
Esta es la quinta y última posición del método de Chi Kung llamado Zhan Zhuang "Estar quieto como un árbol". ES una posición difícil de mantener que recuerda a la posición del caballo con la que se entrena el equilibrio, la tensión y la resistencia en Kung Fu. No es aconsejable realizar esta posición sin haberse familiarizado con las cuatro anteriores. Los primeros intentos pueden terminar con gran sudoración, temblores y sensaciones muy frustrantes. Sin embargo, una vez comenzado el entrenamiento de esta posición hay que afrontarlo en su integridad. Como ya advertí, en el circuito de posiciones de Chi Kung el practicante acoge mucha energía y ha de dejar toda ella, tomamos mucho y lo abandonamos. Esa es la filosofía de la práctica. Lo que abundará en nuestra voluntad, la capacidad de luchar contra el abatimiento, el equilibrio y la resistencia. Para visualizar esta posición, tenemos que imaginar un pequeño árbol que tiene dos ramas principales que han crecido hacia afuera al frente de sí mismo. Obviamente, para mantener el equilibro, el tronco del árbol debe plegarse un poco y sus raíces volverse más resistentes; el viento azota el árbol, pero éste permanece por su propio equilibrio interno.
Para realizar la posición estos son los pasos:
1. Inclinarse tanto como se pueda, más de 20 centímetros, doblando las rodillas, como si fuéramos a sentarnos en un taburete bajo. El peso reace directamente en el centro de los talones.
2. Manteniendo la respiración normal, levantamos los brazos girando las manos hacia el interior de forma que el revés de las manos quede a la altura de las mejillas.
3. Mantenemos alineados la parte superior de la cabeza, el Tan Tien y el punto medio de los pies. Hay que mantener la espalda recta. Las rodillas no pueden sobresalir más allá de la punta de los pies.
4. Sostenemos una pelota hinchada con nuestras manos y sentimos como la empujamos hacia afuera levemente. La estamos guiando sin tensar los músculos.
5. Lo importante en esta posición es no dejar caer la cintura hacia adelante, obstinadamente hemos de mantener la espalda recta. Es un trabajo mental pero con la práctica podremos vencer el viento. Como en todas las posiciones, no debemos cerrar los ojos.
Con esta posición termina mi divulgación de Chi Kung, con el método Zhan Zhuang. A los interesados les deseo disciplina y buena salud. Si hemos de comenzar la práctica, yo sugiero emplear unos días en la primera posición hasta vencer la sensación de absurdo, la inercia de estar siempre moviéndose. El siguiente estadio es explorar la segunda posición "abrazar el mundo" después del "wu chi". El circuito entre primera y segunda posición podemos emplearlo para acumular energía e ir añadiendo posiciones. Una vez dominada la técnica de las cuatro primeras posiciones podemos afrontar esta quinta con cuidado y teniendo en cuenta la sentencia de que todo lo que recojamos lo hemos de devolver.
La práctica de Zen junto a las posiciones de Chi Kung es muy natural, dejar de pensar durante el ejercicio, cuando lo dominamos, es un estado natural que repercutirá sobre nuestra atención y buen humor durante todo el día. ¿Cómo podemos dejar de pensar durante unos minutos? Dominando la mente. Existen varias técnicas que luego hay que abandonar, para acoger la mente "chen", la mente normal: es la forma en que en Oriente se habla del pensamiento espontáneo. Una primera técnica básica es la de introducir un pensamiento de corte, por ejemplo: "Un clavo saca a otro clavo" es un pensamiento que debemos yuxtaponer a cualquier otro que venga. Es ciertamente un clavo que nos ayuda a sacar los otros clavos.
Siempre vuestro
Lord Gordon Byron, aprendiz de Zen

Realizar Chi Kung es un ejercicio progresivo, al llegar a este estadio ya debéis poder alcanzar más de 20 minutos en la posición "wu chi". La cuarta posición del método Zhan Zhuang nos dará un nivel de resistencia superior. Es una posición de esfuerzo y control mental del dolor. Para afrontarla nos debemos ya sentir cómodos en el hábito del Chi Kung.
Para prepararnos en la posición, partimos de nuevo de la posición primigenia "wu chi".
1. Imaginemos que estamos en un río contra la corriente. Dobla las rodillas para sumergirnos 10 centímetros. Luego levantamos lentamente las manos a ambos lados a la altura de la cintura.
2. Imaginemos que estamos suspendidos por la parte superior del cráneo por un hilo invisible que nos une al cielo. Nuestras manos están mantenidas por una correa que se extiende desde la parte posterior del cuello.
