Requiescat in pace in memoriam
Se ha muerto el Puppi. Muñoz Orellana ya es tierra de la tierra. Como recuerdo de sus idas y venidas, de su forma de ser, reedito uno de los pasajes del libro de las Tertulias del Falla.
R.I.P.
PELICULAS Y TERTULIA (aLATRISTE)
El Muñoz Orellana tuvo un raptus, un pronto, lo que se
dice un arranque. Estaba en el Falla, enredando no se
sabe bien qué, con un cubo de coquinas, cuando el Ciego de Antequera, insinuó que en el garaje del chalé se
podría formar una tertulia muy privada, publicar sus
libros, sus Cedes, sus todos, etc. Al oir aquello el Orellana salió pitando como alma que lleva el periodo.
¿El periodo?
Sí. No me haga hablar, la histeria es sólo femenina,
del griego histeron significa matriz, y...
Cállate, ohé, que te parece al Duarte.
El Muñoz Orellana tras dejar con la palabra en la
boca a todos, incluyendo al epicentro y al lucero del
alba, que junto con el presidente de algo tienen una
pelea apolillada por un quítame allá ése partido. Al
rato, torna, riéndose como un descosido y con un
paquete en la mano. En la Isla, donde la gente ve un
paquete y quiere indagar o llevárselo o ambas cosas,
aunque sea una mierda. Siendo gratis, a casa, por lo
que el acto del Orellana despertó la curiosidad más
urgente, insidiosa e islera que en el mundo se pudo
consentir.
¿Qué llevarás ahí, tú con tanta prisa?
Un encargo.
No. Sí no lo quiere decir, sí va a salir maleducado
Maleducao tú. Que no te importa na del paquete y
quiere saberlo.
El Dagoberto salió como las tracas, explotando y
corriendo. A mí me pueden echar de ese bar de mierda,
pero no pueden evitar que exprese mis discordancias y
mis apoplejías.
¿Pero de ahonde ha sacao ese párrafo?
El Don Andrés Muñoz Orellana fue visto por el
Camborio, bar otrora tertuliano, sede de Juan
Crisóstomo Lafinur y su bastón de cobas y caobas, a
las 12,35 (ficha casi policial del asesor del partido
apolillado) en compañía del Malicia.( El Malicia iba vestido de
infante de cazadores, o sea un híbrido entre la
infantería de marina y un cazador con camuflaje que
José utilizaba para pescar, lógica de la Isla, que se
llama a esto.) BUENO, pues el Malicia y el Muñoz
Orellana, el Orellana con su casco blanco de pelo
albo, que había cantado el poetiso acerca de la que
perdió las mallas en Falla, pseudónimo de la plica en
el último Concurso Literario "Yo me lo guiso y me lo
como y no me empacho de palomo", convocado por un
restaurante local, (Joé, que nos apartamos del tema,
que las normas de la LITERATURA ACTUAL no lo permiten
ni traficando en libros) BUENO, pues el Andrés Muñoz
Orellana y el José estuvieron toda la tarde perdidos
en la brumosa sinrazón de una caseta Gallinerense, o
sea, en el garaje del Muñoz Orellana, donde entraron
con dos paquetes y salieron con uno, grande y libre,
como una alcaldada o un frigorífico. Que lo contaron
por la noche, ajusticiando, a los dos, no dejando
títere con cabeza, etc.
A cada frac le llega su pregón
Ya decía yo que no había manera. Sabe Dios lo que se
traen entre manos. Sí esos dos no pueden dar nada
bueno. Sí...
No. Sí el Muñoz Orellana siempre se las da de
gracioso. Como fue funcionario.
¿Oiga, Y eso qué tiene que ver?
No. Como los funcionarios ahora tienen la culpa de
todo...
A la mañana siguiente en el Bar de Falla la gente
continuaba... yo los vi en el autobús. Quillo qué
pedazo de paquete llevaban.
¿Y te dejaron ver qué era?
Que va. Lo que yo hubiera dado.
Si son unos mierdas...
El diario, o sea, los diarios que se leen sin
promoción y a pulso, quedó sobre la barra. El
Ricardito Panego que no podía sufrir al ciego de Antequera, aguantaba mecha sobre lo que decían y
tiró de ojo hacia una foto.
¿Éste no es el Orellana?
La foto mostraba un bulto en la Caleta, el Muñoz
Orellana con un remo, y José de pie, (era tan chico
que sólo salía bien en las fotos apaisadas, en los
sellos de correo y en los carnés de pesca) tirando un
bulto al mar, un bulto sospechoso con su peluca rubia.
MOMENTO EN QUE EXTRAS DE ALATRISTE, RESCATAN CUERPOS
DE LA MAR.
¿Pero ese cuerpo no es la muñeca de Andrés?
¿Y ése otro del fondo, no es el Mediopolvo?
Pero qué hablaban ustedes.
El Dios de la maledicencia, amarguras y endechas del
arte de insultar pasó por la tertulia. Oiga. Esta vez
ponga que el Duarte no estaba. ¿Y dónde estaba? Yo qué
sé. Seguro, que donde no debiera.
4 comentarios - Escribe aquí tu comentario
¡Jajajaja! Madre mia qué calentura! Hoy estás en vena, de verdad que me parto de risa. Me ha encantao y estás sembrao, hala. Muchas gracias tenga Vd por este rato tan estupendo.
Descanse en paz. Mis condolencias.
Abrazos desde el palacio
Descanse en paz nuestro querido Andrés.
Un abrazo.
Hola Colec:
siento mucho lo de tu amigo.
Te mando un abrazo y un correo.





