Algunos libros...
"El corazón siempre recuerda más que la mente"

Y si te digo que no importa, es que no he podido conciliar el sueño. Si te digo que ya no te extraño es por pura casualidad. Te juraría mil veces que ya no te pienso, que no me percato de que ya no ocupamos el mismo recinto a la hora de dormir. Porque todo lo que sale de mi boca es palabrería sin sentido. Y si alguna vez te pedí que te quedaras, olvida que te lo mencioné. Nunca vuelvas a pensar que un día dije que me arrepentía de algo, mejor déjalo estar.
Y si tú me dices que me añoras, haré caso omiso. Si me dices que te equivocaste, no tendré en cuenta tus palabras.Si dices que ahora te das cuenta de que esta situación era un error, que sabes cómo podíamos haberlo arreglado de manera que pudiéramos haber seguido ocupando el mismo recinto al dormir toda la vida, no te creeré y haré oídos sordos. Si me dices una y mil veces que te crea, que realmente me querías y que sabes que tenemos toda una vida juntos por delante para disfrutar, estáte tranquilo, nunca llegaré a tomarme en serio nada semejante.
Podemos, por tanto, estar los dos tranquilos...
Quién me iba a decir que iba a encontrarte de esta forma, en aquel lugar, rodeados de la misma gente que siempre. Quién iba a decirme que los sueños que se tienen de niña se hacen realidad. Porque de tanto soñarlo, las cosas acaban sucediendo... Todo tú eres un extraño pero maravilloso suceso. Gracias por haber aparecido.
Denunciar contenidos
La fina lluvia, que no cala pero despeja, cae lentamente sobre los tejados más cercanos. Y otra vez la lluvia. Esa lluvia que hace que piense en lo que no debo, en lo que dejo atrás cada vez que una gota choca contra la ventana. Pero es que hace ya tantos años que no te tengo que a veces olvido que algo así sigue existiendo en alguna parte del universo.
Recorro con la mente aquella ciudad empedrada, que me acercó y alejó de ti en tan poco tiempo que a veces creo que ha podido ser parte de un alborotado sueño. Pero algo dentro de mí siempre me recuerda en forma de dolor que todo eso existió, y fue demasiado real. Que tú y yo un día fuimos algo. Algo que merecía la pena recordar. Algo que aún después de todo, sigue mereciendo la pena. Reconozco que cuando algo duele, hay que olvidar. Olvidar y volver a vivir. Pero si te tengo dentro de mí y no quiero sacarte, ¿cómo olvidar?¿Cómo evitar querer beber si se tiene sed? Puede que si tengo sed durante el suficiente tiempo, me acostumbre y ya no extrañe el agua. Pero todavía recuerdo. Sí, es inevitable tratándose de tí.
Seguirás durante mucho tiempo rondando en mi mente, lo sé. Y yo seguiré permitiéndote que lo hagas. Porque no hay cosa que más me guste que saberte a tus anchas en mi más extricta intimidad, allí donde a nadie más he dejado entrar. Y seguirás estando tan lejos de mí, que ya cada vez recordaré menos tus facciones. Y cuanto menos recuerdo, más vivo te tengo. Habrá que avanzar, me repito a cada instante. Pero si solamente pudiera tenerte un momento más entre mis brazos.... volver a sentir que se me corta el aliento, y que toda la tranquilidad del mundo me invade por completo. Saber que estoy en el lugar correcto, sólo una vez más.
Vuelve un instante a mí, sólo para demostrarme que hubo un día que fuiste verdad, que no he sido yo la que he inventado a un ser como tú. Ya empiezo a dudarlo... O no vuelvas, no, mejor no lo hagas. Comprobaría que no puede haber nadie como tú, que es estadísticamente imposible. Y ya no me quedaría ni la esperanza de volver a repetir lo que tuve contigo.
Si por lo menos sintiera lo de antaño un segundo más... un solo segundo...
Denunciar contenidos
La luz reposaba tranquila sobre la mesa bajo la ventana. Los pensamientos discurrían por toda la estancia en forma de pequeñas virutas de fino algodón. Lorena tiene su cabeza sobre sus brazos, apoyados en la mesa, dirigiendo su mente hacia lugares demasiado lejanos como para poder alcanzarlos siquiera con la imaginación. Ráfagas de cordura que cruzan sin cesar entrecortando su respiración. "¿Por qué?" Siempre la misma pregunta que nunca queremos saber en el fondo.
Y pasamos horas enteras preguntándonos sobre la validez de la segunda ley de la termodinámica, que ya hay que tener aguante mental para esto... Y creemos notar el tacto de otros universos paralelos al nuestro, en los que nuestros otros yoes han tomado otros caminos, peores o mejores, que nosotros hemos dejado escapar. Y nos imaginamos cómo hubiera sido todo, y recreamos en la mente cada detalle. Intuimos realidades que nos llenan de temor o de alegría, de tristeza, amargura o melancolía. Rememoramos recuerdos pasados, muy pasados, de hace ya tantos años que los vemos con una bruma densa alrededor.
