Morfeus
No era la primera vez que padecía insomnio, ni que el hielo le helaba la espalda, la mente le traicionaba o él se perdía en el juego de la desesperación.
Los cuervos desfilaron en su ventana, sangrantes, durante toda la madrugada. Chillaban, deliraban, revolcaban sus cuerpos en un aire espeso y cargado de rumores. Volvían de su distribución habitual de sueños por las altas cúpulas de las iglesias, las alcobas más sombrías y la paz insolente de las celdas. Llegaban exhaustos al aposento, caníbales resueltos a devorar a su dueño. Atravesaron uno a uno el cristal, con una violencia reprimida durante décadas, e invadieron el habitáculo mohoso en el que él desgastaba sus noches a la luz de una estúpida luna cambiante.
Llegaba el momento, y Morfeo vomitaba todos los sueños que aún quedaban por entregar. Consciente de su final, rendía su cuerpo a las aves hostiles que se ensañaban por derrocarle.
Debajo, la ciudad era un hervidero de locos que huían de sus literas, dispuestos de nuevo a volver automáticos los infinitos gestos y las muecas. Los árboles del norte habían desterrado ya sus raíces con la intención de atrapar a todos los suicidas que anhelaban la muerte desde sus copas.
Era domingo y la humanidad entera se condenaba a eternos días sin amanecer.
3 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Un texto muy sugerente, como todos los tuyos. Lo intuitivo pesa más que lo racional y deja "sensaciones" inquietantes en el lector. La riqueza de significados no se agota en las lecturas sucesivas: siempre hay un algo más que nos queda por descubrir. ¿Tal vez por esto tus prosas se aproximan a la poesía?
Un placer leerte.
Enhorabuena.
Un saludo afectuoso.
¡¡Toma pedazo de frase final!!
El relato es como un metasueño (vaya palabro, no sé si existe).
Bueno, venía a decirte que he elegido un relato tuyo para el programa del día 15 de NOVIEMBRE, ya te avisaré.
Voy a ver si te veo por ahí.
Saludos
gracias a los dos por leerme, seguirme, comentarme y animarme. Los últmos textos que estoy colgando son antiguos. A ver si me animo y escribo cosas nuevas!
Un beso a los dos.





