DE LA AMISTAD
He sido siempre persona de pocos amigos*. Pocos, pero muy buenos. Jamás he sido capaz de mostrarme como verdaderamente soy en ambientes amplios y desorganizados. Por eso me han causado siempre asombro y estupor incluso esas personas que salen a correr por la noche discotequera rodeados de eso que llaman "todos sus amigos". Tengo para mi que esta gente a menudo no sabe nada de la amistad.
Es por tanto un concepto, el de la amistad, que valoro y que entiendo de manera particular. Un tema al que he dado muchas vueltas. Y después de largos recorridos mentales llenos de recovecos y esquinas oscuras, terminé hallando respuesta en dos lugares brevísimos. El primero, en los últimos versos del llanto de Miguel Hernández por Ramón Sijé**, cuando dice: "a las aladas almas de las rosas/ del almendro de nata te requiero/ que tenemos que hablar de muchas cosas,/ compañero del alma, compañero". Sobraría con el último de todos. Y el segundo, lo traigo al bar en forma de vídeo*** porque no puedo traerlo de otra manera. Son diez minutos de una escena magistral, pero, al igual que en el caso anterior, sobraría todo excepto el suspiro final de Alberto Bódalo y el agobio y el llanto contenido mientras dice: "lo siento mucho, Antonio". En ese susiro se concentra la amistad verdadera y se muestra el compañero fiel de toda una vida.
* Siempre que hablo de este tema me viene a la memoria la distinción del personal que Camilo José Cela hacía: "el mundo se divide en dos tipos de personas: los amigos y los hijos de puta". Yo aquí no estoy con él, y creo que él mismo tampoco. Con lo que sí puedo estar es con aquéllo que él mismo recordaba en el segundo tomo de sus memorias: "Al que es amigo, jamás/ lo dejen en la estacada,/ pero no le pidan nada/ ni lo esperen todo de él". Puede ser, pero al final uno termina retorciéndose contra la razón...
** Al inicio de este poema, en la dedicatoria, se puede leer una sutileza fabulosa cuando el poeta dice: "A Ramón Sijé, con quien tanto quería". Fíjese el lector en ese "con", tan cargado de significado.
*** La escena es de Volver a empezar, de José Luis Garci, ganadora de un Oscar en 1983 -año de mi nacimiento-. Se aconseja a quien no la haya visto que no la vea.
6 comentarios - Escribe aquí tu comentario
Siempre me gustó muchísimo la elegía a Ramón Sijé...incluso cuando empecé a hacer los primeros conetarios de texto allá en el colegio y no conseguía entenderla del todo...
Amigos... amigos hay realmente muy poquitos, gente con la que pasar los buenos ratos...mucha, pero si intentas buscarles en los malos... no los encontrarás...
Se desvirtua la palabra amistad, se llama amigo rapidamente a un conocido...
Un beso
Preciosa pelicula y pecioso poema...
Besos
"...Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento"...
Ese debía ser el suspiro ahogado que interpreta Bódalo.
Me encanta que hayas elegido la Elegía a Ramón Sijé como ejemplo de amistad... más allá de la muerte.
Y sí, amigos-amigos, muy pocos, pero aun cuando se conoce la grandeza de la Amistad en persona, una tiende a querer multiplicar esa suerte, y tiende a ver amigos donde no los hay.
Gracias por compartir un tema tan hermoso.
Voy a tener que pedirte que me hagas un hueco en este bar ;)
El hueco está hecho Penélises... Tú eliges. Tenemos hueco en la mesa del fondo y un par de butacas en la barra.
Gracias, Juanjo.
Aprovechando tu ofrecimiento, alternaré entre la mesa y la barra, según se tercie. Pero por hoy, creo que mejor me voy a dormir; Acabo de presenciar una discusión interminable ahí al lado y me he agotado sólo con oírla. ¿De dónde sacas tanta energía?
Graciasy hasta otra.
Sí, es cierto que agota. Pero es que estamos entrenados para matar, como Rambo...jajaja... No, en serio, la discusión seria estimula incluso, pero a veces...
Saludos.








