La llegada a Sintra fue un poco caótica porque es una población que aunque llegues en día de diario está siempre repleta de turistas. Sobre todo cuando te acercas a la zona antigua, que parece colgada de la falda de una montaña.
Encontramos alojamiento con mucha facilidad porque tienen una magnífica oficina de turismo que te encuentra, si tu quieres, alojamiento. Elegimos una Quinta en la carretera que sube al Palacio da Pena, en plena naturaleza.
En el centro histórico de Sintra se encuentran el Palacio Nacional y la Quinta da Regaleira y en la sierra que la rodea (declarada por la UNESCO en 1995 Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad) el Parque y Palacio da Pena, el Castillo de los Moros, el Convento de los Capuchos y el Parque de Monserrate, todos ellos lugares excepcionales, cada uno a su manera.
PALACIO NACIONAL DE SINTRA
Tanto este palacio como el da Pena están suntuosamente amueblados, como para entrar a vivir en cualquier momento.
Aqui puede comer bastante gente, y no las cábalas que tenemos que hacer en casa cuando viene la familia de visita
Fijaros en el techo de este salón
Y en el tamaño de las cacerolas de la cocina
Sus chimeneas destacan en la lejanía y son seña de identidad de esta población
QUINTA DA REGALEIRA
Esta finca es el resultado de un soñador románticón a tope y enamorado del mundo templario, que intentó representar en sus jardines laberintos, pozos iniciáticos, evocando los procesos iniciáticos de dicha orden.
La finca es, además de muy grande, preciosa y con rincones muy curiosos.
Un detalle del "pozo iniciático", construido en base a documentación templaria
Y una red de pasadizos subterráneos que conectan varios lugares de la finca, creando un halo misterioso que resulta muy gracioso.
Donde estoy, en concreto, conecta con un lago que también se puede ver desde la superficie y que tiene la superficie totalmente verde, debido a unas algas
Menos mal que con un móvil hicimos las veces de linterna que, sino, hubiera sido imposible pasear por esos laberintos subterráneos.
La Quinta tiene también una zona ajardinada grandísima
CASTILLO DE LOS MOROS
Fue construido en el siglo IX como fortificación militar para cumplir las funciones de atalaya de observación como defensa contra los musulmanes, de ahí su nombre.
Se encuentra un poco antes de llegar al Palacio da Pena, dentro de una zona boscosa llena de pinos y con unas vistas impresionantes.
Esta es una panorámica del Centro Historíco y el Palacio Nacional de Sintra
Toda la muralla que rodea las ruinas del antiguo castillo se puede recorrer, disfrutando de las vistas que nos proporciona (y acabando molido de tanto escalón p'arriba y escalón p'abajo)
Desde aquí subimos hacia el Palacio
PALACIO Y PARQUE DA PENA
Disculparme que me explaye sin control con la fotos de este lugar exponente máximo del Romanticismo durante el siglo XIX en Portugal, sin por ello olvidar el estilo Manuelista, por supuesto.
Un momento de la entrada principal
Otro detalle de sus originales diseños y colores
Fijaros en la ventada del pórtico, es una alegoría de la creación del mundo. Figura medio hombre, medio pez, casi da miedo.
El interior no nos dejaron fotografiarlo. Es parecido al Palacio Nacional, lujosamente amueblado y con todo tipo de detalles (vajillas, cuberterías, cristalerías, utensilios de aseo, de uso cotidiano) dispuestos para poder usarlo en cualquier momento. Resulta muy curioso puesto que en España, en general, no estamos acostumbrados a que los monumentos exhiban en su interior todo su ajuar.
El parque exterior es un jardín botánico de ochenta y cinco hectáreas donde podemos observar verdaderas rarezas botánicas. Entre todas ellas destacan una gran colección de helechos traidos desde todas las partes del globo
Todo ello mezclado con pequeños lagos
Una panorámica del Palacio desde sus jardines
CONVENTO DE LOS CAPUCHOS
Este singular lugar, también llamado Convento del Corcho, data del año 1560 y su construcción es bastante austera y utiliza, casi en su totalidad, el corcho como material principal, para aislar del frío, de una forma muy económica las estancias.
Las cruces y demás detalles que podemos observar aquí, están hechas con conchas. Fijaros también en la puerta entreabierta, toda ella de corcho
El claustro que, como podeis observar, no tiene nada que ver con el resto de Mosteiros que hemos visitado
Aunque tampoco tiene nada que envidiarles porque el enclave de naturaleza que lo rodea es fantástico
PALACIO Y PARQUE DE MONSERRATE
El principio de este Parque fue la construcción de una capilla dedicada a la Virgen de Monserrate. Después de varios dueños y la construcción de un Palacio sobre las ruinas de la capilla, pasa a ser residencia veraniega de la familia Cook
Acceso a los jardines desde el Palacete
Fijaros en el tamaño de los árboles (algunos de ellos especies singulares) en comparación con nosotros
Y qué os parece este lago??? Si, si, eso pequeñito del fondo es Paco
Bueno, con esto acaba un viaje que ha resultado una maravilla. Disculpar que me haya extendido tanto en esta tercera parte pero es que ha sido la que mas he disfrutado y quería compartirlo con todos vosotros.
