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Chinca Salas

Espacio SIN FINES DE LUCRO


El vigilante nocturno

Chinca C. Salas R 

Era el mes de mayo , Saurnino se desempeñaba como cuidador, caminaba a oscuras de un lugar a otro con su larga vara, lleva sombrero de ala ancha poco convencional, las aves nocturnas eran su compañia, el vigilante perdia horas de sueño buscando fantasmas, peleando con un enemigo sin rostro, habian pasado los dias santos menos o mas calurosos que antes, mas oscuros o callado que los anteriores, viendo cada dia la misma escena: aves echandose sobre las aguas de la laguna para aplacar el calor del cuerpo, las aves carroñeras saciando su hambre con otras bestias desompuestas y por dias la fetidez reina en el lugar.

Saturnino, lleva capa negra, la vara larga para detectar las culebras en medio de la oscurana, el viento agita su capa negra haciendo ver como un espectro mas de la noche, el cuidador camina a traves de lomas con la tenue luz, su cabellera gris se mece con el viento y desde lejos parece un engendro marino, una medusa gigante, la lechuza le sigue con la mirada desde los altos arboles y durante el dia le compaña el zamuro, el ave sabe que con el habra comida en cada camino.

El zamuro como buen carroñero mueve su pico oscuro y cada vez que puede acosa a los crios de la lechuza pero, siempre es fustigado por el bucho que anda entre las sombras y con sus ojazos le sigue hasta el nido, el zamuro ha cambiado sus habitos diurnos por el nocturno y ya parece parte de a sombra del extraño Saturnino, el carroñero duerme sobre sus hombros, el viejo cuidador no tiene idea del porque el zamuro anda sobre su cuerpo ni el porque cambio el dia por la noche pero algo si es mas que cierto, y es que desde que anda con el se siente menos solo, las viboras ahora no saben de sus madrigueras por temor a ser devorada por el carroñero que no se baja de sus hombros y cada dia parece mas depredador.

Saturnino Mendez, se ha dado cuenta que el ave ataca su sombrro, no es hambre ni es que este acechando y ultimamente se comporta como depredador, el murcielago le ataco una vez por extrañas circunstancias de la naturaleza y desde entonces busca bronca al buho, a vece el pajarraco le espanta el sueño con sus alas pestilentes y su pico dando constantemente picotazos a su sombrero, a su capa y hasta los piojos se han mudado a sus cabellos y barba.

Saturnino esata acostumbrado a caminar entre las tinieblas, esta cansado de ver correr las sombras entre las piedras, a escuchar el sonido de los arboles, el chillar de las bestias heridas y del caminar de las salamandras sobre el ala de su sombrero, esta cansado de las charlas de la lechuza y el ataque del buho siniestro.

 Saturnino Mendez, siempre ha vivido en el monte, conocedor de senderos oscuros, de lucha sangrienta con bestias, el cuidador llamado Saturnino es un hombre alto, lleva años encima, su cuerpo encorvado y su larga barba como su cabellera le dan un aspecto fantasmal y tiene por costumbre caminar descalzo donde ni las espinas le hieren pero, cuando el cuidador baja al pueblo por provisiones son muchos los que cierran sus casas, dicen que carga encima espiritus malignos, sus pies parecen piel de serpiente y sus manos se parecen a los tuberculos que cultiva, sus dedos parecen raices silvestres.

Hoy Saturnino solo recorre caminos , sub o baja senderos, siempre ha sido parte del monte y desde que perdio su mujer se interno en la montaña para olvidar sus culpas desde su muerte padece de pesadillas, ha pedido el sueño y la soledad es su mas fiel enemiga.

Saturnino Mendez, cuida de tierras extensas, se guia por institnto, conoce el dia como la noche, cada palmo de tierra es parte de su cuerpo, su vara se comporta de manera extraña cuando nota la presencia de serpientes o depredadores y hasta los murcielagos se pierden de sus cuevas cuando escuchan el sonido que emite al rozar el suel, al sacudirse en el viento.

