Dice la biblia que Dios nos hizo de barro, material maleable donde los haya, con un poco de paciencia y agua hacemos las más genuinas formas, el fuego renovador termina su hazaña, dando consistencia a la masa, nada se destruye todo se transforma, cada día, cada minuto, con cada encuentro, con cada espina, y por muy dura que parezca la coraza, se resquebraja, y solo el agua puede volver a unirla, un beso me he ido a buscar agua fresca
Todavía recuerdo aquel desván lleno de juguetes rotos, de muñecos y enseres que jamás se volverían a usar, recuerdo las horas llenas de melancolía que inundaban cada poro de mi piel, aquel aire ajado por el tiempo, la suavidad de las superficies pulidas por el recuerdo del esplendor del ayer.
Estaba allí, sin entender el mundo, demasiado frágil para afrontarlo, demasiado ignara para poder desafiarlo. Abstraída y en no se que pensamiento en blanco, creyendo en una realidad que no era y de la que creaba un mundo tan cierto para mí, como incierto era el que no podía entender…
Siento que rebaslas por entre mis dedos, que tus palabras se ahogan en tu garganta pidiendo auxilio entre dos mundos en los que te debates. Como poder estar a la altura de todo lo que dejas por mi, como evitar esa apatia que te hace estar a kilometros de mi cuando solo nos separan centimetros, como llegar hasta tu alma, como sentirme a tu lado
¿Cómo hacer para llegar a tu corazón?, siento tu tristeza que te hunde, veo tu mirada de terror pidiendo socorro, pero no me alargas el brazo para que te rescate. Como puedo hacer para tener una ventana que me deje ver en ti, como para que no caigas como agua entre mis dedos, te deshaces, cada vez tu mundo es mas compacto, no entra nadie, tus laberintos son solo tuyos, estas perdido en ellos, pero no dejas que nadie entre, déjame que me pierda yo también en ellos, que busquemos la salida juntos.
Me asustan tus pensamientos, como se apoderan de ti sin dejarte hacer otra cosa, te paralizan y te enganchan como una adicción, ya no te dedicas a otras cosas, me siento fuera porque no admites más que ese tema. Déjame acompañarte también en esto como lo he hecho siempre, porque lo que más me asusta es tu silencio.
Querido mío, aunque estas conmigo, cada vez eres mas un reflejo en un cristal, una sombra, sal, deja que la luz del sol bañe tu figura, no quiero perderte, no quiero volverme una desconocida.
Querido amor
¿Cómo hacer para llegar a tu corazón?, siento tu tristeza que te hunde, veo tu mirada de terror pidiendo socorro, pero no me alargas el brazo para que te rescate. Como puedo hacer para tener una ventana que me deje ver en ti, como para que no caigas como agua entre mis dedos, te deshaces, cada vez tu mundo es mas compacto, no entra nadie, tus laberintos son solo tuyos, estas perdido en ellos, pero no dejas que nadie entre, déjame que me pierda yo también en ellos, que busquemos la salida juntos.
Me asustan tus pensamientos, como se apoderan de ti sin dejarte hacer otra cosa, te paralizan y te enganchan como una adicción, ya no te dedicas a otras cosas, me siento fuera porque no admites más que ese tema. Déjame acompañarte también en esto como lo he hecho siempre, porque lo que más me asusta es tu silencio.
Querido mío, aunque estas conmigo, cada vez eres mas un reflejo en un cristal, una sombra, sal, deja que la luz del sol bañe tu figura, no quiero perderte, no quiero volverme una desconocida.
Querido amor
¿Cómo hacer para llegar a tu corazón?, siento tu tristeza que te hunde, veo tu mirada de terror pidiendo socorro, pero no me alargas el brazo para que te rescate. Como puedo hacer para tener una ventana que me deje ver en ti, como para que no caigas como agua entre mis dedos, te deshaces, cada vez tu mundo es mas compacto, no entra nadie, tus laberintos son solo tuyos, estas perdido en ellos, pero no dejas que nadie entre, déjame que me pierda yo también en ellos, que busquemos la salida juntos.
Me asustan tus pensamientos, como se apoderan de ti sin dejarte hacer otra cosa, te paralizan y te enganchan como una adicción, ya no te dedicas a otras cosas, me siento fuera porque no admites más que ese tema. Déjame acompañarte también en esto como lo he hecho siempre, porque lo que más me asusta es tu silencio.
Querido mío, aunque estas conmigo, cada vez eres mas un reflejo en un cristal, una sombra, sal, deja que la luz del sol bañe tu figura, no quiero perderte, no quiero volverme una desconocida.
Pínchame el corazón que ya no sangra
Poemario ajado por las lágrimas
Pincha mi piel desnuda
Mi cuerpo recibe tu lanza sin armadura
Pincha mi corazón y mis vísceras
Y cuélgalas como divisa en un alto palo
Pincha de una vez mis despojos
Pavonéate con ellos ufano
No ganaste nada
En el infierno te estoy esperando
Soy quien pasea por las mentes inquietas, por las que sucumben a la tristeza y a la alegria, soy el grito ahogado de quien pide auxilio, soy yo... simplemente.