Elastic Goom
La publicidad irrumpió en la sala de cine dos.
Una sintonía elevada hasta la molestia invitaba a los espectadores a consumir chicles subidón. A la vez que activaban la adrenalina, quien se atreviera a soplar sus goma elástica corría el riesgo de elevarse como un globo aerostático: cruzar entonces el pueblo vecino, subir hasta el pico del pájaro carpintero, coger piñas de los pinos y descender descender descender hasta el metro de Sol. El redoble de batería concluía el anuncio con la imagen de una ama de casa flotando sobre los campos. Había perdido las pantuflas al elevarse y se intuía en sus labios una sonrisa.

La democratización del sabor del sueño. Rezaba el slogan.
Al cabo, la gente se levantó a aplaudir y como si se hubieran puesto de acuerdo, salieron ordenadamente de la sala convencidos de que el largometraje 11-S no merecería la pena.
4 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Hay ansias de sueños `personales que adormecen...
Un abrazo*
Me ha gustado esa imagen de la gente flotando con sus chicles "aerostáticos". Entre lo surreal y lo grotesco. Está muy bien, saludos.
besos, amigos :D
El sabor más intenso de la imaginación contenido en un chicle.
Saludos





