Otro probable final
Aquella música le recordó que le gustaba bailar delante de todos pero como si nadie más que ella existiera en la habitación.
Enchufó el casette y comenzó a moverse mientras todos la miraban y tarareaban la melodía en voz baja, contagiados por los giros de sus pies. El resto de invitados saboreaban martinis y vodkas desde atrás como espías románticos mientras en el resto del mundo se morían los viejos, los niños y las estrellas de cine.
Sus almas, lejos de subir al cielo, descender al dominio de Lúcifer o divagar por el Limbo llamaban a la puerta de aquel lugar y se unían a los ritmos.
El mundo se consumía pero allí cada vez eran más los muertos dispuestos a beber y bailar en pareja.
Una escena nada grotesca ni absurda. La verdad después de la vida.

13 comentarios - Escribe aquí tu comentario
¡Que dureza! Como la vida misma.
Realmente muy duro, pero muy bueno y sobre todo efectivamente puede ser una alternativa.
Breve pero certero, Sandra.
Saludos moscugaéticos.
Seré una agua fiestas pero prefiero la poesía.
Cariño, lo tuyo es el debate. Lo de la poesía es otro tema, aquí todo tiene cabida.
El arte dramático es una parafernalia innecesaria.
De eso nada. Todo es necesario. Para escoger el bien hay que conocer el mal y así todo en la vida. Blanco y negro. Bonito y feo. Necesarios sin duda.
uy con el debate de géneros literarios me he perdido...
Sin el arte dramático no existiría el cine... y el cine es, sin duda alguna, el arte por excelencia, capaz de congregar todas las artes conocidas en un mismo acto.
Saludos moscugaéticos.
¿pero que tiene que ver mi texto con el arte dramático?
Bello e inquietante, buena mezcla Sandra.
Un beso.
Nut gracias. Un beso refrescante!
buena entrada. yo anhelo ir al valhalla con un flotador para bañarme en un rio de cerveza ejejeje.