3. Las palmas y los dedos extendidos de las manos descansan paralelos a la superficie de la corriente del río. Estamos aguantando dos fardos esféricos que intentamos mantener inmóviles en el agua.
4. Todo el peso del cuerpo descansa sobre la planta de los pies. Respiramos diafragmáticamente sin acelerarnos lo más mínimo. Cualquier molestia o deseo lo desechamos con tranquilidad.
5. La concentración está fija en no dejar escapar los dos fardos a pesar de la corriente. Luchamos contra la corriente y contra un nuevo elemento: el dolor. Tenemos a los pocos segundos un dolor en los muslos, un dolor sano de esfuerzo, caluroso. ¿Cómo luchar contra el dolor y aguantar los fardos?
Comenzad con la tenacidad, seguid con la imaginación. Existe un truco propio que puedo comentar privadamente para evadiros del dolor de esta posición. He realizado este ejercicio en el mar contra las rompientes durante más de dos horas. El beneficio en resistencia y control mental que aporta "Estar de pié contra la corriente" dura días enteros. Nos devuelve a una emancipación que creíamos prohibida. Ya no necesitamos que nos animen ni que nos apoyen. Somos mucho más fuertes.
Espero que tengáis la disciplina de practicar Chi Kung todos los días. Ya solo resta una posición en el método Zhan Zhuang.
Vuestro humilde maestro
Lord Gordon Byron, veinticuatro de febrero del dosmilocho
Esta es la escala pentatónica china. Solo aquellos que han disfrutado plenamente de "Abrazar el mundo" tienen capacidad para comprender esta tercera posición.
Desde que abrazamos el mundo, en la segunda posición, hemos recogido una gran energía entre nuestros brazos, la resonancia entre los circuitos, entre el pulso, la respiración y el pensamiento ha provocado que hayamos percibido en nuestros brazos GigaWattios de enorme potencia. El gran mundo se nos ha revelado como una fuente de energía total de la cual somos participes. Ahora podríamos dejar el juego y ser tan arrogantes de volver a nuestro microcosmos con esa suficiencia poderosa. Pero ese no es el sentido del entrenamiento. Hay que empezar con nada y acabar con nada. Si habéis sentido esa potencia entre los brazos, estas palabras os deberían asustar.

El maestro Lam Kam Chuen fija la posición en esta pequeña foto. Ësta es la técnica para llegar a "sujetarse la panza".
1. Partimos de la forma primigenia "wu chi" después de haber llegado al máximo energético en la segunda posición volvemos al Wu Chi unos 30 segundos.
2. Dobla un poco las rodillas, baja unos 5 centímetros. Vas a sujetar algo pesado. Mantén la cabeza, el cuello, el torso, y la cintura en lamisma postura relajada.
3. Lentamente situamos los antebrazos formando un círculo alrededor del abdomen. Levanta y abre las manos lentamente como si sostuvieras un barrigón enorme o una pelota hinchada entre las manos y la barriga.
4. Ten cuidado de que las rodillas no están más adelantadas que las puntas de tus pies. Los dedos de cada mano deben apuntar a la rodila opuesta.
5. La sujección es tan ligera que no sientes tensión en las muñecas y dedos. Mantienes las palmas de las manos no demasiado giradas hacia ti, han de estar en ángulo con la esfera que has imaginado.
6. Manten los dedos separados y como siempre, en todo ejercicio de Chi-Kung: No cierres los ojos y respira tranquilamente mediante la respiración diafragmática.
En principio hay que mantener esta posición unos diez minutos. ¿Nunca os lo dije? No hay que ponerse un reloj delante ni llevar puesto uno, es contraproducente. Hay que evitar distracciones. El ejercicio es demasiado sutil para que lo viciemos con nuestras prisas o nuestro afán de perfeccionismo, nada de relojes. Cuando digo diez minutos no sostengáis este pensamiento, cuando hayan pasado 10 minutos naturales para vosotros es hora de descansar un poco.
La lectura en la mente debe ser imaginaria mientras encontramos la posición, imaginar la esfera y el esfuerzo, conseguir por pequeños movimientos la sujección. Una vez allí empieza lo más dificil, no pensar en nada, absolutamente en nada. Ni siquiera existimos, ni siquiera estamos allí, ni siquiera hay objetos. Uno a uno todos los pensamientos deben ser desechados. Al final del ejercicio, os encontrareis firmes como una roca, con una gran actitud hacia el día que comienza y durante todo el día os acompañará el optimismo. Es lo que a mi me sucede.
