Me he venido hoy aquí a Cádiz, lo estoy pasando muy bien, Conchita, porque es lo que más deseaba, volver a ver el mar. A la llegada a Cádiz se va rodeando toda la ciudad con el coche y toda la ciudad está bordeada por el mar, tiene un paseo marítimo gigante y muy bien decorado, con jardines su Alameda, y la zona portuaria junto a ella, y luego está la zona de la playa de la Victoria, que está llena de restaurantes a pie de playa.
Después de comer me fui con mi guitarra acústica y me senté en una zona de muro del paseo mirando al mar, y ahí empecé a cantar algunos temas de la poesía de Pedro Salinas “Si me llamaras sí, si me llamaras, lo dejaría todo, todo lo tiraría, los mapas, los calendarios, los precios, los azules océanos..”, y en fin así, me he redescubierto a mí misma, como si no hubieran pasado los años, con mis veinte años, cantando, con mi voz, y ahora mejor que nunca, porque tengo un registro musical que sólo sirve para cantar temas poéticos, un poco como Clara Montes, no sé si conoces a esta autora, para que te hagas una idea. He conocido a algunas personas, y se quedó escuchándome una persona que estaba en la playa construyendo figuras con la arena, él fue quien estuvo más tiempo conmigo. Hacía tiempo, desde mi etapa en Alicante, que yo no hablaba con ninguno de estos náufragos de la playa, él me decía que era de Tenerife. Me dijo que cantaba muy bien que no lo dejara, que no me aburriera de mí misma, y me lo decía de verdad; él me estuvo dando algunas notas en la guitarra por Deep Purple y por Erip Clapton, aunque sólo tocaba una cuerda; yo sin embargo estos temas del rock no los sé tocar; lo mío de la guitarra es como un amor de juventud, y sólo llevo en mi repertorio quince canciones, entre poemas de Pedro Salinas y Luis Cernuda, y un poema de Becquer y otro Vicente Aleixandre. Luis Cernuda siempre hablando del amor y de la muerte, es como si para él no se pudiera concebir el amor sino con la muerte del deseo, este poeta lo sigo estudiando porque es profundo, me hipnotiza con sus palabras; gracias a ellos es por lo que canto, pues yo no sirvo para cantar la música comercial que se hace ahora; aunque mis arpegios en la acústica no suenan mal. Hoy un chico me ha dicho que me parecía a Cristina Rosenberg y yo no creía que sonara así de moderna; y es que si te das cuenta todos los estilos vuelven y este lo he depurado mucho porque mi voz ahora tiene unos matices más tiernos y graves y muy agudos al mismo tiempo. Es como si no me hubieran robado del todo mi juventud, esa juventud incierta que yo viví donde parecía que nunca podía tener nada mío, y es verdad vivía con muy poco, tan poco, que ahora mismo me sorprendo de cómo yo vivía.
El mar se ha rendido con su arpegio naranja, con su luminaria marina en el cielo, como una caracola, encendido, ahora gime y llora por los atardeceres, por esa luna que brilla clara trazando el camino, de los que somos perdedores y vencidos casi siempre.
Muchos besitos!
~
Pd: Bueno, me despido desde la plaza de la Catedral donde he encontrado un sitio para conectarme y luego volveré por las carreteras pero despacito esta vez.
~
Sleep, sleep, I croon, whether it is summer or winter. Sleep I sing – I, who am unmelodious and hear no music save rustic when a dog barks, a bell tinkles, or wheels crunch upon the gravel. I sing my song by the fire like an old shell murmuring on the beach. Sleep, sleep, I say, warning off with my voice all who rattle milk-schok of destruction near this wicker cradle, laden with soft limbs, curled under a pink coverlet.
Virginia Woof
~
El sueño, el sueño, canturreo, si esto es tras el verano o el invierno. El sueño canto - yo, que soy inmelódica y no oigo ninguna música popular cuando un perro ladra, una campana tintinea, o el crujido de ruedas sobre la grava. Canto mi canción cerca del fuego como una vieja cáscara que murmura sobre la playa. El sueño, el sueño, digo, advirtiendo con mi voz a todo el que agita la leche de destrucción cerca de esta horquilla de mimbre, cargada de miembros suaves, rizados bajo un cobertor rosado.



Denunciar contenidos
A VITA SACKVILLE-WEST
The Hogarth Press,
52 Tavistock Square, W.C.1
Martes 2 de febrero de 1926
(...)
