Cocaína (Manual de usuario)
Gran libro adquirido en La Central del Raval la semana pasada por el módico precio de 8 eurazos, más el descuento del 5% por el carnet, 7'60€, mira que bien...
Empiezo la lectura y me sorprende el estilo narrativo del autor. Directo, audaz, muy muy realista. De hecho dudo si se podría hacer un libro así de otro modo...
Voy a incluir en este artículo los finales de la mayoría de cuentos, para que se vea un poco de qué va el tema. Quienes piensen que así me cargo todo el misterio no es así, ya que si os lo comrpáis después de haber leído esto disfrutaréis tanto como lo hice yo.
¡Saludos a tuttipleni!

Sentado en Baker Street
Llámenme Ismael. Estoy aquí para contarles una historia.
Radio morir
Me dijo en un susurro:
-Ya verás, cabrón, como ahora sí te enamoras. Porque sólo yo tengo tu medicina.
El Sindicato de la Serpiente
No somos fantasmas ni matones, tampoco niños histéricos con ganas de dormir. El alba es un espléndido billar, nosotros esa bola tan blanca i solitaria, y los colores y los números del mundo van a caer tarde o temprano.
Eso seguro: todo es cuestión de pegarle bien a la blanca.
Objetos extraviados en una mudanza
Me pregunto si también esta vez lograré enderezarme, dejar de ver techo, [...]. De pronto quisiera estar a miles de pies sobre el Atlántico, tomando cervezas Heineken y viendo películas danesas sin subtítulos, moviéndome a 800 k/h.
El trapo
Eh, chava: ¿tú no tendrás dos pesos que me hagas favor de regalarme? Son para la combi. Quiero ponerle de gane la casa para echar una jetita. (¿?)
Vive sin drogas (I) Ángel de la mañana
Adela bajó y se plantó frente a mí con el maquillaje deshecho y el cabello enredado, lleno de telarañas. Se acariciaba un rasguñito sangrante que le surcaba la mejilla. Me dijo que era un ojete, que había abierto la puerta adrede para humillarla, que no quería verme nunca más. Quise preguntarle dónde se había escondido, pero no me dio la oportunidad: dando un portazo, salió detrás de su marido.
Pedro Infante y Jimmy Dean están muertos
¿Y el sol? ¿Su raíz impecable, su dulzura quemada, su silueta desnuda?
A quién le importa: el sol siempre brilla en la televisión.
Intermitencias del True West (I)
Y por eso te digo
pásame el espejito para verme de cerca
porque ya no distingo dónde está el bien
dónde está el mal
Vive son drogas (II) Una canción desde los hospitales
Y en cualquier caso qué podía yo decir, si hay cosas que son feas porque uno es incapaz de explicarlas, si estar podrido por dentro no es asunto de la edad o del clima o del cansancio: es más bien como si tú te creyeras una aguja y de pronto notaras que todos te confunden con un trozo de paja.
El satélite porno
Es por tales razones que en verdad os digo: soy un satélite porno y sólo en mí me abandono, y nunca os daré nada mío, y nunca os escupiré a la cara.
De lo que sucede cuando Ismael se aleja de las ballenas
Ismael se encierra en el baño y vomita. Después, mientras se enjuaga la boca, lee esta frase rotulada en el muro: PROHIBIDO EL PERICO Y CUALQUIER OTRA CASE DE ANIMAL EXÓTICO. Con sui pluma Bic, Ismael agrega: “Nostalgia de escuchar tu risa loca y sentir junto a mi boca, como un fuego, tu respiración”.
Soñar el Sol
Y lo que tengo en voz es la distancia, el vacío de tiempo en que recorro con mi lengua su barbilla y ella gime, y estamos a un par de horas del sol de Monterrey, y yo la miro y él no, y el cuello tan delgado que casi cabría entero en mi boca, y la piel de su cuello que contrasta con el negro de mi lengua, y yo la miro y el sol no, y su aliento que no pudo despertarme ni la carne ni la vida, y Andrea y la danza y las cápsulas y el ron, y quién piensa en el Mal esta noche, cuando el cuello de Andrea se rompe, tan dulce, mezcla de alcohol y azúcar, y las venas translúcidas bajo el velo de la carne se desgarran, se desangran, se abren a mí como el recuerdo de una vieja canción...
Una tableta en el fondo de una caja
Y Ana Sol acurrucada ahí Bayer llamándome entre sueños Freud promoviendo el producto de Merck su chillido de pájaro que no sé no comprendo un sindicato de enemigos que se curva y cae al otro lado de la luz qué está diciendo mi amor es algo leve y difuso y sin sentido algo que se puede decir en la mitad de un bostezo/
Algo así como:
-¿Te duele la cabeza, corazón? ¿Quieres una aspirina?...