El viejo cuidador es un espectro entre las sombras y por el dia carroñeros le siguen nerviosos por cada sendero, por cada buco, la luz d la luna deja ver la silueta de Saturnino como algo descomunal, sus ojos semejan al de la lechuza y su capa al traicionero buho y hasta sus dientes parecen colmillos de lobo.

La noche sigue su curso, el calor se meteentr los huesos,la brisa se torna al amanecer fria con un susurro latente de caceria, se oye la charla de las aves nocturnas y el aleteo entre las ramas, el crujir de las piedras del rio y como si la misma tierra se tragara a las bestias, se oye el aullido de losdepredadores, la lechuza, hasta el latido de la serpiente sorprende al buho.

Mirad el cielo y las ramas secas de los arboles que abrigan al buho que se mantiene alerta para devorar la presa que la lechuza lleva a su nido, ambas pelean hasta la muerte por presas y territorio.

Los pueblerinos dicen que Saturnino se refugio en la montaña trs haber asesinado a su mujer e hijos en un arranque de locura y que sus cuerpos estan enterrados al desnudo n tierra virgen donde solo s sinte el paso de la serpiente ntre las hojas secas en busca de piedras para pasar la noche, no hay cruces ni marcas del cmenterio solo un arbol torcido con un hilo de agua fresca. 

Cerezo

 Chinca C. Salas R

Una semilla me han regalado al pasar por el camino, corazon de un alegre cerezo que al crecer dara sombra y fruto al patio pero,  quizas no le vea cuando cargue y eche ramas grandes.

Hoy le he puesto nombre al arbol que aun no ha germinado, llevara por nombre Arca, por aquello de la lluvia y la prosperidad que en el futuro habra.

Los dias han pasado deprisa lo confieso, el cerezo tiene hojas y ha crecido una enormidad Arca es mi primogenito, le veo poco ya que ando en otros quehaceres del campo donde la noche se pone sobre mi espalda y por la mañana no me asomo al patio, un da de estos estara lleno de frutos y quien sabe si comere su dulce manjar.

Que dia tan caluroso, ventea como en el campo, el Arca lleva anillos y nudos pero a,quien se ha comido sus frutos, ahora sacudo las hojas con el baston, mi amado hijo Arca esta cundido de termitas, quien diria que se enfermaria tan ligero, pore de mi, el reuma me jubila y me da todo el tiempo libre para ponerme bajo su sombra pero, no es asi.

Diciembre de pascua y mi amado Arca es talado despacio, ruedan las cerezas como las termitas, un hoyo abro para sacar sus raices, oro en silencio por su descanso , la madera esta hecha añicos y ni una silla saldria de ella. 

El Cielo

Chinca C. Salas R 

Dicen que vivir en lo alto de la loma se adquiere el perdon del todopoderoso ya que en solitario escuchamos su voz divina y este nos impone tareas para alcanzar el perdon, nos abre los caminos por aire, tierra y mar, nos aleja del infierno y de las calamidades y cuando nace un hijo se lo ofrecemos y luego esperamos por su bendicion.

Cuentan que en la alta montaña una mujer joven lavaba la ropa cuando asomaron las contracciones, el niño pequeño le seguia tirando de la falda, la mujer lanza un grito de dolor ante la llegada del alumbramiento, nadie escucho su voz de auxilio, nadie le vio en la espesura del bosque, con el aliento entrecortado se preparo para traer a su hijo al mundo pero, el cielo poco ayudo a la pobre mujer que abrazaba a su pequeño al ver que el mundo se le iba despacio.