Ahora debo terminar esta carta. Y no he dicho mucho de nada ni te he dado una idea de las altísimas y aterradoras olas y los profundos pozos infernales que asciendo y desciendo en pocos días. Como todos. Subimos y bajamos violenta, incesantemente, y me siento algo avergonzada, ahora que trato de escribirlo, de ver qué minúsculo egoísmo hay en el fondo de todo eso, por lo menos en mi caso: que no puedo escribir mi novela, que debo salir a tomar el té, que tendría que comprar un sombrero. Ah, pero también está Vita. Quererla no es un egoísmo minúsculo.
¿Sabes que esta mañana sufrí un verdadero golpe de decepción? Estaba segura de que tendría una carta tuya, la abrí, y en su lugar encontré una carta de una mujer (Ethel Pye) que hace diez años se sentó frente a mí en un ómnibus azul y que ahora quiere venir a hacer un busto mío. Pero la adulación implícita me enfadó tanto, que otra vez estuve maldiciendo: no hay intimidad, siempre hay gente que viene y no hay carta tuya. ¿Por qué no? Sólo una nota desde Dover y un gemido salvaje melancólico adorable desde Trieste*.
Y tampoco ninguna fotografía.
Adiós, queridísima criatura lanuda.
Tuya, V. W.
* Es increíble lo esencial que te has vuelto para mí... Maldita seas, criatura mimada. No conseguiré que me ames más traicionándome así", Vita a Virginia, desde Trieste, 21 de enero de 1926.
~
Reflexiones de Virginia Woolf en su diario:
“Estas lesbianas estiman las mujeres. Con ellas la amistad siempre queda teñida de amorosidad. Me gusta Vita y me gusta estar con ella y su esplendor, me gusta su caminar a grandes pasos con sus largas piernas que parecen hayas, una Vita rutilante, rosada, abundosa como un racimo, con perlas por todos lados. ¿Qué efecto me produce todo eso?Muy ambiguo. Veo una Vita florida, madura, con su abundante pecho: sí, como un gran velero con las velas desplegadas, navegando, mientras que yo me alejo de la costa. Quiero decir que tiene mundo, que sabe estar… en una palabra: ella es (y yo no lo he sido nunca) una mujer de verdad. Mentalmente no tiene mi clarividencia, pero bien, ella se da cuenta de todo y me prodiga esta protección maternal que, por los motivos que sea, es lo que más he deseado siempre, de quien fuese. Vita, a su manera, me da aquello que me dan Leonard y Nessa (se refiere a su hermana Vanesa).”
~
De Vita a Virginia Woolf, enero 21, 1926.
Milán, enviada desde Trieste
“Estoy reducida a ser una cosa que quiere a Virginia. Escribí una carta durante las opresivas horas insomnes de la noche, y todo se ha ido: Solo te extraño de una manera desesperadamente humana. Tu con todas tus expresivas cartas, jamás escribirías una frase tan elemental como esa. Probablemente ni siquiera la concebirías. De todas maneras creo que serías capaz de hacerte cargo de un pequeño bache. Pero tu lo cubrirías de frases tan exquisitas que terminaría por perder un poco de su realidad, en tanto que conmigo es algo absolutamente implacable: te extraño aún mas de lo que hubiera creído, yestaba preparada para extrañarte mucho. Esta carta es tan solo un aullido de dolor. Es increíble cuan imprescindible te has vuelto para mi. Supongo que tu estás acostumbrada a que la gente te diga eso. Maldición, criatura peligrosa. No lograré que tu me ames más, entregándome a mi misma de esta forma. Pero oh, mi amor, no puedo ser lista e indiferente contigo: te amo demasiado para eso. Verdaderamente. Tu no tienes ni idea de cuan indiferente puedo ser con la gente que no amo.Lo he convertido en una especie de exquisita destreza. Pero tu has derribado todas mis defensas. Y realmente no lo resiento.De todos modos no te aburriré más.Reemprendimos el viaje, el tren nuevamente se mueve tendré que escribir en la estaciones- las cuales son muchas afortunadamente a lo largo de las llanuras lombardas. Venecia. Las estaciones eran muchas, pero no contaba con el hecho que el Orient Express no se detendría en ellas. Y aquí estamos en Venecia tan solo por diez minutos. Unos desgraciados minutos durantes los cuales puedo intentar escribir. Ni siquiera tengo tiempo para comprar una estampilla italiana, así que esto tendré que enviarlo desde Trieste. Las cascadas en Suiza estaban heladas, convertidas en una especie de iridiscentes y compactas cortinas de hielo, colgando sobre las rocas; realmente encantador.
