La presencia de su ausencia
Muchos de Ustedes, queridos amigos, me lo dijeron, el dolor se va a ir acomodando, lentamente, casi sin sentirlo. Así ha sido. Ya no es a gritos, ni con ese llanto irsuto, necio que se desgajaba sin quererlo y me tenía los ojos y el corazón enrojecido, tampoco es con ese dolor que se mete y se mete y se te clava y horada tus entrañas, menos ese recuerdo obsesivo que hacía todo a un lado, que destruye todo y deja fuera de la vida lo que está presente; me doy cuenta de que sólo se ha ido acomodando en silencio, sin aristas, sin cortaduras, sin más lastimaduras, quizá porque sabe que no hay lugar ya para ello, y por eso se hace bolita, de tal manera que no incomode, pero ahí está. Hoy como ayer sólo tengo preguntas que no tienen respuestas, eso es lo más difícil. Hoy vivo con la presencia de su ausencia. Hoy empiezo a recoger esos pedazos de mí.
4 comentarios - Escribe aquí tu comentario
On the Road .
No te sientas solo, estamos contigo, entendemos tu dolor, te sabemos comprender. Animo, piensa que él ya no sufre, él está contigo, más cerca de lo que tú imaginas.
Saludos.
Y con los pedazos que quedan de ti recompondrás de nuevo otro tú, mucho más fuerte que el anterior, mucho más firme, más seguro. Porque para que una estructura se mantenga en pie con un número menor de piezas, tiende a entrelazarse con mayor fuerza.
Mucho ánimo.
Muchos abrazos
Y, a pesar de esta ausencia no te disperses en ella, porque otros seres queridos necesitan de ti. Comparte tu dolor, si lo necesitas, pero no dejes de mirar a tu gente, que sigue ahí, y disfrutalos a tope! Todo lo que nos queda cuando alguien se va es los buenos momentos compartidos.
Por mi parte te leo, te comprendo y te mando mucho cariñito, abrazos Constante*
Creo que adivinan que me ayudan y me dan ánimo. Nunca creí que esas palabras de verdad dieran consuelo, mitigaran el dolor. Nunca lo creí, quizá porque nuca tuve un dolor como el de hoy. Creo que éste es el efecto, sí de red, de formar una red para que cuando vayamos en la cuerda floja no nos caigamos al suelo sino que estén esas palabras dichas desde el corazón y amortiguen la caída. Lo creo ahora y les doy las gracias, de verdad muchas gracias, son muy conmovedoras sus palabras. Gracias