Notaréis los efectos del Chi-Kung al comienzo mediante el contraste entre los días en que lo practicáis y los días en lo que os da pereza ¿Qué tal salen ambos días? ¿Hay alguna diferencia? ¿Sois más vulnerables? ¿Sois más espontáneos?
Os espero en la cuarta posición, disfrutad de las camelias y valoraros por lo que sois, no por lo que poseéis ni por vuestras ambiciones. La aceptación de nuestro cuerpo o nuestra locura no implica resentimiento, envidia, venganza o culpa. Así aprenderéis a ser más libres y más emancipados.
Vuestro humilde maestro
Lord Gordon Byron, diecisiete de Enero del dosmilocho.
Led Zeppelin

De nuevo aquí, mi responsabilidad me pesa tanto -os lo puedo asegurar- que no merma mi valentía. Aprended a ser valientes, el miedo nos hace esclavos.
Aquí plantearemos la técnica para llegar a la segunda posición de Chi Kung en el método Zhan Zhuang. Esta posición la llamo "Abrazar el mundo", pero sencillamente es sujetar una pelota.
Para aquellos que quieran conseguirla, mi primer consejo es salvar la imagen del profesor Yu Yong Nian, en el artículo precedente, y conservarla en la vista.
Esta posición es básicamente energética. Si miramos los árboles contemplamos su arborescencia. Cómo conservan el equilibrio de tantas ramas, aparentemente tan dispersas.
1. Partimos de la posición primigenia "wu chi". Alcanzando un grado de ánimo y bienestar que nos permite realizar un avance energético.
2. Nos dejamos caer ligeramente. Las rodillas se doblan un poco mientras caemos hacia atrás. Nos ponemos un taburete imaginario que nos sujeta el trasero.
3. La cabeza, el torso y la pelvis están alineados armónicamente como en Wu Chi.
4. La columna se estira hacia atrás y la dejamos enderezarse a su gusto.

5. Lentamente movemos hacia arriba los brazos hasta que estos formen un círculo abierto frente al pecho. Las palmas abiertas están encaradas frente al pecho. Tenemos cuidado de que la punta de los pulgares no sobrepase la altura de los hombros.
6. Lo codos quedan un poco por debajo de las muñecas y los hombros. El ángulo entre la parte superior del brazo, el codo y las muñecas es un poco mayor de 90 grados.
7. Imaginamos que estamos sosteniendo una gran pelota inflada de aire. La sostenemos sin ejercer presión sobre ella, sin apropiárnosla. La pelota reposa naturalmente en la estructura de apoyo que hemos alcanzado.
8. Los dedos están separados entre si. Los muslos han de estar sujetos por dentro por otra esfera imaginaria de tal manera que la apretamos con ternura.
9. Por último, hemos de explorar. Si vemos el gráfico muscular el error más común al alzar los brazos es apoyarse en la gran plataforma del trapecio. Debemos dejar esta masa en reposo en la mecánica de subir los brazos y mantenerlos, el se encarga de mantener la estabilidad de la carga de la cabeza y los músculos cervicales. No es nuestro objetivo. Son los músculos internos y sus tendones que parten de nuestras costillas los que han de realizar el trabajo.
Mantengámonos así un tiempo de 5 minutos. Puede resultar doloroso al principio pero eso no quiere decir que hagamos algo erróneo, sencillamente es una respuesta del sistema nervioso ya habituado al descanso de la primera posición.
El principio primordial es la auto-exploración. Conoceremos el principio de equilibrio de los árboles con pequeños movimientos.
Terminaré este artículo después del almuerzo
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Hoy me han comunicado que ha fallecido mi prima Mercedes. Le dedico este artículo y a toda mi familia les dejo mi aliento y apoyo incondicional.
"Morir es diferente de lo que todos piensan, y más feliz"
Walt Whitman - Hojas de Hierba
Lord Gordon Byron. 27 de Enero del 2008

Este artículo va dirigido a aquellos que han practicado la posición 1 "wu chi" de la técnica de Chi Kung llamada Zhan Zhuang, y quieren seguir aprendiendo esta forma de anti-meditación. El profesor Yu Yong Nian nos muestra esta segunda posición. Yo la llamo "Abrazar el mundo". Se practica después de realizar la primera posición durante un tiempo aproximado de cinco minutos. Los iniciados pueden dar fe de que esos minutos, quietos como árboles, se hacen casi eternos. La lucha contra la mente es constante, contra el deseo, contra la prisa, contra la sensación de absurdo.
