<?xml version="1.0" encoding="utf-8"?>
<?xml-stylesheet href="http://www.librodearena.com/stylesheets/atom.css" type="text/css"?>
<feed version="0.3" 
xmlns="http://purl.org/atom/ns#"
xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
>
	<title>delphine-dalet</title>
	<tagline type="text/html" mode="escaped"></tagline>
	<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.librodearena.com/delphine-dalet"/>
	
	<modified>2008-02-12T17:06:34+00:00</modified>
	
	<info type="application/xhtml+xml" mode="xml">
		<div xmlns="http://www.w3.org/1999/xhtml">
			This is an Atom syndication feed. It is intended to be viewed in a news aggregator or syndicated to another site.  Please visit the <a href="http://intertwingly.net/wiki/pie/">Atom Project</a> for more information.
		</div>
	</info>	
	
	<generator url="http://www.the-shaker.com" version="v0.1">the-shaker: that blog/flickr/multimedia-aggregator kind of thing</generator>
		<author><name>delphine dallet</name></author>
			<logo>http://www.librodearena.com/imag/mujer.jpg</logo>	
	
	<entry>
		<id>http://www.librodearena.com/delphine-dalet/post/2008/02/12/19-mayo-1884</id>
		<title>19 de mayo de 1884</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://www.librodearena.com/delphine-dalet/post/2008/02/12/19-mayo-1884" />
		<issued>2008-02-12T17:06:34+00:00</issued>
		<updated>2008-02-12T20:01:42+00:00</updated>
		<content type="text/html" mode="escaped">		
Como cada tarde, tras tomar té con la señora de Somosierra, salí a pasear un rato por los alrededores de este pueblo antes de llegar a casa.
 Desde mi llegada, hacen 5 meses, he llegado a memorizar este lugar por completo. Tanto, que casi podría hacerlo con los ojos vendados. Lo peor que llevo es esta humedad terrible que se me cala hasta los huesos, y que tan sólo logro disipar cuando me acerco a la lumbre. Cierta vez, incluso llegué a quemarme las enaguas cuando me acerqué demasiado al fuego, para espanto de Josefina.
 Ay, esta criatura de mujer es la única que parece ser humana entre tanta hipocresía de clases sociales...Mi marido, Umberto, no ve con buenos ojos que intimide con la gente del servicio. Así como tampoco ve con buenos ojos que salga a pasear sola, que sea tan independiente. Pero, ¿qué puede hacer una mujer joven de veinticinco años, de espíritu inquieto,  frente a un hombre de cincuenta y tantos años que sólo quiere descansar en un sofá cuando llega de sus reuniones políticas? 
Es capaz de estar sentado más de tres horas, y no cruzar una sola palabra con nada ni nadie... No sé si estoy amargada de esta vida, o qué, pero lo cierto es que mi vida se consume conforme pasan los días en este pueblo aislado.
 Todos los días surgían las mismas cosas, sin cambio,sin alteraciones. Todo por el mismo orden.
Pero aquella tarde...aquella tarde todo cambió.

		</content>
	</entry>
	 
</feed>
