Libro de Arena
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La noche

pequeños momentos

Por la puerta de atrás

Por la puerta de atrás saco mis sueños.

Por la puerta de atrás escribo mis versos.

Por la puerta de atrás escondo tu amor

lejano, distante, perverso...

Vete

Vete,

no hables.

Vete,

no digas.

Vete

que no puedo darte.

Me perdí

Me perdí tus ojos en aquella noche lluviosa.

Me perdí tu tiempo en un mar profundo de olas.

Me perdí tus manos acariciantes, desafiantes, bellas y hermosas.

Me perdí tu cielo, porque se nos hizo tarde.

Me perdí tu sexo por miedo y por cobarde.

Me perdí tu amor

Y hoy vivo sola,

sola con tu Dios...

Violación

Cae la tarde lánguida y amarga.

Me has atado las manos y los pies.

Me has mordido los labios como si me pudieras comer.

Me arasñastes los muslos y las nalgas.

Sentí calor, rubor, dolor...

Vi tu miembro inhiesto y goteante acercarse al mio,

oscuro, frío y distante.

Te abres paso dentro de mí sin aliento, sin dulzura,

sin amor...

espectadores

Somos espectadores de mundos que no vivimos,

porque los que vivimos nos escupen y nos vomitan en la cara.

Pretenden hacernos matemáticamente felices

circuncidando las más mínimas de nuestras pasiones

y nos sentimos impotentes y atrapados.

Se nos rompió el sol

en una aurora celeste

que no sabe enseñarnos ninguna nueva sonrisa

que pueda hacernos diferentes.

Silencio

No existe el silencio,

como no existe el olvido.

Las palabras inundan nuestra vida

como la inundan los besos;

pero las palabras mienten

como mienten los recuerdos

acurrucados en la ausencia

perdidos en los desvanes

ocultos del cerebro.

No existe el silencio,

como no existe el olvido.

Orgasmo

He sentido el orgasmo más profundo esta noche...

Me desperté como sonámbula con miedo.

Me sudaban las manos y el sudor me corría por el pecho.

Recordé latir mi vientre, como antes jamás lo había sentido,

recordé como se estremecía mi cuerpo,

como apreté los muslos y el corazón que me latía en ellos.

Me sentí la frente empapada,

el sudor tras las orejas, el cabello mojado

con la almohada pegada en ellos.

He sentido el orgasmo más profundo esta noche

y he soñado que estabas a mi lado durmiendo...

Orgasmo

He sentido el orgasmo más profundo esta noche...

Me desperté como sonámbula con miedo.

Me sudaban las manos y el sudor me corría por el pecho.

Recordé latir mi vientre, como antes jamás lo había sentido,

recordé como se estremecía mi cuerpo,

como apreté los muslos y el corazón que me latía en ellos.

Me sentí la frente empapada,

el sudor tras las orejas, el cabello mojado

con la almohada pegada en ellos.

He sentido el orgasmo más profundo esta noche

y he soñado que estabas a mi lado durmiendo...