En este mundo occidental hemos invertido los ejes de lo absurdo. Lo absurdo es para nosotros cotidiano y lo natural lo vemos como absurdo. Son convencionalismos. El paradigma de lo absurdo en lo cotidiano son nuestros propios hábitos de consumo, espoleados por una ingeniería psicológica de Marketing que nos penaliza socialmente sino tenemos los atributos deseados que ellos mismos imponen. Es absurdo y, por ende, artificial. Existe una gran verdad en el ser humano y esta es su posición en el espacio y el tiempo, su persistencia perceptiva y cognitiva. Y no es eterna salvo que se viva en el propio instante. Así actúa el Chi Kung combinado con el Zen. Viviendo el momento presente sin intervenir, abandonando el ego para reencontrarse en su propio espacio y tiempo abrazando y abrazado por el mundo.
Libre de pensamientos, para pensar
Libre de obsesiones, para obsesionarse
Célebre pensamiento Zen
Hasta aquí por ahora
¿Os interesa llegar a esta posición? Seré vuestro maestro con mucho gusto, pero decidme si de verdad estáis interesados.
Gentilmente,
Lord Gordon Byron, 27 de Enero del 2008
L'escalier du diable - Giorgy Ligeti
Comenzamos pues:
"Estar quieto como un árbol" es el principio básico de la modalidad de Chi Kung llamada Zhang Zhuang pronunciado en el sur de China "Jam Jong".
El Chi Kung es una forma iniciática dentro del desarrollo de las artes marciales. Por "Chi" se entiende "aire", "hálito" o "energía vital" y por "Kung" se entiende "técnica" o "desarrollo". Así pues el Chi Kung es una modalidad de medicina y adiestramiento oriental que ayuda a controlar nuestra energía vital.
No se requiere fe o efecto placebo alguno en todo lo siguiente. Los resultados a lo largo de siglos, sus beneficios en enfermedades graves frente a la medicina tradicional occidental u oriental, todo eso no es relevante en lo sucesivo. Serán nuestros propios sentimientos lo relevante: La experiencia inmensa de practicar Chi Kung.
Haciendo Chi kung
Con ojos de aguila
Vuela la pluma
El joven Haijin
Zhang Zhuang es una modalidad de Chi Kung muy sencilla que significa "estar quieto como un árbol". Se basa en un circuito de 5 posiciones estáticas que hay que mantener el máximo tiempo posible, desde un inicio cómodo de menos de 5 minutos hasta ir mejorándolo en tiempo, técnica y posición. Vamos a aprender la base primera de ellas, la más esencial y, puedo deciros por mi experiencia, la más difícil de adquirir:
Wu Chi Posición primera
El maestro Lam Kam Chuen nos invita a perfeccionar nuestra forma de estar de pie. Por increíble que parezca una posición erectil es más económica energéticamente que una posición sentada. No es por fortuna que nuestra especie se distinga del resto de simios en nuestra perfección al estar de pie. El homo erectus del cual descendemos tenía una factor de competencia esencial sobre sus depredadores y presas en mantener esta forma que daba al mismo tiempo velocidad a largas distancias (migraciones) y libertad para utilizar de forma diversificada las dos extremidades liberadas: nuestras manos
La primera posición "Wu Chi" se consigue mediante una serie de directrices para adoptar la posición:
1. Hay que ponerse recto, la frente recta, la espalda recta
2. Doblar ligeramente las rodillas de tal forma que sintamos que todo el peso del cuerpo descansa en el centro de las plantas de los pies.
3. Todo el cuerpo esta suspendido por un hilo que desde la parte superior de la cabeza nos une al cielo
4. Los hombros han de estar completamente relajados, los brazos y las manos absolutamente descansados, sin ninguna razón para moverse.
5. Bajamos un poco la cabeza para sentir ese hilo completamente paralelo con la espalda.
6. El peso esta distribuido uniformemente entre los dos pies, para ello estos deben estar situados a la altura de los hombros y hacia adelante. Es importante sentir el peso de todo el cuerpo en el centro de las plantas de los pies. Imaginemos en ese momento que de nuestros pies emergen raíces profundas que nos unen a la tierra. Nos sentimos completamente en equilibrio y conscientes de que ninguna fuerza fuera de nuestra voluntad nos puede arrancar de la posición.
7. El centro de gravedad del cuerpo está 3 centímetros debajo del ombligo, en china este punto se llama "Tan Tien". Debe estar alineado con el punto de suspensión que hemos erigido en la parte superior de la cabeza.