Italia está toda cubierta de nieve. Nuevamente reemprendemos el viaje. Tendré que esperar hasta mañana en Trieste. Por favor Perdóname por escribir una carta tan mísera.
V.”
"...Es más que una verdad que tu has influido intelectualmente en mi infinitamente mas que cualquier otra persona, y ya por eso te amo, y siento endurecerse mis músculos.
’Il poeta e un’ artiere
Che al mestiere
Fece i muscoli d’acciaio . . . .’
Sí, mi Virginia muy querida, estaba en una encrucijada en el momento justo en que te conocí.¿A ti te gustaría que yo escribiera bien, o no? Y yo detesto escribir mal- y haber escrito tan mal en el pasado. Pero ahora, tal como la Reina Victoria seré buena.Diablos! Desearía que estuvieras aquí- el grupo de potrosda brincos con ímpetu. Envíame cualquiera de tus papeles y envía “Sobre la lectura”. Por favor. Espero que mis cartas te lleguen rápido y pronto. Dime si escribo demasiado a menudo, te amo.
V.”
Del Diario de Virginia:
“Vita vendrá mañana a comer. Será un gran entretenimientoy un gran placer. Resulta curioso observar nuestra relación: tan ardiente cuando nos separamos en enero… y ¿ahora qué? Me gusta su presencia y su belleza. ¿Estoy enamorada de ella? ¿Qué es estar enamorada?”
De Vita a Virginia:
“Mi corazón quema como un carboncito cuando leo que me añoras. Yo también te encuentro a faltar mucho. Es un dolor casi agradable, ya me entiendes… es un gusto tener un sentimiento tan intenso y persistente por alguien… Es un signo de vitalidad”
De Vita a Virginia:
“Me estoy volviendo más y más recluida socialmente hablando, y esta tendencia me espanta. Yo no tengo tu habilidad para entender la humanidad. Y ésta puede ser una de las razones por las que me gustan más la mujeres que los hombres (hasta platónicamente hablando), porque las mujeres nos tomamos la molestia de hacer que las amistades tomen cuerpo. Nos hacemos. Éste es un negocio de mujeres. Los hombres son demasiado inútiles y vagos para dedicarse.”
De Vita a Harold:
“Quiero a Virginia, ¿Quién no lo haría?, pero realmente, querido, mi amor por Virginia es una cosa diferente de las otras: es una cosa mental, una cosa espiritual, una cosa intelectual. Me inspira un sentimiento de ternura que supongo deriva de la divertida mezcla que presenta de fortaleza y debilidad. La fortaleza de su mente y su terror permanente de volverse loca otra vez… No se qué efecto podría tener para ella. Éste es un fuego con el que no me quiero quemar… Le tengo demasiado afecto y un gran respeto. Además, ella sólo lo hizo con Leonard, un terrible error, y enseguida lo dejaron. Así que, para ella, todo es desconocido. O sea que ya lo ves, en este caso soy prudente; lo sería menos si me sintiese más entusiasta… déjame serte franca… me he acostado dos veces; eso es todo; me parece que ya te lo había comentado. Ahora ya lo sabes y espero que no te haya ofendido.”
De Vita a Harold:
“De todo el mundo, a quien encuentro más a faltar es a Geoffrey y a Virginia. No es que Geoffrey no resultase una lata a veces… y un tipo de ansia… Aún añoro más a Virginia, porque ella no fue nunca una lata y en cambio fue una delicia de persona… Una ansiedad, sí, por descontado, y aunque ahora pienso que la habría podido salvar si hubiese estado allí, con ella, y hubiese sabido cómo se iba deteriorando mentalmente. Pienso que me lo habría explicado, como lo había hecho otras veces.”