Es entonces cuando Lorena se levanta, se arregla la blusa, sonríe al espejo para devolverse una cara amable al día y se acaricia la barriga. Todavía no se nota, sólo lo sabe ella. ¿Por qué no decírselo a quien tiene que decírselo? Un mes lleva dándole vueltas. Será mejor así. La vida a veces da estos giros inesperados, pero presiente que todo al final irá bien. Se seca las lágrimas una vez más y sale de la habitación, dejando sus dudas a un lado y llevándose todo el positivismo que puede al trabajo. "Todo irá bien" se repite.
Todo irá bien...
Denunciar contenidos
Bárbara recoge deprisa su mesa de trabajo. "La paciencia que tiene que tener una con estas cosas", va pensando mientras sale a la carrera de la empresa. Cita con un chico, la consabida cita que siempre se tiene al dejar algo. Y aunque se sabe de memoria las cosas que se tienen que decir, a Bárbara la gusta ir improvisando ciertas cosas, para personalizarlo algo, sin caer en la monotonía. "Creo que esto no llega a ninguna parte",. "Mejor no seguir hablando del tema" "que sí, que lo que tú digas, Jorge..." Por dios, ya se lo está imaginando y ya la da pereza tener esa conversación.... pero mejor tenerla pronto. "Eso mismo, mejor ahora, que a una ya la llega la paciencia por los suelos...".
Llega a la cita temprano. Con tiempo para llamar a una amiga y comentarla las novedades de la tarde. "Enrique tooooda la tarde pasando a mi lado, que si un roce por aquí, que si otro por allá...", su amiga no se sorprende, "pero Bárbara, hija, por lo menos hazte la triste delante de Jorge, que esto va a parecer una fiesta... pon cara de funeral, ya sabes, como hemos ensayado, y ya luego cuando llegues a casa me cuentas lo de Enrique. Pero ahora.... tristeza!" Tristeza... aham..... venga, no puede ser tan difícil... "pero si estoy encantada con esto! a mí no me sale ponerme triste, fijo que me acaba notando que no lo estoy, no me sale, fijo que no me sale, no me sale, no me..."
Jorge llega a la cita. Sonríe. "Joder, encima sonríe, qué cruz...". Y comienza la conversación banal. "qué tal el curro?" "pues bien Jorge, muy bien" "y el día en general?" "bien Jorge, también muy bien, respirando y demás, ya sabes..." (y la vida? y el universo? y ...?) "por dios, esto es interminable....." piensa Bárbara mientras se come un trozo de pizza que les han puesto de tapa. "Como siga rajando idioteces, acabo con la copa de vino en menos tiempo que el trozo de pizza". Por fin empieza el tema. Y la paciencia se desvanece gota a gota entre la pared empedrada del bar. "Pues es que no sé", frase repetida por Jorge unas cincuenta veces por minuto. Claro que para ese momento, Bárbara ya empieza a hacer mentalmente la lista de la compra. "Esto me pasa a mí por querer quedar bien, maldita Katrina, me convence para unas cosas... pues el viaje de la apuesta me lo acaba pagando ella!" Más no-lo-sé en el ambiente, refiriéndose a sentimientos y a situaciones sentimentales. "Si a mí me importas mucho, bueno que si me importas! Muchísimo! De hecho, me encantas, pero.... no sé qué hacer!" "A ver Jorge.... que te lo estoy diciendo... nada! es que ya no hay nada de qué hablar, que te enredas en tu discurso de una forma....." "ya pero... es que no sé!" Bárbara jura dar una palma cada vez que Jorge diga "no lo sé", a ver si así con la indirecta se va dando cuenta. Pero lo hace una vez y no da resultado.... "Esto deja de tener gracia..." El caso, y resumiendo para la audiencia: que la situación acaba siendo cómica, como cualquier ruptura que se vea con una buena lente. La una lo único que sabe es que se aburre de la situación, ni quiere seguir adelante ni quiere quedarse como está. Y el otro piensa, no se sabe nunca cómo, que lo que ella quiere es matrimonio, y de ahí acto seguido hijos. Para variar a veces podían escuchar...