Después de disfrutar de las maravillas que os enseñé anteriormente, cogimos las maletas y salimos rumbo a Lisboa, haciendo una parada en un pueblecito muy chulo llamado Obidos, totalmente amurallado
Y con un castillo precioso, bastante restaurado. Además cuando llegamos todavía quedaban "restos" de un festival medieval.
La puerta que da acceso al pueblo tiene un mosaico de azulejos, tan típico por todas esas tierras.
Y después de disfrutar paseando un par de horas, salimos en dirección a Lisboa, donde llegamos cerca de las doce de un sábado, aquí empezó la peor parte del viaje, encontrar habitación, cuestión que nos llevo más de dos horas, unos pocos nervios, grandes caminatas y, ¡¡¡por fin!!! una habitación libre, aunque bastante lejos del centro, pero bueno, qué le vamos a hacer.
Una vez superada esta prueba, buscamos dónde comer por el centro, la zona comercial puesto que debido al horario (cerca de las tres de la tarde) no era fácil encontrar muchos sitios.
Pero las anteriores horas de agobio fueron ampliamente recompensadas con la vista que disfrutamos desde la terraza donde nos sentamos a comer unas magníficas sardinas asadas.
Por supuesto, una vez comimos y ya que lo teníamos tan cerca, lo primero que hicimos fue subir en él y disfrutar de las vistas desde arriba.
Después comprobaríamos que el barrio alto tiene muchos miradores desde donde pudimos seguir alegrándonos la vista con la panorámica de Lisboa, con el castillo de San Jorge al fondo.
Por supuesto, inevitable la foto a otro de los elevadores.
Después de pasear por el barrio alto, bajamos para seguir nuestro paseo por el centro de Lisboa, el Chiado, el Rossio, la Plaza de los Restauradores, la Baixa y la Plaza del Comercio. Hacía dieciocho años que conocí Lisboa y me sorprendió muy gratamente porque lo encontré bastante más limpio y arreglado.
Por la noche cenamos también en una terraza un fantástico caldero de arroz con marisco, bogavante, gambas, mejillones y almejas en cantidades industriales no dejaban casi espacio para el arroz. Y todo regado con una Mateus Rosé fresquito.
A la mañana siguiente madrugamos para ir a los jardines de la Expo, me encantó el paseito. Como era la mañana de un domingo estabe lleno de familias y deportistas, un ambiente muy relajadito.
Después volvimos al centro de Lisboa para coger un travía que nos llevara al Castillo de San Jorge, desde donde disfrutamos de las panorámicas justo al contrario, con el puente 25 de Abril al fondo
Dedicamos el resto de la mañana a pasear por el bario de la Alfama
Aunque al ser domingo no llegamos a ver el ambiente diario con las vendedoras de pescado por las calles. Comimos en un restaurante de la zona un bacalao al horno bueniiiiiiiiiiiiiiiiiisimo. No sabeis lo bien que guisan este pescado y lo rico que está.
Fuimos bajando por las estrechas calles
disfrutando de una mezcla de ambiente dominguero y de turisteo y de sus múltiples rinconcillos
Por la tarde cogimos otro tranvía que nos llevó hacia Belem, donde disfrutamos en la Torre del mismo nombre y visitando el Monaterio de los Jerónimos, otra maravilla de la arquitectura Portuguesa y, bajo mi punto de vista, de las mejores obras de arquitectura Manuelista que he visto en Portugal
El interior de la iglesia
Y un detalle del claustro
Después la obligada visita a la imponente Torre de Belem, en su destacado lugar junto a la desembocadura del Tajo
Y, por último y antes de practicar un rato el terraceo, el monumento a los descubrimientos que a mi, personalmente, no me gustó mucho pero bueno, como estaba ahí mismo pues también le toco foto
A la mañana siguiente nuestro viaje continuo rumbo a Sintra, pero eso es otra historia.................
Como disponíamos de dos semanas, decidimos viajar a Portugal por nuestra cuenta, en coche y sin tener ninguna reserva ni plan anticipado.
Barajábamos varias ciudades y pueblos y, al final, decidimos empezar durmiendo una noche en Ciudad Rodrigo (maravillosa ciudad que no podeis dejar de conocer), para entrar en Portugal rumbo hacia Batalha, Tomar, Alcobaça y Obidos, como primera parte del viaje.
