veterinarios era que mi hermanito había sido raptado por uno. Horror que me depararía aquel sitio?
De repente casi sin darme cuenta habíamos entrado en una pequeña sala con una mesa grande de metal y allí que me dejo mi ama?
--- ¿Así que tu eres Arturito? Vamos a ver como esta esa tripita?
Madre que cosquillas?empezó a tocarme la barriga aquel señor vestido de azul?de momento la maritonta allí seguía y no se movía de mi lado.
Después me miro los dientes, las orejas, las patitas?vamos me reviso todo lo revisable?que señor mas curioso? ¿no has visto un perro nunca o qué?
---Arturito estas estupendo, y eso de la hernia no es nada, no hay que preocuparse lo mas mínimo?estas como un roble?
¿Que seria un Roble? ?igual algún perro grande que yo no conocía?vamos de todas maneras vaya señor mas?ejem?que lo de que mi hernia no era nada ya lo sabia yo, me lo había dicho Mari Ángeles casi en el momento que la vio, vaya que erudito?
---? ¿bueno y con las vacunas que pasa? , Tampoco se lo que son pero algo me ha dicho el perro de ahí fuera? ¿duele o que?...me apresure a ladrar.
---Que majo eres Arturito anda ven que te vamos a dar una galleta?
Mira que señor mas agradable, ya me iba gustando más, me cogio y me llevo fuera de la salita donde estábamos y me dio una galleta que saco de un bote...no si al final eso del veterinario era una pasada?te hacían cosquillas en la barriga y te daban galletas?había que venir mas veces a ver al señor de azul?.