Portal de blogs literarios, comunidad literaria, y foro literario - Libro de Arena
Conoce a violetaberna       Se han interesado por él 87 lectores      0 libros en su biblioteca
     0 valoraciones      133 posts en su blog      Es lector de 0 grupos

violetaberna


Artículos publicados: 133
anterior-4-5-6-7-8-siguiente

PIERNAS ESPIGADAS (hoy para Abril)

 


Ayer fue el día de la danza y el cumpleaños de abril, no se porqué, pero lo enlacé, y como no he tenido inspiración, recurro a algo que ya colgué.


Feliz Vida Abril!


 


 





Eran fuertes, bien contoneadas y parecia que un velo de seda las cubriera, tensas y livianas, portadoras de brisas, con su danza melosa, como trigo que se deja abrazar por el viento, Plie, Demiplie . Volatiles, capaces de evaporarse, de postrarse como amapolas que caen con el sol, Developpe. Erguidas, como mayusculas trajanas, enroscadas como minusculas carolingias, pero siempre peparadas.


Echappé. La veía restregar esos dedos, haciendo que el suelo llevára el ritmo, ssssfffffff,  una epidermis arrastrando cientos de pasiones, Brissé, una cascada de susurros besando el suelo, y levantando silbidos al vacio.


Largas, interminables, malvadamente espirituales, capaces de sumergirme en su etéreo vaivén y enloquecer persiguiendolas. Fouetté. Eran piernas y por lo tanto bellas, flexibles, atronadoramente desbocadas en un escenario, donde mudo quedó el cielo. Eran tuyas y eso hacía que en ellas viera escalones para subirte, escalones para llegar, quiza donde los compases me sortearan las ansias de tenerte, y despacito como en un Glissade, preguntarte "¿y tu a quien le bailas los sentidos?."


 


Foto: María Edén Fernández.

Denunciar contenidos

FELIZ VIDA NANA!!

http://www.librodearena.com/blog/detective/9172


 


Denunciar contenidos

MUJER ENCENDIDA





 



 

 


Con tan solo un giro de moneda, el destino torció la esquina, y un suave traspié de mi zapato arrinconó todas tus palabras, bajo la alfombra calida de mi olvido. Con tan solo un soplido de mis labios derrumbe tu imagen, y con los pedazos acristalé tu exilio.




Mentalmente me iba acostumbrando a estar sin ti, acomodando tu recuerdo para que en su holgura, no sintieras el deseo de estrecharme, ni tan siquiera de convencerme de que junto a ti florecía mi piel.




Me torne oscura y mude mis noches, clandestinas, atormentadas, mil y una vez me encendí para dejar de estar en la oscuridad a la que tu ausencia me llevó,

Con solo una vuelta de muñeca, sería de nuevo tuya, luminosa, palpitante, mujer de luz. Mujer encendida, con solo la llama de tus labios, mi más oscuro centro irradiaría dentelladas de placer.




Masculino y singular te nombré, como un personaje más, caprichoso, escribí sobre ti con oscuros presagios y te arranqué tus privilegios, y me propuse esconderte bajo llave oscura. Pero había días que sucedían a esas noches, donde con tan sólo una vuelta de cerrojo yo volvía a querer ser encendida.


 



Foto: José d´ Almeida y María Flores

Denunciar contenidos

MARZO NUNCA PRONUNCIO MI NOMBRE






 


 


 


 


Solo dijo su nombre, Marzo, y un rubor enarbolo su mejilla, un rubor rosado, Marzo siempre me había parecido rosa, un mes rosa. Vi sus manos y me pareció que su piel translucida dejaba asomar un liquido rosa, y como un cortejo de agazapados misterios, sus cabellos cerraron filas tras su espalda.


Volví a verla cuando el rosa llegaba a termino, mi cuerpo brincaba con solo oler su cercanía, pero esta vez solo sus silencios me envolvieron, silencios que imaginaba precedidos por susurros, directos al oido, el lugar desde donde se perciben todos los silencios, aunque a veces oirlos cueste tanto como andar de noche con uno mismo, susurros que sin mediar palabra arañaban los sentidos. Solo conocía su nombre, y el trémulo deleite rosa que el pronunciarlo provocaba; para entonces ya eran yermos mis días, y mis horas sobornaban al destino para que la atrapara entre mis piernas.