En los tres primeros existen unos magníficos Mosteiros (Monasterios) construidos en torno al siglo XII y XIII y clasificados como Patrimonio Mundial por la Asamblea de la UNESCO.
BATALHA
En cuanto llegas a este pueblo, lo primero que te sucede es que tus mandíbulas se desencajan y te quedas con la boca abierta sin poder remediarlo. La culpa la tiene esta soberbia edificación
Lo entendeis, verdad?? Por la noche no deja de ser menos impresionante.
Y esta es la panorámica que pudimos disfrutar durante el desayuno.
TOMAR
Este pueblo es "Templario" por todos sus poros. Vayas por donde vayas existen referencias. En las aceras está dibujada la cruz, en la iglesia también y hasta algunas tiendas hacer referencia al tema.
Pero donde verdaderamente tienes la impresión que te vas a topar con un grupo de templarios es en el Convento de Cristo, no menos impresionante que el Monasterio de Batalha.
Conserva una Charola, primitivo templo románico de los Templarios, preciosa. Nunca había visto nada igual.
Mención especial merece su claustro principal, que está considerado una obra maestra del Renacimiento europeo.
Y una de las cosas más curiosas que se pueden observan es la llamada Ventana Manuelina, que simboliza el Arbol de la Vida y el Tronco de Jesé.
Después de disfrutar de rápido tentempié, partimos hacia el tercer y último Mosteiro de esta primera parte del viaje
ALCOBAÇA
Esta abadía cisterciense fue una de las más poderosas de esta orden.
No he podido resistir la tentación de publicar bastantes fotos porque su interior es el que más me impresionó de los tres.
Exteriormente es el que menos impresiona, aunque es grandioso en cuanto a su tamaño
Pero es dentro donde empieza el espectáculo. La nave central de la iglesia
La Sala de los Reyes
La puerta Manuelina que da paso a la sacristía
El refectorio
Fijaros en la chimenea de la cocina, impresionante, verdad???
Aunque la mesa de mármol en la que estoy apoyada tampoco se queda atrás.
Un detalle del Claustro
Y otro del lavabo
Después de disfrutar toda la tarde como locos, todavía nos quedó tiempo de acercarnos a Nazaré, un pueblo costero bastante chulo que nos permitió disfrutar de un ratito cerca de la playa
aunque el mar tenía una mala leche es día terrible. Algunas olas que llegaban a la playa eran grandísimas.
Un detalle de un secadero de pescado, que me llamó la atención porque en España no estamos acostumbrados
Secan de todo, hasta pulpos.
Bueno, de momento esta es la primera parte de mi viaje, espero que disfruteis con las fotos aunque es muy difícil que os podais hacer una idea de lo fantásticos que resultan estos tres monumentos.
Bueno guapa, espero que lo pases genial estos días por los madriles.
De los museos no te voy a comentar pues supongo que eso lo tendrás claro, además, son tantos que es mejor qe escojas entre los que más de atraigan.
Pero si te comento que en la actualidad hay una exposición que yo tengo intención de ir a ver porque me lahn recomendado, te dejo los datos. Además el lugar donde está enclavada es muy bonito
http://www.culturaclasica.com/?q=node/2135
Eso sí, se vas al Prado (qué cosas digo, verdad?), intentasacar un ratito para darte una vuelta por el jardin Botánico, que en Agosto cierra a las nueve de la noche.
http://www.rjb.csic.es/visitav_conoce.php
Cerca de aquí, subiendo por la calle Huertas, casi arriba del todo, en la plaza Matute número 6 se encuentra la Librería de la Editorial Desnivel. Un consejo, por favor, intenta visitarla, es una pasada.
http://www.libreriadesnivel.org/quienes.php
Si vas a estar algún domingo, no te pierdas el rastro, tiene su gracia, eso si, madruga porque a partir de las once se pone imposible de gente.
Supongo que no te perderás la Plaza Mayor. Allí haz una paradita para tomar un bocata de calamares. Particularmente te recomiendo este lugar, no te asustes es bastante cutre, pero tienen los mejores bocatas de toda la plaza
http://madrid.vivelaciudad.es/2008/01/27-casa-rua
Si tienes tiempo, no te pierdas el Madrid de los austrias, callejea y piérdete por sus calles, llenas de pequeñas tabernas y tascas muy acogedoras.
No estoy del todo segura pero creo que los miércoles la entrada a algunos monumentos es gratis, por lo menos antes lo era, lo que ocurre es que como, generalmente, ese día estoy trabajando, pues como que no lo he comprobado.
Seguiría contándote infinito pero supongo que tendrás ya tu planning hecho pero bueno, igual te da tiempo a hacer algo de lo que te he comentado.
Ya me contarás.