voto versus cultureta
Al José Carlos Mindundández se le acabó el carbón, 2º año triunfal. Al José Carlos Mindundández las elecciones municipales le derribaron, - es el voto de Al Qaeda, es una venganza - al candidato eterno, al alcalde al que cobraba por asesorar, al cara de palo que le ingresaba como director lo que no podía defender como votante.
- Anda y que le den.
Al Pérez Caduceo, al que le iba a editar el Mindundández, sabe dios qué elucubración acelerada, vendida, tempus nostris, como "maravilla modelna del mundo mundial", se le secó el panfleto en el cajón.
Al ciego de Antequera se le quedó sin editar un Martirologio insular, los 7 libros de la Diana, y el canto por no llorar.
Al Panego, en cambio, le ganó la oposición, y hoy, colmillo al sesgo, pasea en derredor mirando al personal con cara de mantis religiosa en acto conyugal.
A la Troll y a la Insecto Palo, dos remanentes renuentes del ancien regimen, esta mañana no le quedaban ni las bragas sin teñir, llanto andaluz y albaicinesco:
-Llorad como perdidas lo que no conseguisteis defender como hombres.
Oiga, ¿no es éso, machismo?
No. En este caso, no. Si usted las conociera...
2 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Ay qué bueno Colec... Qué bueno. Me mondo de risa.
Yo no he visto la cara de los "contrayentes"; pero, ayer, en el ayuntamiento, a media hora de cerrar el invento (perdón, el evento), todos tenían el gesto grave, muy grave; estaban como en coma.
Y yo que venía de ver "piratas del caribe 3" me cruzó la idea de votar a lo pirata y faltó un pelo para que votase por mí misma. Menos mal que me entró la risa...
Y me ha dicho un pajarito, que al veterano alcalde se le han desinflado los mofletes hasta de las fotos que empapelan el pueblo. Es el acabóse, en fin del mundo piratil.
Para la próxima, durante el paroxismo electoral, igual canto y después paso la gorra. Lo mismo que un circo de luto. Tenías que haberlo visto.
Un beso estelar. Eres genial.
La vida es así, querido Colectivo. Hoy arriba, mañana rodando.
Por cierto, dile al Ciego que publique cuantos martirologios quiera, pero que a la ínsula ni la toque.
Un saludo desde una ínsula sumida en la incertidumbre post-electoral.