Cambió silencio de mis labios por palabras de sus ojos, y engatusó a mis instantes para que  entre mis dedos parecieran ocasiones, oportunidades, conveniencias, sin grandes despliegues, con su palido  halo rosa. Fue capaz de encender todo el fuego que ancestralmente habitaba en mí, pero nunca conseguí que de su boca saliera una sola palabra que no fuera su nombre, Marzo. El mio se quedó ahogado en su garganta,  yo aún sigo nadando entre su boca y sus pies, henchido de placer.


 


 

Denunciar contenidos

MI CAMA NO TIENE BARNIZ




Apenas me di cuenta, que si me encaramaba tras el colchon, mi cama no tenia barniz, que el brillo que veía en mi piel se debía al rastro de humedades, que a fuerza de sentirte, me estaban condenando a ti. Y fue entonces cuando recordé que en el destino de mis huellas no había camas, ni doseles, ni barnices, ni estandartes, ni picos donde agarrarse.
Tan solo un colchón donde estudiarte, donde llenar mis pupilas de aventura, de futuro, de antiguas glorias sospechosas. Y ahí fue donde estrujé todo lo gozoso que encontraba en tí, las languidas horas, el embeleso de tu voz, la fascinación de tu forma de mirar.
Atrapada entre barrotes evanescentes, fui comprendiendo, que a tu cama no me ataba nada, quiza un indulgente deseo, un comprobar cada mañana, que el suave lazo que ataba mis manos, tan solo era gelatina temblorosa, cristalino y fragil, el timido lazo que trenzaba tu cuerpo a mi colchón.
Apenas entendí que si duermiera cien años, mi cama seguiría sin barniz, porque los brillos, las luces y las sombras venían siempre de tu mano, acaparandome, inconscinete y entregada. Lo supe, lo acepté, y comencé a mesar mis cabellos, barnizados de anhelos, en un intento cauteloso de darle todo el esplendor al colchón de mis sueños, a mi cama sin barniz.


Denunciar contenidos

PASEAR POR LAS NUBES (Felicidades Nube)





Había algodon en sus ojos, tierno y esponjoso, para tirar de sus hebras y enredarlas a mis dedos, solo me bastaba ilusionarla. Era un devaneo inocente, una cadencia oportuna, un mirame y dimelo.
Tornaba su mirada y me deslizaba entre sus pestañas. Cada día sus ojos perseguían nubes, pero yo tan solo pretendía que me llevara de paseo, volteando en el tobogan de sus ojos una y mil veces.
Se escondía, porque su naturaleza le obligaba a adoptar formas, indispensables en los sueños, y el algodón de sus ojos envolvía los días, despacito, como esos paseos confidentes, ocultos, paseos donde ella era sobre todo nube, y sus manos algodón para mis miedos.




Foto: Balsalobre

Denunciar contenidos

LA LLAVE DE SU CUERPO

Le tenía prometida una y mil veces la llave de su cuerpo, pero él pensaba que con abrirlo, uno ya estaba dentro, que poco conocía su alma de mujer. El cuerpo de Iris no tenía puertas, era como un gran valle donde refugiarse, donde albergar todos los deseos, donde escudriñar cada retal de su piel, cada habitación de los sentidos que abría para él, con solo un leve paseo de sus dedos.
Si llovía, el valle se inundaba, y todo se tornaba verde, y su piel sabía a hierba, entonces le deleitaba con grandes humedales. Cuando salía el sol su cuerpo ardía, necesitaba agua para vivir...y pedía más y más, ella siempre pedía más.
Y luego estaban los cambios de tiempo, era como cambiar de cuerpo, si le ofrecía la llave, corría el riesgo de no reconocer en sus gemidos a Iris. Que simples son los hombres cuando creen que repetir consiste en hacer lo mismo.
Hoy podía haber nubes como velos sobre sus pechos, y en la tarde brisas acariciando su pubis, pero quiza la noche deseara un gran huracán, que la elevara una y otra vez.
Para que habría de darle la llave de su cuerpo, si el deseo de tenerla correteaba entre los dos







Denunciar contenidos
Artículos publicados: 133
anterior-4-5-6-7-8-siguiente



Portal de blogs literarios, comunidad literaria, y foro literario - Libro de Arena

General 0 libros



Ayuda | Contacto | Condiciones de Uso | Política de Privacidad


2010 © librodearena.com