CAMILO JOSE CELA
No se van hombres, se van generaciones enteras, olor de lapicero, pizarras, bancos del parque donde una mañana, alguna mañana, leíamos La Colmena bajo la sombra de un árbol ("todo el mundo sabe que la sombra de la higuera es muy propicia para el pecado en sosiego"). Café de Artistas. Nos dejábamos atrapar por las páginas ya casi sepias de esa benemérita colección horrorosamente encuadernada. RTVE. La familia de Pascual Duarte me la bebí literalmente en la cafetería del instituto, recreos de cristal y donuts, mozas de buen ver y mejor palpar que me miraban como a un bicho raro. Oficio de tinieblas cinco me lo merendé en el asiento trasero de un coche camino de Asturias. Mazurca para dos muertos estuvo noches enteras entre el sol y la sombra de la duermevela...
Me enteré de su muerte entre montañas, ya hará sus buenos cuatro o cinco años. Viajaba solo por la sierra de Aitana, camino del trabajo. Lo dijeron en radio nacional de España. “Ha muerto Camilo José Cela”. Paré el coche. Metales adormecedores, las chicharras. Saludable aroma de hierbas. Al fondo, el coche, la puerta abierta por donde salían palabras compungidas, encendidos halagos. Cálida, más bien tórrida meada en el descampado, y no eran los únicos fluidos que salían de estas tristes carnes. Lejos, muy lejos, parecía que Doña Rosa gritaba histérica, moviendo su tremendo trasero por entre las mesas del café. Era el viento entre los árboles que me despertaba a una realidad tajante. El maestro nunca más escribiría.
“No perdamos la perspectiva. Yo ya estoy cansada de decirlo…”

11 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Carlos, realmente me encanta la forma en que narras y, en general, la forma en que escribes. (ENVIDIABLE)
Sinceramente... El Mapache
Siempre adimre tu textos
pero este aún más felicitaciones
cielo manoly con cariño
oleeeee tu arte
y antes de irse nos dejo tantas historias, nos narro ese viaje y nos hizo conocer otras epocas con sus palabras, ironico y genial. Como siempre nos lo haces ver con tus palabras, y con tus manos nos lo plasmas.
un gran abrazo
Me gusta escribir, me gusta mirar, me gusta sacar conclusiones, amo profundamente la literatura y la pintura y necesito entender ambas como necesito entenderme a mí mismo, como necesito entender al árbol descarnado que lleva siglos quitándome el sueño y aprisionándome contra todos los atardeceres color ciclámen. Cela me salvó de muchas tristezas, de muchos desvaríos, a Cela lo he llevado conmigo, metido en cajas en un montón de traslados. Cela era la última página de cualquier periódico que me guardaba para el postre.
Mapache, es un altísimo honor intuirte entre mis cosas. Aquí estás, aquí te siento.
Un abrazo fortísimo.
Miro contigo la densidad de esta noche, blanco supiro que a penas se mantiene en pie. Gracias por tu entusiasmo. Para mí quisiera la mitad. Leer a Cela es casi obligatorio.
Besos.
Intuirte, saberte, reconocerte en mis palabras, arrastrarte en todos los esfumatos, cuando me hago con el dibujo y el grafito es una bálsamo porque ahí me veo acompañado. Al final, uno hace cosas, no para los demás, sino para que los demás le entiendan.Gracias, Altiva, por entenderme. Y sí, leer a Cela es casi una forma de estar en el mundo.
Muchos besos.
Precioso homenaje, Carlos.
El dibujo es fantástico. Qué cabrón, qué mano tienes. Algún día perderé la vergüenza y te pediré que me ilustres alguno de mis poemas o relatos: sólo unos trazos, nada demasiado elaborado que te robe demasiado tiempo...
Reconozco que no he leído a Cela todo lo que debería: El viaje a la Alcarria me gustó mucho pero lo leí siendo muy pequeño, apenas lo recuerdo; Mazurca para dos muertos me enseñó que en la literatura todo cabe y que siempre se puede jugar con ella de muy diversas maneras, me fascinó, la verdad; La familia de Pascual Duarte me llegó al alma; Café de artistas me embaucó; Pabellón de reposo me cansó un poco y me abatió el ánimo. Y hasta aquí. No he leído más. Pero, mira por dónde, este post me ha abierto el apetito de Cela. Empezaré por este que estoy viendo aquí, justo encima de mi cabezota, en la estantería:
"Judíos, moros y cristianos". No tengo ni idea de qué va este libro, pero el título no me atrae. Seguiré cotilleando en la estantería de mi madre... seguro que tiene 4 ó 5 más...
Abrazos, ARTISTAAAAAAAAA
Bien. Contesté profusamente tu comentario pero le di a la tecla mágica, la tecla rompepelotas que aún no sé dónde está y lo perdí. Venía a decirte que con sumo gusto y con el mismo placer ilustraré tus poemas y tus relatos, sólo tienes que mandármelos por e-mail y por la misma vía yo te mandaré los dibujos. Te decía también que a Cela se le coge el aire enseguida, cualquier libro, cualquier texto puede hacerte llorar o mearte de risa. Le debo mucho, desde hace un montón de años.
Rubentxo, un abrazo muy fuerte.
Mi e-mail, para lo que necesites o se te ocurra:
jcarlosmm62@hotmail.com.
Hace algunos años, tuve la ocasión de asis-
tir a una conferencia suya en un Aula Magna, atiborrada de público.Cuando aquella antítesis liliputiense se instaló en la
silla con gran dificultad, ésta comezó a ba-
lancearse.Su cavernosa voz inició la perora-
ta:"es la primera vez en mi vida que voy a dar una conferencia en equilibrio inestable".
Siempre admiraré aquel golpe de ingenio,
fruto de la más absoluta improvisación.Sa-
ludos
Haces poesía de todo lo que te rodea. Haces poesía en todo lo que plasmas en papel. No importa si usas para ello pluma o pincel, sólo sabes hacer poesía.
Un beso muy grande, mi pintor-poeta preferido.
Exotérico:
Sin ingenio no se escriben monumentos como los que él escribió. Saludos.
Enlabasílica
Hay poesía en todo lo que nos rodea.
Un beso.





