
Dulce es la luz
Camina entre ojos
Ciegos y sanos.
El prisionero
Cuida por sus cadenas
Que le dan nombre.
Esos deseos
Me alejan de mi mismo,
Me enfurecen.
¿Ya no soy hombre?
El fuego me consume
Perdí mi camino.
Frío intenso
Anuncio del principio
De primavera.
Los niños juegan,
Niñas observándolos
Eligen su sueño.
Lord Gordon Byron, veinticinco de febrero del dosmilocho

Qué no me oigan
Qué pueda llorar solo
Me hace libre.
Soy el nuevo Rey
Del lavabo de hombres,
Limpio zapatos.
(zu Wilhem Murnau und Emil Jennings)
He escuchado
Tantas, tantas palabras:
No seré vuestro.
Mientras llueve
Una suerte de alivio
Viene del cielo.
Camino solo
Por veredas oscuras
Sonriendo solo.
Aplausos de hoy
Al apagarse rencor,
Siempre atento.
There's a place for us,
Somewhere a place for us.
Peace and quiet and open air
Wait for us
Somewhere.
There's a time for us,
Some day a time for us,
Time together with time spare,
Time to learn, time to care,
Some day!
Somewhere.
We'll find a new way of living,
We'll find a way of forgiving
Somewhere . . .
There's a place for us,
A time and place for us.
Hold my hand and we're halfway there.
Hold my hand and I'll take you there
Somehow,
Some day,
Somewhere!
Music: Leonard Bernstein Lyrics: Stephen Sondheim
Lord Gordon Byron, diecinueve de febrero del dosmilocho

Lamentándote
Por el mal que hiciste
Nunca aprendes
Observa sombra
Si me sigues, te alargas
En el atardecer
En cuanto a ti
Te reservo un lugar,
Jardín fortuito
No hay venganza
Si nada te ofende
Misericordia
Brotes tempranos
No cambian las estaciones,
Seguir podando
Lord Gordon Byron, nueve de febrero del dos mil ocho
To Ange with true love
without any anger

What's this war in the heart of nature?
Why does nature vie with itself?
The land contend with the sea?
ls there an avenging power in nature?
Not one power, but two?
Terrence Malick - The Thin Red Line
Mírame, ¿tiemblas?
¿Besarás estos labios
tenues, vacíos?
Háblame de ti
-¡No sé qué quieres decir!
Es suficiente.
No me abracéis
No os acerquéis a mí,
Dejadme quieto.
Campo de guerra
Anochece, ¿son grillos
O moribundos?
Anoche cené
Con Mozart, comimos y
Nos reímos
Drifting on a sea of owls
I saw those eyes of sorrow
Full of fear and hate,
Mourning through the quiet fog.
(Not an Haiku, simply a feeling)
Lord Gordon Byron, 27 de Diciembre de 2007
La sección de enlaces está actualizada por fin. por cierto ¿Alguien sabe la causa real de que exista un lenguaje escrito? In context, please
Para siempre, vuestro afectuoso,
George

Estipulando
Se rompe el espíritu
En reglamentos.
Tiembla la tierra
De tanta felicidad,
Mal repartida.
Buscando algo
Vagamos por un sueño
Nombre: Sentido.
Aquel anillo
Negro como espumas
Olas nocturnas
Sobre murallas
Las almenas esconden
Flechas y miedo.
Lord Gordon Byron, 25 de Diciembre 2007

Las cosas se alejan
Nada retorna
El aliento se pierde.
(anti-haiku 7-5-7)
Calma corazón,
El último latido
Aún lo ignoras.
Árbol sin hojas
Tristeza sin lágrimas.
Tronco que danza
¡Ojos tan verdes!
Relato en mi Bonshai
La propia jungla.
¿Qué pensarán las
Ranas mientras miran el
Estanque hiela?
Missing a kick
At the icebox door
It closed anyway.
Jack Kerouac's Haiku
Lord Gordon Byron, 23 de Diciembre 2007
Heme aquí, una vez resucitado y reconducido, acallando estruendos, provocando susurros, procurando llevar algo de la felicidad que albergo para compartirla con todos vosotros, un ser humano, una persona, circunstancias y entorno que quiero abandonar para el fin que he concebido para este Viaje a Oriente.
Si he de explicar en una frase el sentido de Oriente me apoyo en la siguiente frase del maestro Zen Chinul
Si concibes aversión o atracción provocará que te aferres a objetos repulsivos o atractivos. No obstante, si la mente no se excita, entonces permanece despejada.
Un aprendiz de Zen le preguntó a su maestro: "¿Cuál es el camino para comprender como llegar al objetivo"
El maestro le respondió: "Si quieres comprender directamente el Camino, el Camino es la mente normal. Con mente normal me refiero a la mente libre de artificio, sin juicios de valor subjetivos, sin apego ni rechazo."
Tras un silencio, el aprendiz respondió: "Creo que he comprendido el significado de el Camino"
Sin embargo su maestro le contestó: "Eso me indica que has comprendido al menos un tres cuartas partes de él, el último cuarto, el más difícil de expresar, aún lo tendrás que explorar sin mi ayuda"
Con esto quiero contrastar el tipo de sabiduría entre Oriente y Occidente. En Occidente, de forma asertiva, deductiva, o arquitectónica, despejamos las incógnitas y resolvemos problemas y dejamos las puertas cerradas. En oriente nunca se cierran las puertas, siempre estás en el Camino, pero si lo abandonas vas decididamente a tu perdición.
¿Quién puede definir una incógnita si el problema ya está resuelto?
Invoco a mi pobre inspiración para intentar haceros un gran bien: Nunca veáis una puerta cerrada, en ningún conocimiento, trámite u organización. Quien creó las llaves del Castillo, tal vez rompió el molde de estas y todas las copias, pero eso no significa que el Castillo no se pueda abrir por esa misma puerta. Habiendo un artilugio siempre hay un contra-artilugio. Aquello que nos parece atado, bien atado e irrefutable está basado en nuestras propias ataduras y refutaciones.
Por eso proclamo el Tao, palabra hermosa que significa Camino, y que a la vez significa la Madre de todas las cosas. La consciencia del Tao, la consciencia de que existe y no existe, es la pura inconsciencia individual, el desapego absoluto a las soluciones de la mente, al ego, a la objetivización y al artilugio.
Si me permitís, puesto que os dejo acallar mi boca (sois tan sagrados para mi como yo mismo) puedo guiaros tan solo al comienzo del camino y que viváis cada uno este Viaje a Oriente como una gran forma de salud y gozo.
En vuestra voluntad está que yo me aleje o me acerque un pulgada o un yarda ¿Quien soy yo para acercarme o alejarme sin contar con vuestro permiso?
Espero que la sutileza de la sabiduría se emancipe en vuestros gestos, obviando las palabras. Así, tal vez, veamos los Castillos como paso franco o a una sola Hormiga llevando un trozo de hoja afanada en su regreso al hormiguero como un fresco digno de Miguel Ángel que observar detenidamente y reflexionar.
Siempre vuestro, con la mente dañada pero, por ello mismo, perfeccionada.
Lord Gordon Byron, aprendiz de Zen