La joven mujer antes de terminar la tarde llego a concluir el trabajo de parto, su segundo hijo habia nacido y ella esperaba por la benevolencia del todopoderoso, su cuerpo no se encontraba del todo bien, presentaba alta fiebre y tenia una hemorragia; antes de caer la noche su marido llego a la humilde vivienda, el hombre se alegro al ver el nacimiento pero, su mujer se veia palida y le pidio que fuera por ayuda al pueblo, el hombre bajo de la montaña como alma que lleva al diablo, al llegar a la medicatura el medico recomendo que la llevase con el bebe para examinarle, pero el pobre hombre explicabla las dificultades que presentaba, no poseia vehiculo y por demas vivia en lo alto de la montaña -que contrariedad- dijo el medico.

El hombre del bosque recurrio a un familiar para que le ayudase con su mujer e hijos, las horas pasaron velozmente y cuando llegaron a lo alto de la montaña eran ya las cinco de la mañana, la joven mujer habia fallecido, el pequeño se encontraba dormido y el hombre del cielo se entrego a la desolacion con llanto profundo, el familiar bajo al pueblo con los niños mientras el pobre hombre cavaba un hueco para enterrar a su mujer despues de haber parido y asi nacio un cielito bajo la sombra del gran cielo.

Os cuento que el hombre vive en solitario en lo alto de la montaña y cada mediodia atraviesa la carretera para ver a sus hijos que van a la escuela y el pequeño que es criado por su hermana, el montañez siembra y cria animales y cada mañana antes de partir se despide de su mujer que se queda acompañada por la brisa santa del hermoso cielo.

 

Cancer

Chinca C. Salas R 

Bajo sombras de la temprana noche se oye la voz melodisa de las buenas noches y la amabilidad de una mujer oriunda de oriente, charla animada con sorbos de dulce cafe, postres frescos y pavonearse de los inquilinos que suben o bajan los quicios, se abren o se cierran las puertas pero, hoy solo se oye el correr del agua entre los helechos, el sonar de los porrones de barro y la charla de la mujer es distinto al tocar las ocho de la noche - Brotan las lagrimas-

Hoy cumple mi hijo treinta años de muerto y mi tercer marido cumplira 40 dentro de dos dias, y no te volviste a casr - pregunta su amiga- mientras desenvuelve el paquete que le habia llevado, pues no -responde la mujer- ¿Y por que no? le cogi miedo a la muerte y escuche rumores el ultimo dia del velorio, la gente decia que era la viuda negra, total que me dedique a trabajar y crie a mis once muchachos, ahora llevo tiempo jaloneando de aqui para alla y de aqui para aca a los inquilinos y estos me dan mas dolores de cabeza que los hombres que he tenido- rien las mujeres-

Al llegar el mediodia suena el telefono y con gran ansiedad corre Elisa a levantar el auricular, cada dia de la semana esta designado uno de sus hijos, cada uno ha construido su hogar en diferentes puntos del pais y su voz por el hilo telefnico se oye armonioso y muy lleno de jubilo; la vida de Elisa es tranquila, el viento atraviesa toda la casa, las puertas son marrones y los baños comuneros se encuentran al frente despues de pasar el jardin colmado de sagitarias y lirios, las paredes del patio son inolvidables por ser estas pintorescas y en sus muros de color oscuro se ven latas colgando con plantas florales como si fueran cuadros de un reconocido artista.

Doña Elisa, cuenta una historia distinta sobre su existencia - se nublan los ojos- aquella,  olienda que mi finado dejara y  que por necesidad tuve que salir de ella rapido, tenia una escalera de pequeños a quien vestir y alimentar y asi poco a poco fueron creciendo hasta que emprendi un viaje al lugar donde hoy me encuentro, hoy solo corro para atender el telefono, sostengo tertulia con los jovenes inquilinos que hablan del lugar donde viven sus padres, tengo en el cuarto que esta frente a la cocina al hijo de un ganadero y el cual es muy fantoche, es la habitacion mas grande con baño privado y es un casanova que habla hasta por los codos; en las habitaciones del patio tengo una mujer que hace poco dejo a su comopañero tras una feroz discusion, el hombre le propino tal golpiza que casi pierde el niño que llevaba en el vientre, el hombre se dio se dio a la fuga, en la otra habitacion esta un vendedor el cual viaja por todo el pais, a ese solo le veo la cara cuando me paga la renta y la ultima habitacion la estoy reparando ya que tuve una inquilina que se llevo las lamparas, el lavamano y hasta la poceta, di parte a la policia pero como que la identificacion era falsa y no la pudieron atrapar.