~
Quiero celebrar este día de la mujer con la capacidad que tiene Virginia de gozar y de darse, en este caso, en otra mujer, que como ella también escribía, y entre quienes como amigas deciden disfrutar del goce de los sentidos todo lo que ellas pueden relucir; la relación con Vita es una relación sentimental, pero sobre todo de amistad entre mujeres, así la veo, ella es distinta a Virginia, Virginia es una mente digamos y Vita es más sensual, aún así conectan en la vida; después más adelante Virginia con su enfermedad y sus días últimos son días más apagados en donde Vita lamenta no haber estado más tiempo a su lado; pienso que son dos mujeres diferentes que también por eso chocan, pero Virginia no creo que le da más importancia de la que tiene a esta amistad, Virginia es Virginia, ella sigue sobre todo su vida creativa al lado de Leonard, porque es el pilar, el que lee todos sus borradores, quien le aconseja, quien también de alguna forma manda en el mundo afectivo de Virginia. Es decir, estas mujeres son así, tal vez porque no pueden darse otro goce de la vida, tal vez porque quieren vivir un momento de peligro, de excitación, y yo creo que eso es lo que hacen, viajar, llevar la vida un poco al límite o al borde.
Ave Virginia!!!!
Feliz Día de la Mujer, 8 de marzo!!!
Denunciar contenidos
Desde este rinconcito del planeta en el que estamos, desde este punto pálido y azul como lo describía Carl Sagan, que va a 250 kms. por segundo, estamos conectando tú y yo con otras personas y fíjate que no lo vemos, no sabemos qué están haciendo, pero yo puedo sentir a muchas de ellas, que me escriben y otras que no pueden escribir.
Pero es muy bonito darse cuenta hasta qué punto el ser humano necesita conectar. Y no sé el otro día nos daban esta pequeñas anécdota de cómo habían encontrado a una persona a través de las redes.
¿Por qué hablamos hoy día tanto de conectar? Pues básicamente porque creo que simple y actualmente tenemos los medios para hacer algo que en realidad siempre nos ha encantado, que es estar en contacto con los demás. Y ahora más que estamos en la era cibernética y casi todo el mundo tiene como obligación o devoción saber como mínimo que es internet.
También algunos apuntan que el contacto a través del ordenador puede ser muy frío, demasiado poco pasional, donde la epidermis y la dermis evidentemente no existen ¿no?
En España el 51 % de los hogares cuenta con la conexión a la red, estamos por debajo de la media de muchos hogares europeos. Pero las cifras indican una gran necesidad de sentirnos conectados los unos con los otros y de ser curiosos, porque al fin y al cabo la posibilidad de navegar, nos da la posibilidad de necesitar descubrir otros puntos. Que es otra de las grandes necesidades del ser humano: afecto, curiosidad.
Pero el tema es: ¿qué queremos decir con conectar? Porque simplemente ponernos en contacto con los demás no es conectar, no es suficiente para los humanos. Y yo creo que tenemos que pensar un poco, qué es eso de estar conectados, vamos a ver, ¿es algo biológico?, ¿a qué responde esta necesidad?, ¿es social?, ¿es una necesidad real?
Y te puedo decir que desde luego es una necesidad absolutamente real, ¿tú has pensado alguna vez, por qué tenemos emociones? Tampoco es tan cómodo a veces.
A veces descubrir que uno siente, y que el sentir a veces no es sólo disfrutar y sentir goce sino también padecer. Yo creo que las emociones surgen porque si no es que moriríamos, si efectivamente no tuviéramos emociones. Claro no conectaríamos. Si no supiéramos sentir las cosas como son.
Es algo evolutivo, es decir, tenemos emociones, porque es algo absolutamente necesario, tener emociones, mostrar estas emociones, y además contagiarnos de las emociones de los demás. Sin eso no podríamos vivir en la sociedad.
Hay que tener en cuenta que el hecho de que el otro sepa lo que siente, que lo lea en la cara, que además somos muy buenos lectores de caras, eso fomenta la sincronía, cuando interactúas con los demás. Los demás pueden detectar algo.
Esto ahorra tiempo y es eficaz, saber si vienes de mal humor, de buen humor. Biológicamente esto explica el mecanismo del que estamos dotados, que son las neuronas espejo. Estamos preparados los humanos cerebralmente para sentir y para hacer lo que los demás sienten y hacen. Eso es porque estamos a medio camino los humanos entre ser seres individuales y ser seres sociales.
Tú ten en cuenta que salimos hace muchísimo tiempo de la sábana africana, un pequeño grupo de humanos, salió de ahí. Y desde entonces nuestras emociones tienen hasta cierto punto naturaleza colectiva, ¿no?
