un extraño.....
Por cada poro de su estrecha frente, se propaga libremente y empapa el sombrero de fieltro marrón, que le protege parcialmente del sol y de la curiosidad de los peatones, que se cruzan con él, por el concurrido boulevard, en las calurosas horas del mediodía, de cualquier día , de cualquier ciudad, del medio este de los Estados Unidos de Norteamérica.
Corrían los primeros años de la década de los 50'., y en ese verano, el mercurio implacable, seguía su ascenso..., dando un valor a la sensación agobiante de "pegajosa humedad" y "vaporinas nubes" que subían desde el asfalto, calentando por igual, las rústicas suelas de goma de las sandalias coreanas y los delicados pies femeninos que asoman sus coquetas uñas pintadas, por las estrechas aberturas de los imposibles tacones "topolino"...
Como un ritual, cada día en una calle distinta del barrio, una boca de riego, manipulada, expulsa un generoso chorro de agua fría, hacia el exterior sediento....., los críos, tienen asegurada la diversión y la ducha, bajo la mirada extraviada y la actitud impasible de los tripulantes del único automóvil que seguía aparcado en zona azul, de la calle....
Llevan mas de cinco años patrullando juntos, desde el arco inferior del puente, hasta los nuevos depósitos de carne del matadero municipal, creen conocer a todo el mundo.., delicuentes fichados, confidentes, comerciantes honestos y padres de familia, prostitutas, sacerdotes y adolescentes......., conocen a los Chinos de la lavandería y el supermercado,a Gerta, la empleada de la oficina de correos y a Saúl, el viejo afroamericano, que arranca notas de " Blues" y Jazz" a su Saxo, por unos pocas monedas siempre en la misma esquina, siempre enjuagándose los cansados ojos, de ver lo que han visto, de no saber ver mas allá....
Sí, dirían que conocen a todo el mundo, por eso,se revuelven inquietos y les mueve la curiosidad, cuando deciden interceptar el paso del hombre diferente, la nota discordante, el sujeto del sombrero marrón.

8 comentarios - Escribe aquí tu comentario
vaya con el extraño... me encanta! un final alucinante...
ya me veía yo dentro en ese escenario tan genuinamente americano, caminando por las calles (por la sombra, claro), bebiendo una bud fresquita y escuchando las notas de jazz.
muchos besos guapa.
me has embelesado con tus letras... que me ha pasado como a patri, que ya estaba allí viendo a los niños en el agua...
el final sorpresa me ha pillado desprevenida, claro que a ese yo tambien lo pararía... ; P
besos guapisima
Precioso, he paseado alucinada por el genuino escenario de tu relato, me ha encantado.
Un beso.
Me ha encantado el paseo por el Nueva York de los años 50.
Un beso
hola preciosas, os lo dedico a vosotras, por sen tan madrugadoras y tan generosas con mis letras.
Patri.., no se por que sabía yo que te gustaría este tío..je, je
Naná: como nos gusta, en blanco y negro , peli de la meca del cine negro ...y un toque de color..el sombrero de fieltro marrón.
Nube...tu no tendrías problema en meterte en el guión, eres una estrella.
meiga; me encanta que puedas utilizar mis textos lo mismo que tu escoba para viajar...
un gran beso y feliz sábado
María, tus palabras me emocionan, pienso que es en tus ojos donde está el firmamento y hace que me veas como una estrella.
Feliz sabado para ti, eres un cielo.
Qué descripción más alucinante de un trozo de vida compartida, si pudiera haber un huequecido para mi en el elenco, me apunto... (yo soy la que manipuló la boca de riego, vale?)
Pues el final tampoco me lo esperaba, me he quedado así un poco como con la boca abierta, después de leer este texto tan rico en detalles, ¡que lo estaba viendo!.
Un besote






