El verano suele llegar con la promesa de regalarnos tiempo, tiempo libre. Tiempo para hacer lo que más nos guste o simplemente no hacer nada, o hacer las mismas cosas de siempre, pero sin prisas, disfrutándolas.
Para mi este año ha llegado ese momento. Y para ir ’abriendo boca’ me marcho unos días, pocos, a descubrir y patear una preciosa ciudad europea.
"Me encontraba en aquella pequeña isla desayunando con una hermosa mujer mayor que yo que acababa de conocer el día antes.Aquella mujer amaba a Sumire. Pero no podía sentir por ella deseo sexual. Sumire amaba a aquella mujer y, además, la deseaba. Yo amaba a Sumire y la deseaba. Sumire me quería, pero no me amaba ni me deseaba. Yo podía sentir deseo por otras mujeres sin nombre, pero no las amaba. Era todo muy complicado."
Esputnik, mi amor - Murakami
Que paséis un buen fin de semana.
Ahora os sugiero que escuchéis con calma y disfutéis con Mariona Aupí y su grupo Fang cantando este precioso tema My Black Dress que, por cierto, aparecía en los créditos finales de la película Los sin nombre de Jaume Balagueró.
Esta es la tercera novela que leo de este autor, tras El último encuentro y La mujer justa. Y me digo a mi misma que por algo será que repita con él cuando hay tantos autores por descubrir. Pero es que Márai sabe profundizar como nadie en temas que nos llegan a todos. Sus libros son un viaje a lo más profundo del alma humana.
En La extraña encontramos un relato sobre la ambigüedad del amor, la angustia de la incertidumbre y el abismo de la soledad. El protagonista es un hombre en busca de respuestas, un espíritu insatisfecho, avocado a una inevitable destrucción.
“En la cima de la isla, sumido en aquella iluminación insólita y alarmante, se sintió solo por primera vez en su vida. Eso lo sorprendió. Sus amigos solían considerarlo “una persona solitaria”. Ahora le pareció que no había tenido ni idea de lo que era la soledad, había vivido en medio de un gran tumulto desde el momento de nacer. Aquello era por fin la soledad: lo que le rodeba allí, aquel crepúsculo incoloro y agonizante, aquel silencio denso y oleoso, y allá abajo el mar, cuya inmensa superficie reflejaba el vacío del cielo; y él, al fin, podía agarrarse a aquella costa como un náufrago al arrecife”.
"Lynn lleva como puede el sueño. Las noches son neutrales, no suponen ninguna amenaza. Tampoco ningún alivio. Las noches me engullen, piensa Lynn, las mañanas me escupen."
(Fragmento de La camarera - Markus Orths)
La camarera es el intenso retrato de una joven que quiere saber cómo consigue la gente lo que tanto le cuesta a ella: llevar una vida normal. Una novela muy especial, breve e intensa, sobre la lucha contra la soledad.