Es decir, por ejemplo, la violencia, reside en el grupo, los capuletos frente a los montescos. Es un fenómeno público, no es un fenómeno privado. De hecho, en EEUU han calculado -y cualquier país del mundo- que las dos terceras partes de los actos de violencia se producen ante testigos, generalmente somos violentos ante testigos. Sólo en contadas ocasiones se va a producir un asesinato al azar. En general, las tres cuartas partes de los homicidios están involucrados personas que ya se conocían. Pero también en esa red está la persona que te podría salvar, de tu entorno social, por ejemplo, un donante de órgano.
Esto demuestra hasta qué punto los seres humanos necesitan afecto, necesitan comunicación, comunicar afecto. Cuando te conectan eso es lo que intentan, intentan comunicar afecto. Y sin ese afecto, sin ese altruismo y generosidad, sencillamente no habría sociedad, no habrían redes sociales, y eso yo creo que es bonito cuando hablamos de conectar.
Redes sociales como facebook tienen 350 millones de usuarios, la mitad de ellos se conecta a diario y se mandan 1600 millones de mensajes al día. Miles de personas con esta nevada que ha caído que han estado conectadas con internet han estado menos solas.
Hay un libro que se ha editado ahora que se llama “Conectados” de Nicholas Christakis y James Fowler, ellos dicen que las redes humanas son una especie de superorganismo, con vida propia y que nos afectan a los demás sin que seamos conscientes de ello ¿no?
Esto tiene una parte mala, es una cierta pérdida de individualidad y tiene otra parte buena y es que te permite ascender a ti mismo, y a tus limitaciones.
Y uno de estos autores, Christakis, dice que las redes al principio le interesaban en su mínima expresión, una red es una pareja, decía. Y él cuenta que era médico y que veía cómo la muerte de una persona amada afectaba a la pareja y que empezó a estudiar parejas, vecinos, humanos, amigos. Y que cuando comprendió que estas parejas se aglomeraban y forman así redes complejas, que realmente tienen un impacto brutal sobre la gente, porque nuestra influencia no se acaba en las personas que conocemos, influimos por supuesto en nuestros amigos, pero también en las personas que no conocemos.
Y está también la idea de cómo la mirada de los demás te puede hacer sentir hermoso, aunque tengas algo tarado o algo que no te guste de ti y es curioso.
Y estos autores hablan de estudios, y dicen si el amigo de un amigo engorda, tú aumentas de peso, y si esa persona empieza a ser un poco más feliz, tú también eres un poco más feliz. Es decir, que de alguna forma los demás tienen un impacto vital sobre los demás.
El primogénito de las familias tiene una media de cociente intelectual más alto que el segundo, y el segundo más que el tercero. Lo que se ha demostrado es que estas diferencias se heredan en las redes sociales. No es algo biológico, porque de hecho si tu hermano mayor murió cuando eras niño tu cociente intelectual aumenta de alguna forma, ocupas el lugar del primogénito.
El lugar que ocupamos en la red social, es absolutamente determinante. Es así como una cadena de favores, es una forma de influencia social.
Y otra cosa que es muy bonita es entender cómo elegimos a nuestros amigos. Una de las cosas que cuenta es que hay reglas fundamentales que regulan la formación y el funcionamiento de redes sociales y una de ellas es que tenemos tendencia consciente o inconsciente a asociarnos con personas que se nos parecen.
Sí, eso lo llaman homofilia, amor a los iguales, es decir, que tendemos a agruparnos, a que nos guste la gente que se parece a nosotros. Esto casi da miedo, o que pensamos que somos el centro del universo y que nadie puede ser mejor que nosotros.
Pero si estamos con alguien que es idéntico, que es clon, no podemos aprender, no podremos curiosear.
Pero ¿sabes lo que nos da esto en cambio? Nos da seguridad, ten en cuenta que nuestra vida es una especie de equilibrio entre amor y miedo, entre búsqueda de significado, curiosidad y seguridad. El estar rodeados de personas que sientan, piensan, vistan como tú, pues te da mucha seguridad, y los humanos necesitamos mucha seguridad ¿no?
Necesitamos muchas relaciones con los demás. Y esta conexión de la que hablamos, pero yo realmente alucinaba un poco cuando leía qué pocas relaciones, relaciones estrechas, tenemos los humanos.