8. Muy importante, no cerréis los ojos. Lo que vais a contemplar es más importante que lo que quisierais meditar. Si cerráis los ojos quizás no disfrutéis del movimiento de la hierba mecida por la suave brisa o las oscilaciones de los relojes que hay a vuestro alrededor. No cerréis los ojos, estad atentos.
Poco a poco, individualmente, podemos ir corrigiendo la posición, es sutil, escurridiza, pero se encuentra mediante pequeños movimientos. Una vez en ella, nos dispondremos a hacer lo más difícil. Estar cinco minutos quietos como un árbol.
¿Lo conseguiremos? ¿Qué sentimos si estamos cerca o lejos? ¿Cuando se apaga la vela? ¿Qué ha pasado durante el ejercicio para que hayais abandonado?
Vuestros comentarios me darán la guía para poder ayudaros. Una vez aprendida la posición "Wu Chi" os propondré mezclar vuestro pensamiento alineado con el cuerpo con técnicas Zen que os ayudaran a dejar de pensar por unos minutos. No hay terapia comparable para el estress o cualquier trastorno obsesivo no muy grave como dejar de pensar por unos minutos.
Pero ahora quiero escucharos. ¿Cómo ha sido la experiencia? ¿En qué puedo ayudaros, si me es posible, desde ahora?
Siempre vuestro,
Lord Gordon Byron, aprendiz de Zen
Heme aquí, una vez resucitado y reconducido, acallando estruendos, provocando susurros, procurando llevar algo de la felicidad que albergo para compartirla con todos vosotros, un ser humano, una persona, circunstancias y entorno que quiero abandonar para el fin que he concebido para este Viaje a Oriente.
Si he de explicar en una frase el sentido de Oriente me apoyo en la siguiente frase del maestro Zen Chinul
Si concibes aversión o atracción provocará que te aferres a objetos repulsivos o atractivos. No obstante, si la mente no se excita, entonces permanece despejada.
Un aprendiz de Zen le preguntó a su maestro: "¿Cuál es el camino para comprender como llegar al objetivo"
El maestro le respondió: "Si quieres comprender directamente el Camino, el Camino es la mente normal. Con mente normal me refiero a la mente libre de artificio, sin juicios de valor subjetivos, sin apego ni rechazo."
Tras un silencio, el aprendiz respondió: "Creo que he comprendido el significado de el Camino"
Sin embargo su maestro le contestó: "Eso me indica que has comprendido al menos un tres cuartas partes de él, el último cuarto, el más difícil de expresar, aún lo tendrás que explorar sin mi ayuda"
Con esto quiero contrastar el tipo de sabiduría entre Oriente y Occidente. En Occidente, de forma asertiva, deductiva, o arquitectónica, despejamos las incógnitas y resolvemos problemas y dejamos las puertas cerradas. En oriente nunca se cierran las puertas, siempre estás en el Camino, pero si lo abandonas vas decididamente a tu perdición.
¿Quién puede definir una incógnita si el problema ya está resuelto?
Invoco a mi pobre inspiración para intentar haceros un gran bien: Nunca veáis una puerta cerrada, en ningún conocimiento, trámite u organización. Quien creó las llaves del Castillo, tal vez rompió el molde de estas y todas las copias, pero eso no significa que el Castillo no se pueda abrir por esa misma puerta. Habiendo un artilugio siempre hay un contra-artilugio. Aquello que nos parece atado, bien atado e irrefutable está basado en nuestras propias ataduras y refutaciones.
Por eso proclamo el Tao, palabra hermosa que significa Camino, y que a la vez significa la Madre de todas las cosas. La consciencia del Tao, la consciencia de que existe y no existe, es la pura inconsciencia individual, el desapego absoluto a las soluciones de la mente, al ego, a la objetivización y al artilugio.
Si me permitís, puesto que os dejo acallar mi boca (sois tan sagrados para mi como yo mismo) puedo guiaros tan solo al comienzo del camino y que viváis cada uno este Viaje a Oriente como una gran forma de salud y gozo.
En vuestra voluntad está que yo me aleje o me acerque un pulgada o un yarda ¿Quien soy yo para acercarme o alejarme sin contar con vuestro permiso?
Espero que la sutileza de la sabiduría se emancipe en vuestros gestos, obviando las palabras. Así, tal vez, veamos los Castillos como paso franco o a una sola Hormiga llevando un trozo de hoja afanada en su regreso al hormiguero como un fresco digno de Miguel Ángel que observar detenidamente y reflexionar.
Siempre vuestro, con la mente dañada pero, por ello mismo, perfeccionada.
Lord Gordon Byron, aprendiz de Zen