ROMPE TUS CADENAS
La cárcel del alma es la mayor de las prisiones.
Hubo un tiempo en que el miedo se apoderó de ella.
En ese tiempo las palabras se ocultaron, los silencios eran como un mazo
persistente que nada podía evitarlo.
La noche era larga.
El día interminable.
El tiempo suspendido parecía congelado en el aire.
Nada entraba por su ventana, ni la brisa ni el aire.
Nada entraba por sus sentidos.
Un nudo en el estómago, un ahogo indescifrable.
Salir fue el camino que no se sabe.
Una mano tendida tirando de ella.
En ese pozo oscuro siempre atrapada.
'Por este mundo camino,
y a esta tierra estoy sujeta.
Espero la hora y el día,
en que el camino se acabe,
y la tierra me trague.'
Anna

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Me traeré el día y la hora en que la tierra me trague.





