Alai
Alai es mi otro cuerpo, mi otro lugar de residencia.
Un habitáculo entre mis ojos que construye lo más incorrecto. Lo vulgar entre mis piernas, lo obsceno. El erótico movimiento de una historia sensual en la piel de un amantis sensitivo.
Imagino estirada, tirante, lejana hacia el eco de un gemido pausado y eterno.
Represión de dedos en la boca. Espesa humedad de la pelvis y labios inflamados de mar.
Soy una figura cambiante, cual luna esférica colgante: sonrisa torcida, ausencia, plenitud. La parte más callada del silencio de un orgasmo contenido.
Yo a solas con luz de neón, volcada en las pupilas de un actor, comprimida y pequeña. Alai a solas sobre mi pecho. Abrazadas y continuas. Suspendidas en un aire de besos, escombros, hielo y sangre blanca por liberar.
Alai en la senda de mi nuca, a su nuca. De mi vello a su vello. Alai universo de torcidos satélites sin destino. De resquicios y tristezas tendientes a infinito.
Número entero en mi cintura. Área convexa de sexo. Alai que me posee, me irrita, me convulsa y aturde. Mi amada, mi dueña. Carnívora que me destroza y recrea.
Alai y su sueño, siempre el espectro de vicio del que nunca podré prescindir
9 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Enigmático y a la vez muy lúbrico. Me ruboriza un poco aunque me fascina ese mundo imaginario que estalla, cual supernova, desde tu mente, desde tu cuerpo. "Pelvis y labios inflamados de mar".
Lindo, como siempre.
¡¡¡Gualaaaaaaaa, Sandra!!!
¡Vaya palabras más lascivas y más seductoras!
Te ha quedado un texto verdaderamente precioso, es poesía en estado puro.
Me encanta
guau... me encanta sandra, muy erótico y musical... y muy exótico el nombre... volveré a visitarte para beber más letras
Un saludo
gracias, compañeros :)
abrazos con asuucar!
Hola, Sandra.
Sólo venía para decirte que mañana en el programilla de radio éste de "Los palacios de papel" leeremos tu texto "Una posible forma de definir la realidad" (creo que era así, se me acaba de olvidar).
Ya te contaré las impresiones de los radioespectadores.
Un beso.
Eternidad, era eternidad, no realidad. Eso
vaya! gracias rubén... cuéntame cómo ha ido! :)
besosss
Fue bastante bien, la chica que lo leyó se puso un poco nerviosa y se trabó en alguna palabra, pero quedó bien. A la directora de la radio le moló mucho tu texto y también el de El Mapache, que leímos en el mismo programa.
Besos.
A veces pienso que incluso uno de los actos más humanos por excelencia, el escribir, tiende a anclarse en la realidad natural que nos amamanta. Y es que incluso el acto más extremadamente cultural que pueda imaginarse... sigue inmerso en nuestra realidad natural, en nuestro continente animal. Y claro... en ese lugar creo que yace nuestra pasión, que pasada por las manos de nuestra razón... crean verdaderas obras de arte.
Un lujo leer escritos como el tuyo. Un saludo.