Doña Elisa, vive sus ultimos dias sin saberlo, como ya esta mayor su hijo le llama cada noche para martillar el asunto medico pero, ella sabe que su tiempo se acaba y para tranquilizarle hace una visita a su ginecologo el cual dira lo que ella ya sabe - Cancer- que cosa la de la medicina y que pellizcar el pellejo de ese animal para conocer su peligrosidad, los examenes arrojaron lo ya pronosticado, el animal se nutre de su cuerpo desde hace mucho tiempo y ahora que le han despertado, el animal le arrebata la vida con tal violencia que hasta las tertulias se han terminado.

Las tardes se fueron poniendo frias, las noches fueron anunaciando el adios a la vida y el aire fresco fue cambiando deprisa a un olor fetido y lugubre, escalofrio cruzaba la casa, soledad lentamente se fue adueñando de la estancia mas hermosa, la risa y las miradas se fugaron con las ultimas horas de la tarde y hasta que la noche paso su mas alta factura, el aliento se esfumo entre sombras tenebrosas ya conocidas; sin embargo, la muerte mostro benevolencia a la hora de llevarse a Elisa, complacencia y espera se conjugaron en un mismo tiempo y doña Elisa, cumplio con su ultimo deseo, es tal vez el jardin verde llamado esperanza.

Torre alta

 Chinca C. Salas R

En una torre muy alta se oye la voz de una fragil mujer que sube y baja los quicios, sus cabellos se mueven como si medusa se encontrara sobre sus hombros, sus ojos se ponen grandes y colorados como si algo le sucediera a ellos -mirada de cangrejo-

Mirad todos, el cucurucho de su techo, se asfixia con su propio aliento, sus tentaculos se mueven son orden expresa, es el olvido de su centinela, es la perdicion de las voces que salen con el ritmo de las llaves, grilletes atados al mar que cubren sus desnuds tobillos, ulceraciones lleva ella, carga la culpa dia a dia y como las paredes parece una runa antigua.

La gran torre deja escapar el eco sordido de ayuda, su menton se mas pronunciado que de costumbre y su frente sangra constantemente - golpes contra los muros- rio de calamidades le llevan a la locura y se repite una y otra vez en el viento infernal de su celda agria y oscura; ya es tarde y su mente enmarañada vuela al cucurucho apagado con llanto desgarrador -dolor de viscera- la mar se agita golpeando los enmohecidos ventanales -lecho prolongado-

Por meses la sangre le abandona y la caida se hace presente, su cabello vuela con la llegada de la suave brisa -cancer- lentamente su cuerpo se entrega al lecho lugubre y frio, perdiendo poco a poco toda defensa, sus venas se endurecen, vida y muerte se enfrentan -trombosis-

Las horas como los dias estan contados ante el sangramiento nasal, sube el dolor a la cabeza, la sangre como agua brota, debilitandose el cuerpo, baja la temperatura velozmente y sus celulas no se reproducen -anuncio de muerte- entra a su cuerpo  la divina sangre extraña y por ser ajena a su ser de inmediato la rechaza- plaquetas bajas-

Hoy el eco muere en el cucurucho, la alta torre se pone sombria y las olas marinas se llevan lo mortal de ella, corre la sanguasa -ya es tarde- rigido se halla su cuerpo tendido sobre concreto solido, sin bruma y espuma se pierde el llanto, auxilio que jamas llego para salvar su conciencia y aliviar la carga de su amargo espiritu.



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