La cosa queda en cuatrocientos treinta y dos no-lo-sé y setecientas gotas de paciencia perdidas. Y el caso es que la misma conversación se vuelve a repetir una semana después. A veces Bárbara piensa que es masoquista, porque a quién se le ocurre llamarle para aclararle las cosas... Realmente lo hace porque tiene una intriga horrible de cuántas veces más es capaz de decir no-lo-sé. ¿Puede superarse el récord de la anterior semana? Pero Bárbara cuando no entiende el por qué de algo, no para hasta saberlo. Y esta vez encuentra el motivo: Jorge es el tío más raro que jamás se ha encontrado y encontrará sobre la faz de la tierra. Así, sin más explicación. Bueno, eso y que hace unos días le habían dicho que a Bárbara y a un amigo les han visto besándose. "Esto parece de manicomio..." Es decir, que Bárbara sale de fiesta un día en cuatro meses con un amigo y se ha liado con él. Pero Jorge queda hasta para ir al cine o tomar piscolabis con las ex-novias, y lo que Bárbara piensa son paranoias, porque por dios! cómo iba él a tener nada con otras! En fin.... que después de doscientos treinta no-lo-sé (se acaban las reservas!) y después de que Bárbara explique que es que lo único que ella quiere es pasar el rato con él, así, literalmente, Jorge sigue pensando que Bárbara se refiere a matrimonio o algo peor. "Lo siento Jorge, es que lo único que te estoy queriendo decir es que ni antes ni ahora quiero algo serio contigo, aunque parece que no lo entiendes completamente. Un rollo vale, una relación en nuestra situación... va a ser que no" "Ya pero no lo sé, es que yo creo que he tomado una buena decisión y no puedo tener un rollo contigo, porque no soportaría verte con otro, y yo no querría estar con otra. Y es que una relación seria no lo sé..." mmmm.... a ver Jorge........... vamos a hacer un resumen: primeramente, "has" tomado una buena decisión? Coño, que es que ni me escuchas! en tal caso, "hemos", por si quieres que te incluya en la decisión, pero vamos......no sé..... tú a tu aire, eh? Y a ver... explícame qué es para tí estar con alguien que te importa, que esa persona no esté con nadie más y tú no quieras estar con otras personas................. Pero tú tómate con calma la respuesta! Y por último, has dicho el no-lo-sé número doscientos treinta y uno, ten un poco de variedad y dí algo similar...! Y como Bárbara ya ha entendido por qué Jorge actúa así (las paranoias de celos e inseguridades qué cansinas llegan a ser...) decide bajar del coche. Error!!! "Entonces cómo te doy los cd’s que tengo tuyos", ya estamos con los rehenes sentimentales... "déjamelos en el buzón cuando puedas, anda" dice Bárbara. Claro está, cara de indignación de Jorge. "Pero vamos a ver, Jorge, si yo lo digo por evitar situaciones que no merecen la pena, como no vamos a ser amigos, está claro que alargarlo es ridiculo" la cara de indignación de Jorge se vuelve enfado. "Pero Jorge, es que a ver, yo un amigo como tú, no le soportaría ni una hora! hijo, de verdad, que desesperas a cualquiera, es que como no me va a apetecer un café contigo, sino otra cosa de otra índole, y no te voy a contar mi vida por este motivo igual que no lo he hecho hasta ahora, es ridiculo decirte que sí que vamos a ser super amigos..." Y aún así, Bárbara se baja del coche y le desea suerte en todo. Al abrir la puerta de su casa, se gira para despedir sonriendo a Jorge, pero se ve que Jorge anda y pensando en sus cosas... la mira sin sonreir y sin moverse, mira hacia la carretera y arranca.
Y es entonces cuando Bárbara se queda pensando en por qué a veces baja el listón que tiene marcado, por qué se aburre en su vida tanto como para aguantar durante cuatro meses a alguien con el que ni siquiera se plantea algo serio. Por qué ya acaba las relaciones sin inmutarse, con madurez y pasividad, sin ganas de discutir ni insitir en terminar algo de buena forma. Bufff.... a lo mejor es dejadez, quién sabe, es que ya hay dejadez hasta para pensar por qué se tiene dejadez, así que....
..."Katrina! ya estoy en casa, te cuento", "lo de Jorge?", "lo de Jorge??? que está loco. Y ahora lo de Enrique! pues verás hoy mientras estaba tabajando a eso de las siete, va y pasa por mi lado...."
A todos aquellos que han vivido una, y mil, rupturas. Porque hay quien se las toma a la tremenda, pero si es siempre igual! innovad, gente, innovad a la hora de zanjar relaciones, os sorprenderéis de las variaciones que se pueden hacer tan sorprendentes. Y se activa la imaginación y todo! Pero por favor, no hay que dramatizar en la ruptura, se corre el riesgo de que la persona que tienes enfrente pierda el hilo de la conversación y empiece a contar las bolas que le salen a tu jersey... :P Feliz ruptura a todos!!!!
CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES PURA COINCIDENCIA. LAS INICIALES POR SUPUESTO, TAMBIÉN SON PURA COINCIDENCIA!!!
Denunciar contenidos
Migradas las sombras que permanecen dormidas
alzando sus sueños en forma de luz,
te pienso, te existo, te brindo una ausencia
de vagas presencias que pinto de azul.
Escarcha en mañanas que ya no te tengo
"cambio vacíos por malos recuerdos"
por no admitir la respuesta que temo
a ese "¿y si fuiste tú?"
Katherine Neville 2 libros
Carlos Ruiz Zafón 6 libros
Jane Austen 8 libros
Enrique Jardiel Poncela 13 libros