Han hecho estudios en EEUU y el estadounidense medio tiene sólo cuatro relaciones estrechas a lo largo de su vida. Yo no sé qué nos pasa, esto es lo que llaman: la red de conversación nuclear de las personas -las relaciones estrechas-. Y tengo la mala noticia de que esta red de conversación nuclear de los amigos disminuyen a medida que envejecemos.
A veces pienso que se utiliza la palabra amistad de una manera demasiado frívola, porque según el barómetro al respecto del CIS, tres de cada diez internautas reconocen que participa en redes sociales como facebook, twenty o myspace, y yo no sé si hemos trasladado nuestras relaciones de la vida diaria a la red.
Yo creo que ése es el tema central de lo que estamos hablando aquí.
Conectarse sin emoción es como no estar conectado. Desvirtúa la esencia de la conexión que es realmente sentir al otro y es una de las cosas que preocupa a muchas personas con la red. Bueno, no da tiempo a sentir al otro, y además es que apagas al otro, como si fuese una bombilla, una lámpara.
Yo creo que simplemente tendremos que aprender a utilizar la red de una forma responsable y saber que determinadas relaciones a través de la red pueden ser divertidas, pueden ser entretenidas, pero desde luego no van a nutrirte en lo emocional, en lo afectivo, al menos que les dediques tiempo.
Algunas pueden ser perniciosas, el otro día una noticia en la prensa decía que una chica sufrió el riesgo de los ciberacosadores y cuenta que se trataba de un chantaje sexual que terminó en la violación. Y cada vez hay más denuncias de estos acosadores, y hay una brigada tecnológica especializada en perseguir estos delitos del ciberespacio.
En esta sociedad estamos siendo algo hipócritas, estamos lanzando a nuestros adolescentes cada vez más jóvenes a una vida adulta sin preparación, y sexualizamos la sociedad, pero no les estamos dando justamente unas nociones de lo que es el afecto verdadero, de cómo reconoces un amigo de verdad, no distinguen.
Yo veo adolescentes, estos niños -pareces alucinada con lo que estás viendo- simplemente salen al mundo sin entender de verdad lo que es ni el amor, ni el afecto, yo creo que están viviendo la sexualidad de una forma que en realidad no les puede hacer muy felices. Y en parte son cosas que poco a poco iremos corrigiendo, ten en cuenta que son muy nuevos los medios de comunicación o de conexión con los demás que tenemos ahora.
Esos medios que estamos utilizando, los que llamamos los nativos digitales, que son precisamente chavales más jóvenes que tienen menos de 25 años, es una forma de comunicarse y ellos tendrán poco a poco que ir entendiendo qué puede darles la red y qué no puede darles.
Yo creo que tiene cierta belleza poética, eso de que las redes humanas tengan tanto peso en nuestras vidas, nos arranca la fuerza de alguna forma de alguna cierta individualidad un poco estéril.
Yo creo que también es importante que las personas sepan que cada persona que pierde alegría, que pierde inocencia, que pierde curiosidad, pues contagia a muchas otras, es una responsabilidad vivir bien para nosotros y para los demás.
Pero creo que nos tienen que enseñar a eso más claramente, no nos explican hasta qué punto estamos conectados profundamente unos con otros pero desde la emoción, no sólo desde la palabra vacía.
~
La tecnología a veces pretende conectarnos y a veces es una pantalla de humo. Y también es importante la comunicación de tú a tú, sentarse frente a frente y mirarse a los ojos, y si conectamos tiene que ser a través de la emoción o de hacer cosas “significativas”, cosas que dan sentido, pues esto favorece la felicidad, más que pensar solamente en nosotros mismos o en nuestro placer o divertimento.
Otra cosa son las fantasías que nos hacemos por internet, las fantasías son un indicador útil de la intensidad con la que vivimos.
Parece llamativo que personas aparentemente equilibradas y satisfechas pudiesen dedicar mucho tiempo en sus vidas a crear fantasías. No es algo que las personas cuenten con facilidad, porque existe un pudor aprendido para enterrar determinadas fantasías, para sumergirlas en el fondo de la mente donde los demás no tienen acceso. Pero las fantasías pueblan las vidas, en mayor o menor medida, de la inmensa mayoría de personas. Son hermosas y tentadoras, sobre todo, donde el mundo real está yermo.
~
*Este artículo está basado en una entrevista entre Elsa Punset y Silvia Tarragona.
Denunciar contenidos