Cuando se hagan polvo las hadas
Aunque no respondas, ni nunca digas lo que quisiera oír.
Aunque me mires de lejos, fumes cada dos o tres horas, desaparezcas sin motivo y yo te vea marcharte detrás del frío, alejarte, desvanecerte sin poder siquiera retener tu sombra.
Sin que pueda hablarte de que tiemblo y me vuelvo enredo si te aproximas. Sin silencios, ni palabras, ni oportunidades. Sin ti nunca.
Permanezco.
Pensando en este extraño calor en las mejillas, este extraño gesto de imaginarte, extrañarte. Permanezco en autores y películas y canciones de siempre que nunca serán.
Aunque me invente la historia, seamos protagonistas, te toque, busque bajo tu ropa, te tambalees en mi cintura y me guste y diga que me gusta, y sepas al fin que me gusta. A pesar de todo me quedo en la desconocida angustia de pronunciarte y descubrirte duna, desierto.
7 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Qué bonito texto, Sandra, creo que es uno de los que más me han gustado, quizá porque es simple y directo, zás, y me ha dado yo no sé dónde :)
gracias Saturni_ana es quizás más poético que los demás. Con ritmo y también imágenes tópicas. No me luzco demasiado en él, pero escribirlo fue como un desahogo
Sí, es muy poético, y críptico. Y enlaza con lo que decías en tu "otro" blog, lo difícil que es, a veces, algo tan simple como hablar. Porque cuando hablas se escucha, incluso muy lejos.
Un beso y una sonrisa :)
:) Rafa otro beso. Está pendiente la visita a Córdoba!
Muy fresco y pleno de imágenes, que aunque cotidianas adquieren un brillo nuevo por la forma en que están puntuadas.
Es un relato bien escrito, se lee como miel, sin empalagar.
Es visual, imaginé un montón de escenas.
Un abrazo.
¡Namaste!
¿cuándo vuelves a asomarte por aquí?tengo ganas de volver a leerte.
un beso





